Fresilinda y el jardin
Cuento › Clásicos
Había una vez , un hermoso jardín de flores de brillantes colores y plantas de hojas muy raras, todas parecían pintadas. Pero en el fondo allá muy lejos dónde nadie jamás llegaba,...
Cuento › Clásicos
Había una vez , un hermoso jardín de flores de brillantes colores y plantas de hojas muy raras, todas parecían pintadas. Pero en el fondo allá muy lejos dónde nadie jamás llegaba,...
Cuento › Clásicos
Erase una vez un asno que, por desgracia, se quedó sin trabajo. Era muy viejo y por lo tanto ya no podía transportar sacos de cereales al molino. Pero aunque era viejo, el asno no...
Cuento › Clásicos
Érase una vez tres hermanas idénticas, que nacieron al mismo tiempo, al ver sus padres que eran iguales decidieron que tenían que ser separadas si querían darles un trato único...
Cuento › Aventuras
Érase una vez una ciudad donde no existían los colores y todo el tiempo estaba lloviendo. En ella vivía un niño que se llamaba Sergio. Sergio, que era un niño muy listo y muy...
Cuento › Animales
La Aventura de los Animales de la Selva Había una vez un Elefante muy tragón. Cansado de comer las plantas de la selva, decidió irse al Zoológico. El Elefante llamó...
Cuento › Animales
¿A pintar? ¡Por favor! Que el ya tenía 10 años y eso era cosa de bebés. Entonces se le ocurrió una cosa. Nunca le había gustado el pelo de su prima. Tenía la cabeza llena...
Cuento › Hadas y duendes
Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Clásicos
Esa mañana, Federico llega eufórico al colegio, recorre con su mirada el patio buscando a Valentina. Entre ellos había nacido una amistad incondicional desde los primeros grados....
Cuento › Naturaleza
Érase una vez un océano donde vivían unas esponjas muy felices y es que no era un océano cualquiera, era el Océano del Amor. Ésa era la razón de su felicidad, que siempre estaban...
Cuento › Clásicos
Qué de dónde hemos sacado esta historia? ¿Quieres saberlo? Pues la hemos sacado del barril que contiene el papel viejo. Más de un libro bueno y raro ha ido a parar a la mantequería...
Cuento › Hadas y duendes
"...Dice el mito; cuando un niño deja de ser niño, en algún bosque del mundo, muere un hada..." Esto sucedió en el bosque mas cercano a tu casa, si! tú, niño ó niña que estas...
Cuento › Amor
En el año 545, bajo la dinastía de los Liang, el emperador envió al sur una expedición comandada por el general Lin King. Al llegar a Kuelín, el general enfrentó a las fuerzas...
Cuento › Animales
Una mañana soleada un pequeño cerdito lloraba y lloraba. Estaba junto al rio muy triste y solo. De repente vió acercarse a un perrito y éste le dijo: _¿qué haces aqui cerdito...
Cuento › Animales
Érase una vez un muñeco con forma de conejo al que todos llamaban Mamá Conejo. Seguro que os estaréis preguntando, gente menuda, que ¿quién es esa Mamá Conejo ?, ¿verdad ?....
Cuento › Naturaleza
Por unas tierras perdidas en el aquilón del hemisferio, vivía una niña morena que suspiraba por tener unos padres. Abandonada desde su nacimiento en una aldea arisca y lluviosa compartía...
Cuento › Navidad
Era una tibia madrugada de diciembre. El sol se disparaba contra los ventanales del viejo edificio de la Calle Real. Estrellitas de colores chispeaban sobre el dorado rostro de Frasquito,...
Cuento › Navidad
Desde que Sara nació su vida era el horfanato, la dejaron en la puerta con su vestido blanco con pocos días de vida. Contaba ya con cinco años y era una niña triste y solitaria....
Cuento › Naturaleza
El Señor Castaño vivía en un parque muy tranquilo. Rodeado de otros árboles, algunas flores y muchos niños era un árbol feliz. Le gustaba despertarse por las mañanas...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...