×
  • Buscar
Publicidad

¿Es normal que mi bebé coma mucho?

¿Es normal que mi bebé coma mucho?

Hay etapas en el desarrollo de los bebés donde notamos que comen mucho y esto puede llegar a preocuparnos; sin embargo, debes considerar ciertos aspectos antes de alarmarte.

Publicidad

Como papás siempre buscamos que nuestros bebés tengan todos los nutrientes y estén bien alimentados, pero a la vez nos preocupa que coman de más. Lo primero que tienes que saber es que su alimentación es muy diferente a la nuestra porque su sistema digestivo no está tan desarrollado como el de un adulto.

 

¿Cada cuánto debe comer mi bebé?

 

En promedio, un bebé debe ser alimentado al pecho cada 2 a 3 horas, sin embargo, este puede pedir comer en distintas brechas de tiempo. Además, tu bebé se encargará de avisarte cuando tenga hambre, a lo que deberás de poner mucha atención puesto que te anunciará su necesidad a través de diversas señales que deberás conocer.

 

Conforme pasen los meses tu bebé disminuirá la cantidad de veces que come al día, aunque hay bebés más comilones que otros. Es importante que recuerdes que siempre debes darle de comer a demanda.

 

Los bebés cambian sus hábitos alimenticios dependiendo de su desarrollo, puesto que al nacer sólo pueden consumir la leche materna, pero después de varios meses podrán comenzar a ingerir más alimentos, empezando por cosas suaves y fáciles de tragar.

No te puedes perder ...

Y tambien:

 

Cuando tengan la capacidad motora para tragar más cosas, podrán comenzar a ingerir alimentos un poco más consistentes, pero siempre habrá que saber qué tipo de alimentos no son adecuados para un bebé.

 

 

 

¿Qué puedo hacer para que mi bebé coma adecuadamente?

 

El primer paso para que tu bebé coma adecuadamente es crearle un hábito, aunque los horarios que manejes no sean rígidos, porque no es lo más recomendable, así el organismo del bebé se acostumbrará a comer cierta cantidad.

 

Aquí te dejamos una lista de recomendaciones para que detectes cuándo tiene hambre tu bebé:

 

1.- Llora exaltadamente. Cuando tu pequeño comience a llorar un poco más fuerte de lo normal y no se calme con nada, seguramente es porque ha llegado la hora de comer.

 

2.- Movimientos con la boca. Tu bebé puede comenzar a realizar movimientos con los labios, ya sea abrir y cerrar la boca o hasta imitar el de succión que realiza cuando lo alimentas con el pecho.

 

3.- Puños en la boca. Deberás notar si tu bebé cierra los puños de manera brusca, para luego tratar de introducirlos a su boca.

 

4.- Mover la cabeza. Los movimientos de la cabeza de su bebé comenzarán a ser de un lado a otro.

 

5.- Sacar la lengua. Además de los movimientos de labios tu bebé sacará la lengua.

 

6.- Busca los senos. El bebé intentará aproximarse como restregándose contra tu pecho.

 

 

¿Y si toma leche de fórmula?

 

Los bebés que toman leche de fórmula deberán ser medidos con respecto a su digestión de la misma, puesto que las tomas con este tipo de leche es menor que las tomas de la materna.

 

De la misma forma, debes identificar cuando el bebé tenga hambre para que regule su ingesta, así él establecerá un ritmo natural y adecuado para su organismo.

 

Las siguientes recomendaciones te ayudarán a controlar la cantidad de alimento que consume tu bebé, si es que toma de leche de fórmula:

 

- Tu bebé sólo comerá irregularmente durante las primeras semanas.

 

- Todos los bebés son distintos para comer, por lo que algunos podrán pedir más comida que el tuyo.

 

- Cada kilo del bebé simboliza a 30 centímetros cúbicos de leche.

 

- Nunca lo obligues a tomar leche por el biberón. Si no quiere más, es que ya está lleno.


Te puede interesar:

TodoPapás ha desarrollado una calculadora de altas capacidades con el fin de facilitar al máximo la identificación de este tipo de niños y así puedan realizarse los ajustes precisos en su entorno para que puedan alcanzar su potencial.


Fecha de actualización: 15-12-2017

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Publicidad