Envolver al bebé o Swaddling ¿Qué debes saber?

Envolver al bebé o Swaddling ¿Qué debes saber?
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La técnica de envolver al bebé de forma ajustada ha sido utilizada durante siglos por lo que ayuda a calmar y dormir a los bebés, al aportarles un entorno cálido y seguro. No obstante, asociaciones como la Asociación Americana de Pediatría señalan que, cuando no se hace de manera correcta, conlleva ciertos riesgos. Estas son las claves para un swaddling seguro.

Envolver a los bebés es un sistema de sobra conocida que reconforta a los bebés recién nacidos. Seguro que lo has visto en los hospitales al tener a tu bebé o al visitar a otros. Los profesionales del centro suelen envolver al bebé en una mantita de forma ajustada, dejando al bebé en un pequeño paquetito en el que solo asoma su cabeza.

 

Y es que este es un método eficaz para calmar y dormir a los bebés. El entorno cálido y ajustado que se forma con la mantita o la tela de algodón ayuda a tranquilizarles y reconfortarles, quizá por recordarles al útero materno. Incluso en bebés tranquilos, se ha demostrado que esta técnica les ayuda a dormir más seguido, a veces añadiendo uno o dos horas a su sueño.

 

Riesgos

 

A pesar de sus ventajas, conviene conocer qué riesgos pueden derivar de su uso inadecuado. La Asociación Americana de Pediatría advirtió hace poco del riesgo de displasia de cadera que suponía envolver al bebé con las piernas extendidas y sin permitir una cierta movilidad y flexibilidad en la zona de la cadera y piernas.

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Además, envolver al bebé con el tejido demasiado suelto puede suponer un riesgo de asfixia, al poder desenvolverse de la tela.

 

Sabiendo esto, ¿cómo puedes envolver al bebé de forma segura?

 

Nunca a partir de los 2 meses

 

Un bebé puede ser envuelto desde que nace hasta los 2 meses. A partir de entonces los bebés empiezan a moverse más y corren el riesgo de ponerse boca abajo, lo que resultaría peligroso.

 

Ajustada, pero que quepa tu mano entre la tela y el bebé

 

A la hora de envolver la tela debe estar lo suficientemente ajustada para que el bebé no se desenvuelva y la tela pueda acabar encima de su cara, pero lo suficientemente suelta como para que tu mano entre en el espacio entre esta y su pecho y tripita. Así te asegurarás de que puede respirar correctamente.

 

Piernas y caderas flexionadas y con la tela más suelta

 

Deja las piernas y cadera en flexión y la tela en esa zona lo suficientemente suelta como para que pueda moverlas. Nunca envuelvas al bebé con las piernas extendidas, una postura forzada para los bebés recién nacidos, que nacen con las piernas aún en flexión y arqueadas.

 

Vigila la temperatura

 

Dependiendo de la temperatura ambiental, opta por ponerle más o menos ropa al bebé envuelto. En verano puedes optar por dejarle desnudo y usar una tela fina de algodón transpirable para envolverle y evitar la hipertermia.

 

Una forma de ver si está pasando calor es tocas sus orejas y dedos, si están calientes y ves que el bebé está ligeramente rojo, quítale alguna prenda. Si ves que simplemente están cálidas y no está sudando, su temperatura es probablemente perfecta.

 

¿Cómo envolverlo?

 

En lugar de explicártelo por escrito, creemos que es más ilustrativo este vídeo del Instituto Internacional de Displasia de Cadera, donde puedes ver tres técnicas para envolver al bebé de forma segura. Pruébalas cuando tu bebé esté tranquilo y contento para ir practicando. ¡Cada vez te saldrá mejor!

 

Y recuerda las precauciones para que tu bebé duerma seguro: mejor sobre su espalda, nada de almohadas, ni de peluches, ni telas que puedan suponer un riesgo de asfixia. Simplemente tu bebé, su cunita y -opcional- su envoltorio.


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Fecha de actualización: 13-09-2016

Redacción: Irene García

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