¿Cada cuánto amamantar al bebé?

¿Cada cuánto amamantar al bebé?
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Una de las preguntas más comunes que tienen los nuevos padres es con qué frecuencia debe alimentarse su bebé. La mejor respuesta es sorprendentemente simple: en general, los bebés deben alimentarse cada vez que se muestren con hambre. Sin embargo, entre el primer y el segundo mes tu bebé irá adquiriendo una rutina de alimentación estable que se puede alterar cuando tenga brotes de crecimiento.

Los bebés recién nacidos desean comer cuando sientan ganas, generalmente,  durante el primer mes de vida tu recién nacido debería alimentarse entre 8 y 12 veces en un período de 24 horas durante las primeras dos a cuatro semanas. 


Es importante tener en cuenta que todos los bebés son diferentes, algunos prefieren alimentarse más seguido, y otros toman más de una vez y pasan más tiempo entre cada comida. No obstante, la mayoría de los bebés toman más o pasan más tiempo ente comidas a medida que crecen y sus estómagos pueden retener más leche:


Durante los primeros días después del nacimiento de tu bebé, la leche materna que produces se llama calostro. Esta es una leche con un alto contenido de carbohidratos, proteínas y anticuerpos. Puede ser que te preocupes al ver la poca producción de esta leche. Sin embargo, la poca cantidad de calostro es perfectamente natural y se debe a que en los primeros días de su vida el sistema digestivo de tu bebé solo puede digerir pequeñísimas cantidades de alimento.

¿Cada cuánto bañar al bebé?

¿Cada cuánto bañar al bebé?

Si eres madre primeriza seguro que tienes muchas dudas o preocupaciones sobre cómo vivir y  cuidar de tu bebé en el hogar, ya que tu vida cambió totalmente por tu nueva gran responsabilidad. Ya diste una vuelta de 360º al enterarte de tu embarazo, pero ahora se repite con la llegada de tu bebé. Una de las principales preocupaciones en estas primeras semanas es acerca de la frecuencia con la que se debe bañar al bebé. 


La mayoría de los recién nacidos come cada 2 o 3 horas o, como se mencionó anteriormente, entre 8 y 12 veces cada 24 horas ya que el tamaño del estómago del bebé se asemeja a una pera y su organismo asimila el alimento en un tiempo que varía entre una y tres horas. Los bebés podrían tomar media onza (15 mL) cada vez que la mamá lo pega a su pecho durante el primer o segundo día de vida, pero después por lo general tomarán de 1 a 2 onzas (30 a 60 mL) cada vez que se alimenten. Esta cantidad aumenta de 2 a 3 onzas (60 a 89 mL) a las 2 semanas de edad.


Aproximadamente a los 2 meses de edad, los bebés por lo general toman de 4 a 5 onzas (118 a 148 mL) cada vez de 3 a 4 horas entre 6 u 8 veces al día.


A partir de los 3 meses, tu pequeño comerá 5 veces al día y esta pauta se mantendrá hasta que tome alimentos sólidos con el esquema desayuno, comida, merienda y cena.


A los 4 meses de edad, los bebés por lo general toman de 4 a 6 onzas (118 a 177 ml) 5 veces al día.


A los 6 meses de edad, los bebés podrían estar tomando hasta 8 onzas (237 ml) de cada 4 a 5 horas 5 veces al día.


Lo mencionado anteriormente no significa que sea una regla, es solo un aproximado de lo que tu bebé debería comer, algunos quizá coman menos y otros más, sin embargo, el que dirá si  es lo adecuado o no será tu pediatra. Recuerda que así como tu bebé es único la leche materna también es única y en ocasiones esta se digiere con más facilidad que la leche artificial, lo que significa que avanza más deprisa por el sistema digestivo del bebé y, consecuentemente, tarda menos tiempo en tener hambre.


Asimismo, el hecho de amamantar frecuentemente a tu bebé favorece tu producción de leche durante las primeras semanas. Cuando tienen entre uno o dos meses de vida, la mayoría de los bebés suelen hacer entre siete y nueve tomas diarias.


Hasta que se establezca tu producción de leche, deberás amamantar a tu bebé "a demanda" (cuando tenga hambre), lo que suele ser cada hora y media a tres horas. Conforme los recién nacidos crecen, necesitarán mamar con menos frecuencia y desarrollarán un horario de lactancia más regular. Algunos maman cada 90 minutos, mientras que otros pueden aguantar dos o tres horas entre tomas consecutivas. Los recién nacidos no deben pasar más de unas cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche, en ocasiones es necesario despertar al bebé para hacer que esté se alimente.


Los intervalos entre tomas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar (en vez de cuando termina) hasta el inicio de la próxima toma. En otras palabras, cuando el pediatra te pregunte con qué frecuencia mama tu bebé, puedes contestar "aproximadamente cada dos horas" si empiezas a amamantarlo a las 6 de la mañana, la siguiente toma empieza a las 8, la otra a las 10 y así sucesivamente.


Esto significa que, sobre todo al principio, puedes tener la sensación de que amamantas al bebé durante las 24 horas del día, lo que es completamente normal. Pero tanto tú como tu hijo no tardaréis en establecer un horario de lactancia más regular y predecible.


Los signos que indican que un bebé tiene hambre son los siguientes: mover la cabeza de un lado a otro, abrir la boca, sacar la lengua, meterse las manos y los puños en la boca, poner los labios como si fuera a succionar, restregarse contra los senos de la madre, manifestar el reflejo de búsqueda (cuando un bebé mueve la boca en la dirección de algo que le toca o acaricia la mejilla).


Estate pendiente de los signos que indican que el bebé está lleno (succiones lentas, pérdida del interés por el pecho, apartarse del pecho o del biberón), y da por finalizada la toma en cuanto los detectes.


Ten confianza en tu hijo, no le fuerces a comer más, deja que regule su apetito según sus necesidades. Es importante también que respetes su forma de alimentarse, cada bebé tiene la suya. Algunos comen despacio, haciendo pausas y retomando el alimento después de un descanso. Otros son muy tragones, necesitan un ambiente relajado para ir controlando sus ansias. Los hay dormilones, chupan unas cuantas veces y se vuelven a dormir para, al ratito, volver a chupar. Esto ocurre a menudo con  los recién nacidos, especialmente si son prematuros.


Cuando se sienta saciado, sentirás a tu bebé relajado en tus brazos. Dejará de succionar y se alejará de tu pecho, señal de que la toma ha llegado a su fin. Pero si ves que se mueve y está como inquieto, quizás haya tragado aire. Si está haciendo una deposición mientras succiona, también es frecuente que deje de mamar por un instante y lo retome al rato.


A las madres primerizas, sobre todo las que han optado por la lactancia materna, les suele preocupar que sus bebés no coman lo suficiente. Puedes tener la tranquilidad de que tu bebé come lo suficiente si: parece satisfecho y tranquilo después de mamar, moja entre cuatro y seis pañales al día, hace deposiciones con regularidad, duerme bien, está despierto y alerta, está ganando peso.


Recuerda hablar con tu pediatra si tienes alguna pregunta o si te preocupa que tu bebé esté recibiendo la cantidad de alimentación correcta.

 

 


Fuentes:

https://kidshealth.org/es/parents/breastfeed-often-esp.html

http://www.bebes.sutterhealth.org/breastfeeding/bf_frequency.html

https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/baby/feeding-nutrition/Paginas/how-often-and-how-much-should-your-baby-eat.aspx

Redacción: Edgar Corona

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