"La brecha digital entre generaciones es el origen de muchos problemas", Óscar González

comparte

Óscar González, profesor de Educación Primaria, escritor, asesor educativo y conferenciante, fundador de la Alianza Educativa, un proyecto que tiene como objetivo mejorar las relaciones entre las familias y la escuela. Es director general de la Escuela de Padres con Talento y Educar con Talento y nos habla en esta entrevista de los peligros de las nuevas tecnologías y cómo hacerles frente a raíz de la publicación de su libro Tus hijos y las nuevas tecnologías. 

TodoPapás: ¿Cuáles son los principales riesgos de las nuevas tecnologías para los niños y adolescentes?

Óscar González:
Existen muchos riesgos y peligros asociados al mal uso de la tecnología. Los que más preocupan a los padres son:


1. Ciberbullying. Para que se produzca un caso de ciberacoso, tanto el acosador como el acosado deben ser menores de edad. Si no, estaríamos hablando de problemas de otra índole.


2. Grooming. Es el conjunto de acciones y estrategias llevadas a cabo por una persona adulta para ganarse la confianza del menor y obtener concesiones de índole sexual. Se trata del acoso sexual de menores en la red.


Debemos educar a nuestro hijo en la precaución: que jamás proporcione imágenes comprometedoras o datos de carácter personal. Debemos evitar que consigan «el elemento fuerza». Esto es posible si mantenemos una actitud proactiva en el tema de la privacidad.


3. Sexting. Se denomina sexting al envío de contenidos de tipo sexual (fotos o vídeos) a través del teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico.

Previniendo el dolor de espalda desde la infancia

Previniendo el dolor de espalda desde la infancia

Sencillas medidas como el fomento de la actividad física, la reducción del peso de las mochilas o la instalación del mobiliario adecuado en las aulas, podrían reducir el dolor de espalda; un problema que no es sólo cosa de adultos


Cuando intervienen menores se convierte en un problema grave. A diferencia del
grooming, aquí el menor graba sus imágenes y las envía de forma voluntaria (no hay coacción).


También hay una gran preocupación por la adicción al móvil por parte de los hijos.


TPP: ¿Están los padres preparados para proteger a sus hijos de estos peligros?


OG: En términos generales, no lo estamos. Es necesario ponernos al día y aprender a usar las herramientas necesarias para poder educar a nuestros hijos para que hagan un uso responsable y seguro de las mismas. Para ello, debemos asumir que nuestro papel a partir de hoy va a ser el de:
 

-  Prevenir. En la prevención está la base para evitar problemas que surjan de un mal uso de la tecnología.
 

-  Acompañar/supervisar. Siempre es mejor acompañar que prohibir. Por eso es necesario que supervises las actividades que realiza tu hijo, los contenidos a los que accede, etc.
 

-  Orientar. En todo este proceso el objetivo es orientarlos para que hagan un buen uso de la tecnología. El primer paso para hacerlo es actuando con coherencia y darles un buen ejemplo.


La brecha digital entre generaciones es el origen de una gran cantidad de problemas de las familias actuales. Dificulta el control parental, ya que los padres consideramos que es difícil conocer las nuevas tecnologías porque avanzan y crecen de manera exponencial. ¿Sabes más de redes sociales que tu hijo? ¿Te manejas con mayor soltura con el móvil que tu hijo? Posiblemente no... pero, queramos o no, tenemos que estar al día para poder orientar, guiar, acompañar y educar a nuestros hijos de la mejor manera posible en esta faceta tan importante de sus vidas. Es nuestra obligación poner normas en el uso de los teléfonos móviles, supervisar qué hacen cuando navegan por la red y estar pendientes de qué es lo que hacen con sus móviles y Tablet.


TPP: ¿Desde qué edad se debe dejar que un niño tenga móvil propio?


OG: Tenemos que comprarle el móvil a una edad y una maduración adecuada, teniendo en cuenta también su entorno de amistades, no ceder a la presión del grupo. Debemos dejar muy claro a nuestros hijos lo que pueden hacer y lo que no pueden hacer con el móvil. No utilizar el móvil como castigo o recompensa. Si el teléfono es de contrato, controlar las llamadas y el consumo y compartir esta información con los hijos para que sean conscientes del coste.


TPP: ¿Y acceso a internet o redes sociales?


OG: Un menor que no cumple las condiciones de edad de acceso legal a las redes sociales no necesita estar presente en las mismas. Y, aunque sea el único del grupo (que rara vez será así), no podemos ceder a la presión del grupo para justificar que tenga acceso a las mismas… No basta con que limitemos o prohibamos el acceso, es necesario un trabajo previo cuando nuestros hijos son pequeños manteniendo con ellos una comunicación fluida sobre su presencia en las redes sociales y el uso de las mismas en un lenguaje adaptado a su edad.


Una vez cumple con los requisitos de edad de acceso legal, estas serían algunas recomendaciones para usarlas de manera responsable:


1. Si quieres que tu hijo tenga acceso a algún tipo de red social, debes realizar una supervisión de la misma. Para ello hemos de conocer las redes a las que pertenecen nuestros hijos, así como las condiciones de uso y la política de privacidad de las mismas.


2. Ayúdale a registrarse y realizar el perfil explicándole los datos que no deben ponerse y el motivo. Configura con él la privacidad de los contenidos. Usar perfiles privados.


3. Comenta con él las aplicaciones que desea utilizar. Pruébalas con él y, si no estás de acuerdo en que use alguna, explícale con claridad los motivos.


4. Procura que tu comportamiento en las redes sociales le sirva a tu hijo como ejemplo.


5. Establece un horario de uso.


6. Habla con tu hijo. Establece unas normas de uso acordándolas con él. Ello hará que se sienta más implicado en la toma de decisiones. Estas pueden ser algunas:


- No añadir a la red a personas desconocidas.

- Evita indicar datos personales: dirección, colegio, teléfono…

- Utilizar seudónimo en lugar de nombre real cuando se crea un perfil.

- Tratar a los demás con respeto y sin mentiras: trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti.

- No están permitidos ni los insultos ni la invasión a la intimidad de otras personas.

- No instalar aplicaciones en el móvil sin el consentimiento nuestro.

- Si reciben un mensaje molesto, deben enseñarlo a sus padres o profesores y no contestar.

- Si reciben imágenes o vídeos de una agresión ponerlo en conocimiento de padres o profesores.

- No enviar fotografías de terceros que les haga sentir mal por su carácter vejatorio o comprometedor.

TPP: ¿Qué deben hacer los padres para proteger a los niños de estas nuevas tecnologías?


OG: El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España nos propone las siguientes pautas:


- Sé el mejor ejemplo para tus hijos. Antes de poner normas piensa que estás obligado a cumplirlas, sé coherente y haz exactamente lo que le pides a tu hijo. Dicen que educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única.


- No demonices las nuevas tecnologías. Tu hijo las necesita para su desarrollo personal y profesional, es más útil centrarse en consensuar criterios, y sensibilizar de los riesgos y de las posibles consecuencias de los comportamientos inadecuados.


- Elige contenidos apropiados para su edad. Ayúdale a descubrir sitios que promuevan el aprendizaje, la creatividad y que profundicen en sus intereses. Algunos contenidos de Internet pueden ser perjudiciales para su educación y desarrollo. Apóyate en herramientas de control parental para monitorizar y controlar los contenidos a los que accede tu hijo, a edades tempranas pueden resultar de mucha utilidad.


- Preocúpate de conocer el entorno y la tecnología. Es necesario conocer mínimamente la relación entre los menores e Internet para poder ofrecerles una guía y soporte apropiado. No hace falta ser un experto, pero es recomendable que te formes en la medida de lo posible. Ten en cuenta que, si tu hijo percibe tú desconocimiento del medio, difícilmente querrá que le acompañes en la exploración de Internet, además de no tomar en serio tus recomendaciones.


- Interésate por lo que hace en línea, comparte actividades y fomenta el diálogo. Conoce las amistades en la red de tus hijos, las aplicaciones que utilizan y sus intereses. Fomenta el intercambio de conocimientos y experiencias sobre Internet, de esta manera, encontrará menos dificultades a la hora de trasladarte sus dudas y preocupaciones. Comparte actividades (ej. que te ayude a configurar las opciones de privacidad de las redes sociales, échale una partida a un juego online), es una de las mejores formas para supervisar su actividad en Internet y trasladarles nuevos puntos de vista con la intención de sensibilizarle.


- Ayúdale a pensar críticamente sobre lo que encuentran en línea. Los chavales necesitan entender que no todo lo que ven en Internet es cierto. Se puede confiar en la web, pero no se debe ser ingenuo. Enséñales a desconfiar de las apariencias y a contrastar la información en caso de duda.


- Asegúrate de que se siente cómodo solicitando tu ayuda. Evita la sobrerreacción y el juicio rápido. Si tu hijo presiente que se meterá en problemas al trasladarte algún comportamiento inadecuado que haya realizado, o que perderá algún privilegio (como el acceso a Internet o el teléfono móvil) al contarte algún problema en el que se haya visto envuelto, será más reticente a solicitar tu ayuda, lo que puede provocar que intente resolverlo por sí mismo acrecentando el problema.


TPP: ¿Cómo educar a los hijos en el uso correcto de las nuevas tecnologías?


OG: Principalmente con nuestro EJEMPLO. Debemos educar en el buen uso de los teléfonos móviles. Para ello debemos fijar y acordar unas normas de uso que nos ayuden a evitar el máximo de riesgos. Es muy importante que los padres eduquemos aquí también con nuestro ejemplo. No podemos decir al niño que mientras se come no puede estar conectado al Whatsapp y nosotros estar haciéndolo continuamente en cada comida: transmitamos coherencia en nuestro mensaje.


TPP: ¿Cómo evitar la saturación tecnológica?


OG: Esta saturación tecnológica y el estar permanente “conectados” tiene muchísimos efectos negativos sobre nuestros hijos y, muchas veces, los padres no somos conscientes de ello. Hay casos en que el tiempo que dedican a estar delante de las pantallas es superior al que dedican al sueño y el descanso. Preocupante.


Generalmente, si están conectados (tanto a los móviles como a la televisión, videoconsola, etc.) les impide moverse y realizar ejercicio físico fomentando el sedentarismo y la pasividad.  Por eso, es necesario que les motivemos a jugar a juegos tradicionales, al aire libre, etc., a estar en contacto con más niños. Esto les ayuda a relacionarse “cara a cara”, aprender a resolver conflictos, buscar soluciones a los problemas que se les plantean, etc.


No hay nada que me enfade más que cuando veo a cuatro o cinco niños juntos en la calle todos mirando las pantallas de su móvil sin tener ningún tipo de interacción entre ellos (al menos no una interacción real más allá de los emoticonos de sus pantallas). Pero esto no solo ocurre con niños…


TPP: ¿Qué es Alianza Educativa?


OG: Es un proyecto (movimiento) que puse en marcha hace ya unos años con el objetivo de establecer unas mejores relaciones entre las familias y la escuela. Como siempre digo: “Familia y escuela necesitamos compartir, no competir”. Por este motivo, es necesario buscar nuevas fórmulas de colaboración y comunicación que nos ayuden a trabajar como un auténtico EQUIPO.

TPP: Cuéntanos algo más de la Escuela de Padres con Talento.


OG: La Escuela de Padres con talento es un proyecto pedagógico que pretende servir de ayuda, orientación, aprendizaje y colaboración a las madres y los padres durante el proceso educativo de sus hijos.


Todos los padres quieren educar bien a sus hijos, pero muchos encuentran hoy grandes dificultades para lograr esa aspiración. Estamos convencidos de que no existen recetas mágicas para educar a nuestros hijos, no poseemos la «alquimia educativa» que nos resuelva todos los problemas, pero sí que ofrecemos pautas, herramientas y principios educativos para que puedan llegar de un modo práctico al fondo de los problemas de cada hijo dando respuesta a sus inquietudes, dudas y temores.


Nuestra intención es la de prepararlos para que aprendan y encuentren su propio estilo y forma de educar a sus hijos. Queremos estar junto a ellos para orientarlos, ayudarlos, acompañarlos, escucharlos, asesorarlos y ofrecerles lo que buscan: soluciones.


Además de los mencionados, uno de nuestros objetivos prioritarios es «aprender todos de todos». Este proyecto es una experiencia enriquecedora para todos los participantes donde la visión y experiencia de otros padres nos ayudarán a completar y enriquecer la propia.

Es necesario un cambio en el concepto tradicional de Escuelas de Madres y Padres, un modelo obsoleto. Nuestro proyecto establece un nuevo modelo de Escuela de Padres y Madres práctico y dinámico que ofrece resultados reales. Una de las quejas frecuentes de los centros educativos es que los padres y las madres no participan en este tipo de iniciativas. Ofrecemos un proyecto avalado por una altísima participación e implicación por parte de las familias.


Actualmente, la Escuela de Padres con talento se ha convertido en un proyecto online a través de la plataforma Escuela de Padres 3.0 (www.escueladepadrestrespuntocero.es).


Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
Cerrar