Consejos para padres divorciados

Consejos para padres divorciados
comparte

Lamentablemente, muchas parejas se separan y divorcian tras varios años de matrimonio y varios hijos en común. Aunque de primeras puede resultar muy duro tanto para los progenitores como para los niños, siguiendo una serie de consejos ayudaremos a los niños a aceptar este divorcio sin que suponga un trauma para ellos.

Los divorcios están a la orden del día y son muchas las parejas, con hijos o sin ellos, que se rompen cada año. Las estadísticas hablan de que la mayoría de las parejas se rompen cuando llevan 10 años de matrimonio lo que, en muchos casos, supone tener hijos pequeños o incluso adolescentes, lo cual supone un problema extra al divorcio.

 

Romper una relación de muchos años de amor y convivencia es duro, pero lo es aún más cuando sentimos que estamos rompiendo una familia y sabemos que nuestros hijos deberán acostumbrarse a no vivir nunca más con sus padres todos juntos. Por eso, el principal problema cuando se trata de divorcio con hijos de por medio es explicarles a los hijos lo que está pasando. Si la decisión es firme y ya está tomada, debéis reuniros todos en casa y, en un ambiente tranquilo y calmado, explicarles que los papás ya no se quieren como antes y van a dejar de vivir juntos, pero que les seguís queriendo mucho y seguís siendo una familia, solo que viviréis de otra forma. Sean cuales sean las causas del divorcio, nunca debéis hablar mal del cónyuge ni criticarle delante de los niños, es importante preservar el amor de estos por sus padres y las buenas relaciones.

No te puedes perder ...

 

Una vez que los niños sepan lo que ocurre, debéis estar preparados para resolver todas sus dudas de la mejor manera posible. Si algo no sabéis cómo va a ir, decídselo claramente, no los mintáis.

 

Lo mejor para los niños es la custodia compartida y poder ver a sus padres lo más posible. Se debe intentar que la vida de los niños cambie lo menos posible y sigan viviendo en su casa, yendo al mismo colegio, las mismas actividades extraescolares, saliendo con sus amigos, etc. Sois los padres los que os debéis adaptar y no al revés.

 

Procurad mantener unas relaciones cordiales y, aunque sea complicado, sobre todo al principio, haced cosas juntos en momentos especiales como la fiesta de cumpleaños, la graduación, etc.

 

También es importante mantener las relaciones con ambas familias y que el niño siga viendo habitualmente a sus abuelos, tíos y primos. No se debe cortar la relación con ninguna familia ni hablar mal de la otra familia delante de los niños.

 

Intentad llegar a un acuerdo que incluya las visitas, custodia, manutención, etc. para que todo quede bien claro.

 

Y, aunque los niños os den pena, nunca debéis llenarlos de regalos o consentirlos más porque estén atravesando una mala situación. Las normas que teníais establecidas deben seguir igual con cada padre y no puede haber un “poli malo” y un “poli malo”. La educación de vuestros hijos debe seguir siendo consensuada y debéis tomar todas las decisiones importantes juntos. No puede ser que los niños tengan unas normas con su madre y otras con el padre. La educación debe seguir siendo la misma.

 

Ante cualquier problema en el colegio con el niño debéis acudir los dos a hablar con el profesor para estar enterados de lo que pasa y ayudar al niño de la mejor manera posible. El peso de la educación y el cuidado del niño no debe recaer en uno solo de los progenitores, aunque la custodia no sea compartida. El hijo es de los dos y las obligaciones siguen siendo de ambos.

 

Por otra parte, si el niño no es capaz de superar el divorcio y presenta regresiones, depresión, problemas de comportamiento o cualquier otro trastorno, es conveniente que lo llevéis a un psicólogo y consultéis con él cómo ayudarle a superar este trauma. Puede ser necesario que vayáis todos juntos en familia a terapia.

 

Por último, recuerda que es fundamental que os llevéis lo mejor posible para evitar que el divorcio se convierta en un asunto aún más feo y problemático. La educación debe ser la palabra que guíe vuestras relaciones. Debéis ser educados el uno con el otro y evitar discusiones y reproches, sobre todo delante de los hijos. Hablad a menudo de vuestros hijos, de cómo les va, de qué problemas tienen o de qué pensáis que les hace falta. Es importante que haya mucha comunicación y confianza entre vosotros en lo que respecta al tema de la educación y cuidado de los hijos, puesto que los hijos son de ambos y ambos debéis implicaros en su cuidado, a no ser que alguno de los progenitores haya sido condenado por malos tratos, en cuyo caso lo mejor es evitar la relación de los niños con ese padre que solo puede traer problemas al desarrollo emocional y personal de los hijos.

 

En resumen, divorciarse teniendo hijos es duro, pero puede ser mucho menos complicado de lo que piensas si consigues llevarte bien con tu ex y lograr una buena relación que asegure a los niños las visitas el amor de sus padres, puesto que vuestra relación se ha roto, pero la familia no.


Te puede interesar:
Calcular la estatura final de los niños puede hacerse de manera aproximada teniendo en cuenta la altura de los padres o de manera más precisa a través de una serie de pruebas médicas tales como radiografías, análisis hormonales, etc.


Fuente:

Juan Pedro Valencia, psicólogo infantil.

Coleman, Paul (2001), ¿Cómo decirlo? A los niños, México, Pearson Educación.

Foto: Freepik.com

Fecha de actualización: 08-01-2019

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>