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¿Cómo se debe acostar a un bebé?

¿Cómo se debe acostar a un bebé?

La llegada a casa con tu bebé es una experiencia inolvidable. Un momento de felicidad que muchas veces se ve interferido por las infinitas dudas que surgen a los papás en cuanto a la seguridad, el descanso y la alimentación durante los primeros meses.

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Una de las preocupaciones más comunes de las madres primerizas es cuál es la manera correcta de acostar a dormir a sus pequeñines durante las primeras semanas de vida.

Lo primero que debemos aclarar es que no existe una manera perfecta e inobjetable para poner a dormir a nuestros retoños.

Recordemos que cada niño es diferente y que hay que tener en cuenta algunos factores como el clima, si hace frío o calor, si el niño sufre de reflujo gástrico, si está sano o presenta algún malestar, si el espacio en el que duerme es la cama de sus padres o se trata de una cuna o una canastilla.


En los niños pequeños hay dos temas que suelen agobiar mucho a los padres y un tercero que algo menos: evitar la muerte súbita del lactante, evitar que se atragante si echa una bocanada, mantener la espalda en una posición adecuada.


Especialistas pertenecientes a la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria sostienen que durante los primeros seis meses de vida lo más recomendable es acostar al lactante boca arriba.

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En caso de que el recién nacido sufra de reflujo gástrico, algunos médicos recomiendan a las madres adquirir un colchón especial con una inclinación de 45 grados para evitar complicaciones con el bebé durante sus horas de sueño.


Incluso aseguran que esta posición denominada decúbito supino es más segura que colocarlo boca abajo o de lado, sobre una superficie firme y libre de objetos sueltos como mantas, juguetes o almohadas que puedan bloquear sus vías respiratorias.


Lo mejor es evitar las sábanas, mantas o edredones sueltos así como los juguetes o peluches. Los bebés, hasta los 4 meses, solo respiran a través de la nariz. Además, no tienen capacidad para controlar y coordinar completamente su cabeza, brazos, piernas y cuerpo hasta los 5 meses. Esto significa que si por algún motivo se mueven y su cara queda cubierta o su nariz obstruida, no van a ser capaces de retirar ese objeto o mover su cabeza para respirar mejor. Por ello, los padres deben asegurarse de que el lugar donde descansa el niño, la posición y el entorno son seguros y permanecen así durante todo el tiempo que el bebé está durmiendo.


Cuanto más calor se acumule en la habitación más perjudicial será para nuestro bebé ya que la temperatura corporal también tiende a subir. Por eso, es importante que la temperatura de la habitación sea no más de 20-22º C (lo ideal es tener un termómetro en la habitación para controlarla).


La mayoría de las madres considera que la mejor opción es acostar a sus bebés de lado, porque les confiere mayor comodidad y seguridad. De acuerdo a lo anterior, los especialistas señalan que si se opta por esta posición, merece la pena que las mamis levanten y estiren el brazo del bebé que queda junto al colchón, para así evitar que giren sobre sí mismos y queden boca abajo.


Con esta información verás que es más fácil de lo que piensas contribuir con un descanso óptimo para tu bebito. Sin embargo, tu pediatra siempre te ayudará a decidir cuál es la mejor forma para acostar a tu pequeño. No obstante, las condiciones que rodean la hora de dormir de un recién nacido son variadas y de eso depende muchas veces el modo de dormir a tu bebé.


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TodoPapás ha desarrollado una calculadora de crecimiento de los niños arroja como resultado una previsión orientativa de cuánto puede llegar a crecer tomando como base la altura de los padres. Para un resultado más preciso es necesario acudir al pediatra y realizar algunas pruebas médicas, incluyendo radiografías y análisis hormonales.

Fecha de actualización: 07-07-2018

Redacción: Irene García

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