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Prevención de la obesidad infantil

Prevención de la obesidad infantil

Los primeros años de vida del bebé son importantes porque en este período se empiezan a adquirir los hábitos alimentarios del futuro.

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Indice

El aumento en la prevalencia de la obesidad en edad infantil y juvenil está adquiriendo dimensiones que merecen una especial atención. Este gran aumento se debe a los cambios en el estilo de vida; cada vez hay un mayor sedentarismo en los niños, además la alimentación es muchas veces más desequilibrada.

La mejor forma de combatir la obesidad infantil es prevenirla desde el inicio. Los dos primeros años de vida del bebé son muy importantes porque, en este período, es cuando se adquieren los hábitos alimentarios que sentarán las bases de sus preferencias futuras. Veamos algunas recomendaciones de los expertos en nutrición infantil.


¿Cómo sé si mi hijo tiene obesidad infantil?

La forma principal que tienen los pediatras para decidir si un niño tiene o no sobrepeso u obesidad es calcular su Índice de Masa Corporal que considera el peso y la estatura de la persona, teniendo en cuenta la edad exacta y el sexo.

El IMC se calcula dividiendo el peso corporal en kilogramos entre la estura en metros al cuadrado (kg/(estatura m)2 ): si el valor obtenido de esta división oscila entre 25 y 30 se considera que existe sobrepeso. Un cociente mayor a 30 se considera como obesidad.


Causas de la obesidad infantil

Son muchas las causas del aumento de la obesidad infantil en los últimos años:

- Los picoteos constantes a lo largo del día de alimentos nada sanos como chucherías, bollería  industrial, bolsas de patatas fritas, refrescos, etc.

- Un exceso de “comida basura”, comida rápida y ultraprocesados que aportan gran cantidad de azúcares, grasas saturadas y sal.

- Excesivo aporte de proteínas en la dieta.

- Una alimentación pobre en verduras y frutas, alimentos esenciales para una dieta sana.

Aumento del sedentarismo infantil debido a la falta de juego al aire libre y de ejercicio físico en general y al aumento de horas delante de las pantallas, lo que disminuye el gasto de energía de los niños de hoy en día y la escasa actividad física.

- La falta de concienciación de los padres y las madres que no quieren ver que sus hijos tienen un problema de sobrepeso o de obesidad y de que, por lo tanto, tienen que cambiar de dieta y de hábitos.

- Anima a comer al bebé o niño, a pesar de que indique con gestos o palabras que no quiere comer más.

- Dormir menos de los aconsejado. 

- Comer deprisa y sin masticar adecuadamente la comida.


Consecuencias de la obesidad infantil

La obesidad infantil causa muchas graves consecuencias en los niños a corto, medio y largo plazo. En cuanto a la socialización, el pequeño con exceso de peso es tratado y descrito despectivamente por sus compañeros de clase, lo que puede llegar a causarle problemas de aislamiento y de falta de autoestima.

A medio plazo, las alteraciones más comunes son las ortopédicas, respiratorias y cutáneas. Y, a largo plazo, supone un notable aumento del riesgo de obesidad en la edad adulta. Aproximadamente un 75% de los adolescentes obesos lo serán también de adultos. Y la obesidad aumenta el riesgo de diabetes, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, artrosis, cáncer, etc. 


Consejos para prevenir la obesidad infantil

1- Lactancia materna prolongada hasta los 2 años, siendo exclusiva hasta los 6 meses. 

2- Controlar la cantidad de proteínas. En general nuestra dieta se caracteriza por un exceso de proteínas, tanto en adultos como en niños. Estudios recientes indican que un exceso de proteínas (carnes, pescados y huevos) en etapas tempranas de la vida aumenta el riesgo de padecer obesidad. Por ello, es bueno medir la cantidad de proteínas de la alimentación de los bebés y niños pequeños para proporcionarles la cantidad adecuada.

3- Escoger grasas de buena calidad. El bebé necesita mayor cantidad de grasas que el adulto, pero éstas deben de ser de buena calidad. Es mejor elaborar los purés con aceites vegetales como el aceite de oliva o el de girasol y evitar en la medida de lo posible la bollería y los snacks.

4- Mejor poca cantidad de sal. Los bebés necesitan menos sal que los adultos y además no rechazan los sabores sosos porque su paladar todavía no tiene unas preferencias establecidas. Los alimentos por sí mismos ya tienen sal en su composición. Es bueno, por tanto, que los purés que tome el bebé (caseros o comerciales) tengan muy poca o nada de sal para no acostumbrarle a un nivel de sal elevado.

5- Realizar cocciones sencillas. Intentar utilizar cocciones más sencillas, como al vapor para mantener al máximo las propiedades de los alimentos y la mayor cantidad de vitaminas y minerales. Hoy en día existen en el mercado productos para la alimentación infantil que emplean este tipo de cocciones.

6- Educar el paladar a sabores suaves. Desde el punto de vista nutricional, no es necesario añadir azúcar a los alimentos de los bebés porque los azúcares naturalmente presentes en los alimentos ya cubren sus necesidades. Así,  el bebé se acostumbrará desde el inicio a sabores más naturales y le ayudaremos a prevenir la caries dental, una futura obesidad y otras enfermedades relacionadas.

7- Tomar suficiente cantidad de frutas y verduras. La fruta y la verdura forman parte de una dieta variada y equilibrada. Aportan  vitaminas y elementos minerales imprescindibles para esta etapa de fuerte crecimiento. Además, son fuente de fibra, que facilita el tránsito intestinal. Los expertos en nutrición infantil recomiendan el consumo de frutas al menos dos veces al día y de verduras al menos una vez al día.

8- Ofrecer cantidades adecuadas según la edad y nunca obligar a comer, enseñando al niño a masticar bien y comer sentados.

9- No tener en casa alimentos poco saludables para evitar que los niños los consuman.

10- Realizar ejercicio físico diario y evitar el sedentarismo, mucho tiempo delante de las pantallas, ir andando al colegio, etc. 


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Calcular la estatura del niño se puede realizar a través de una fórmula matemática que toma en consideración la altura de los padres. Sin embargo, la altura final depende de otros muchos factores por lo que es importante que el pediatra haga un seguimiento del desarrollo del niño.

Fuentes:

Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas http://www.fao.org/3/a-ac911s.pdf

Anales de Pediatría: ¿prevención o tratamiento? https://www.analesdepediatria.org/es-obesidad-infantil-prevencion-o-tratamiento-articulo-S1695403316303411

Fecha de actualización: 12-04-2021

Redacción: Lola García-Amado

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