Un hecho prodigioso
Cuento › Aventuras
Se cuenta de un hombre de bagdad que vivia en completo desahogo y tenia grandes riquezas. Pero éstas se la agotaron, su situación cambió y se quedo sin nada consiguiendo comer sólo...
Cuento › Aventuras
Se cuenta de un hombre de bagdad que vivia en completo desahogo y tenia grandes riquezas. Pero éstas se la agotaron, su situación cambió y se quedo sin nada consiguiendo comer sólo...
Cuento › Aventuras
Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....
Cuento › Clásicos
Hace mucho tiempo, en una granja rodeada de animales, vivia la joven Elisa. Una mañana de verano despertó antes de lo acostumbrado...¡Felicidades Elisa!, le dijo su madre. Espero...
Cuento › Naturaleza
Érase una vez una reunión de viejos amigos como eran el sol, el viento y la lluvia. Los tres se creían los mas fuertes y poderosos y así se lo decían los uno a los otros con lo...
Cuento › Animales
Érase una vez, un lobo llamado Aullón, que vivía en un valle donde se cultivaban muchos frutales. Aullón trataba de subirse a los árboles frutales para comer la fruta que éstos...
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Animales
Hubo una vez una oruguita a la que nadie quería porque, según la gente, era muy fea. El sapo se reía cuando la veía arrastrarse viscosamente por donde él y sus amigos estaban,...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Miedo
La Bruja despertó de su sueño de varios siglos, se desperezó largamente y ya en pie se miró en el espejo y dijo: -¡Qué suerte! Estoy tan horrible como siempre. No, mejor aún....
Cuento › Príncipes y princesas
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Y el rey estaba desconsolado con sus hijos, porque los encontraba algo mamitas y él deseaba que fueran atrevidos y valientes. Se puso a...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre rico que se ocupaba en el comercio. Quedó viudo con una hija y esta hija era una niña muy linda: parecía una machita por lo rubia y lo blanca que la había...
Cuento › Miedo
Plácido, como era un niño muy pulcro, planchaba su ropa para ir a la playa. De pronto, una pulga con casco y antenas, planeó por la sala y aterrizó en la palma de la mano derecha...
Cuento › Hadas y duendes
Katrina era la brujita más caprichosa y pedigüeña que se podía imaginar. Todo lo quería al momento y sin esfuerzo, y no dudaba en gritar y patalear para conseguir lo que fuera....
Cuento › Animales
Érase una vez una vaca llamaba Lucinda que vivía en una granja junto a otros animales y el granjero Tom y su esposa que eran los dueños. Lucinda era una vaca joven y con mucha fantasía...
Artículos Editoriales › Embarazo - Parto
La ventosa obstétrica es un instrumento en forma de copa que, a través de un sistema de vacío, se adhiere a la cabeza del bebé para ayudarle a salir del canal de parto. Solo puede...
Videos › Niños
Laura Fuentes, bloguera de Diario de una mamá ingeniera, nos habla en esta charla celebrada en Barcelona en TodoPapás Loves sobre: ¿Le cuento a mis hijos que son fruto de un tratamiento...
Cuento › Aventuras
Su madre y su tía tomaban un café y unas pastas. Érika dormía plácidamente en su hamaca y su prima Manuela le miraba desde detrás de sus enormes gafas. No aguantaba a esa niña. Siempre...
Cuento › Amor
Oid que rápida solución halló Poro, rey de los persas. Dóde un pobremura de hambre dentro de nuestros muros, tomaré por cada pobre a un rico, y en prisiónm también morirá...
Cuento › Aventuras
Erase una vez un detective llamado Anxo. Como todos los días, Anxo tan pronto se levantaba se ponía a ordenar sus cosas en su habitación. Un día, mientras hacía ésto oyó un grito...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...