Las diferencias sexuales en la estructura del cerebro humano aparecen al mes de edad

Las diferencias sexuales en la estructura del cerebro humano aparecen al mes de edad
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Los hombres y las mujeres difieren psicológicamente en diversas cuestiones como la personalidad, los intereses y el rendimiento cognitivo, pero la base de estas diferencias es debatible. ¿Son innatas o se deben a nuestra forma de socializar? Para los neurocientíficos no hay dudas: son innatas ya que el cerebro de ambos no es exactamente igual.

Los neurocientíficos buscan la respuesta definitiva a esta cuestión mediante el estudio de las diferencias sexuales en el cerebro, con la premisa de que estas pueden contribuir a las diferencias psicológicas observadas entre ambos sexos. Sin embargo, el estudio de los cerebros de los adultos, o incluso adolescentes, no es 100% fiable ya que las diferencias producidas culturalmente se mostrarán también en el cerebro. Pero, ¿qué hay de los recién nacidos? ¿Muestran ya diferencia en sus cerebros?

 

Con un mes los bebés han pasado la mayor parte del tiempo durmiendo y amamantando con una vista limitada, por lo que los profundos efectos de la socialización no serán un factor. Y, sin embargo, nuevos hallazgos revelan que las diferencias de sexo en varias áreas del cerebro ya son evidentes.

 

Para responder a esta pregunta un equipo de la Universidad de Wisconsin-Madison dirigido por Douglas Dean III reclutó a 149 mujeres embarazadas que trajeron a sus bebés, 77 niñas y 72 niños, para un escáner cerebral un mes después de dar a luz.

 

Tu bebé de recién nacido a los tres meses

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Para que el ambiente no les resultara estresante, fueron introducidos en una bolsa de inmovilización al vacío, rodeados de espuma para mayor comodidad y aislamiento acústico, y provistos de tapones para los oídos y auriculares con cancelación de ruido. Estas condiciones permitieron que los escaneos se realizaran mientras los bebés dormían, lo cual era vital porque incluso movimientos menores podrían haber distorsionado los resultados.

 

El equipo de Dean descubrió que los cerebros de los niños eran un 8,3 por ciento más grandes, en línea con la diferencia de volumen del cerebro que se encuentra en los adultos y en los pocos estudios infantiles disponibles. También, como se ha visto en adultos, los cerebros masculinos tenían relativamente más materia blanca (tejido conectivo) y los cerebros femeninos más materia gris, en relación con el tamaño total del cerebro.

 

Varias áreas neurales específicas eran más grandes en los hombres, también en relación con el volumen cerebral total, como las partes del sistema límbico involucradas en las emociones, incluyendo la amígdala, la ínsula, el tálamo y el putamen. Los investigadores también encontraron evidencia de hipocampos relativamente más grandes, un área involucrada en la memoria, que se ha encontrado comúnmente más grande en las mujeres, aunque no de manera universal. Mientras tanto, los cerebros femeninos eran relativamente más grandes en otras áreas límbicas, como partes de la circunvolución del cíngulo y el giro parahipocampal, y tenían algunas estructuras de materia blanca que eran relativamente más grandes.  

Estas diferencias de sexo fueron menores que las observadas en adultos, lo que sugiere que la maduración continúa esta diferenciación, probablemente a través del alto volumen de receptores de esteroides sexuales en estas áreas cerebrales. La sugerencia alternativa es que la diferenciación posterior se debe a la socialización, pero el hecho de que las fuerzas de la socialización trabajen en la misma línea que las fuerzas biológicas preexistentes sugiere que la socialización es a lo sumo un ciclo de retroalimentación entre la biología y la sociedad.  

Había muchas áreas cerebrales que diferían estructuralmente entre los sexos, pero sería irresponsable sacar conclusiones firmes sobre lo que podrían significar para la función y el comportamiento. Por ejemplo, ¿qué podrían significar las diferencias en el tamaño total de la ínsula cuando el área está asociada con compasión y empatía, percepción, control motor, autoconciencia, funcionamiento cognitivo, experiencia interpersonal y psicopatología?  

La razón por la que esta investigación es útil es porque informa de que hay diferencias cerebrales entre ambos sexos que pueden afectar a la psicología. Por ejemplo, imagina que los investigadores que estudian el tratamiento de la ansiedad encuentran una diferencia relacionada con el sexo en la respuesta al estrés (como ha sucedido en la realidad). Si esta diferencia se debe por completo a las estructuras sociales sexistas que ya estamos tratando de derribar, entonces el hallazgo no es tan importante. Pero si esa diferencia vinculada al sexo en la respuesta al estrés se asocia con una variación relacionada con en el tamaño / estructura de la amígdala, entonces el hecho de que estas diferencias anatómicas existen tan temprano -como lo muestra el documento actual- hace que sea más plausible que las formas en que los hombres y las mujeres responden al estrés serán difíciles de superar, incluso después de la reforma social. Los intentos de hacer que la sociedad sea más justa tienen más probabilidades de tener éxito con estos hechos en mente, en lugar de esperar que desaparezcan.

 

Fuente: “Investigation of brain structure in the 1-month infant”, Douglas C. Dean, E. M. Planalp, W. WootenC. K. Schmidt, S. R. Kecskemeti, C. Frye, N. L. Schmidt, H. H. Goldsmith, A. L. Alexander, R. J. Davidson. https://link.springer.com/article/10.1007/s00429-017-1600-2


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