Nombres de origen Germánico

Los pueblos germánicos son un grupo etnolingüístico de pueblos originarios del norte de Europa que se identifican por el uso de las lenguas germánicas, de las que derivan muchas lenguas como el alemán, el inglés y las lenguas escandinavas.

Los pueblos germánicos, en términos historiográficos, son tanto un grupo de entre los pueblos prerromanos que habitaban las zonas germanas al oeste del Rin, como un grupo de pueblos bárbaros, situados al este del Rin y al norte del Danubio, que protagonizaron las denominadas invasiones germánicas que provocaron la caída del Imperio romano de Occidente.


Algunos pueblos germánicos se fusionaron con la población romana dominante, mientras que otros se convirtieron en la base etnográfica de las actuales poblaciones de Europa central y noroccidental (escandinavos o nórdicos, alemanes, las poblaciones de habla neerlandesa y anglosajona). En Europa oriental los pueblos germánicos se vieron desplazados por otros.


Las migraciones de los pueblos germánicos se extendieron por toda Europa durante la Antigüedad Tardía y la Edad Media.


Las lenguas germánicas se convirtieron en dominantes a lo largo de las fronteras romanas (Austria, Alemania, Países Bajos, Bélgica e Inglaterra), pero en el resto de las provincias romanas occidentales, los inmigrantes germánicos adoptaron los dialectos latinos que se estaban transformando en lenguas romances. Actualmente las lenguas germánicas están representadas por el inglés, el alemán, el neerlandés, el afrikaans y las lenguas escandinavas.


Breve historia del pueblo germánico


Las pruebas arqueológicas muestran a los pueblos germánicos como originarios de la zona de Escandinavia, desde donde se extendieron hacia el sur y el este por Europa Central y Oriental.


Las culturas maglemoisense y Fosna-Hensbacka (VII milenio a. C.) eran cazadoras-recolectoras y posteriormente la cultura de Kongemose (VI milenio a. C. VI milenio a. C.). Del V milenio a. C. al III milenio a. C. se desarrollaron las culturas neolíticas de la zona.


En el II milenio a. C. se desarrolló la Edad del Bronce nórdica. En el I milenio a. C., las culturas de la Edad del hierro, como Wessenstedt y Jastorf, significaron ya el paso de lo protoindoeuropeo a lo protogermánico. La cultura material de esa época pone en estrecha relación a los protogermanos con las culturas de Hallstatt y Elp, celtas, formando lo que se ha denominado Edad del hierro prerromana de Europa septentrional.


Tras la derrota de los romanos en el bosque de Teutoburgo (año 9), uno de los miembros de la familia imperial, Germánico fue el encargado de pacificar la zona. A partir de entonces siguieron una política de contención, creando una frontera fortificada, el Limes Germanicus (“límite”) a lo largo del Rin y el Danubio.


La conquista romana de Germania llevó a la organización de dos provincias: Germania Superior y Germania Inferior. Germania Magna, al otro lado del Rin y el Danubio, quedó sin ocupar.


Desde la crisis del siglo III del Imperio Romano, los germanos salieron de sus límites en busca de nuevos territorios.


En Oriente fueron los godos quienes inicialmente protagonizaron la principal amenaza. Divididos en grupos de godos orientales (ostrogodos) y de godos occidentales (visigodos), se introdujeron al sur del Danubio en los Balcanes, consiguiendo muchas concesiones por parte de los romanos. Su prolongada presencia dentro de las fronteras les permitió asimilar rasgos de la civilización romana, como la religión o adquisición de la ciudadanía romana por muchos de los considerados bárbaros. Pero no supuso la disminución de la conflictividad. Así, en el año 410 los visigodos de Alarico I saquearon la propia ciudad de Roma, obteniendo un mítico botín.


La decadencia del imperio hizo que los invasores no encontraron obstáculo en su avance hacia las ricas provincias meridionales de Galia e Hispania. El imperio tuvo que recurrir a los visigodos, los más romanizados de entre los germanos, para intentar recuperar algún tipo de control sobre las provincias occidentales. Los visigodos se impusieron sobre los invasores, pero únicamente para establecerse a su vez como un reino independiente.


Una nueva invasión fue protagonizada por Atila, el rey de los hunos. Tras acosar al Imperio romano de Oriente, se dirigió a Occidente, donde una inestable coalición de romanos y germanos le venció en la batalla de los Campos Cataláunicos (451).


Después de la descomposición del imperio de Atila, nuevas oleadas invasoras se establecieron en los territorios que ya sólo de nombre podían considerarse provincias romanas.


Estos pueblos germánicos se asentaron en diferentes zonas del antiguo Imperio romano de Occidente, fundando reinos, al principio separados de la población local. Con el tiempo, los más estables (visigodos y francos) consiguieron la fusión de las dos comunidades en los aspectos religioso, legislativo y social.


Idioma germánico


Sin duda el rasgo más definitorio de los germanos es el lenguaje, ya que el concepto es ante todo etnolingüístico. No obstante, aunque las lenguas germanas antiguas eran cercanas entre sí, los germanos hablaban variedades diferentes derivadas del proto-germánico.


De hecho, al momento de su avance sobre el interior europeo ya tenían varios dialectos: el proto-nórdico, los dialectos germanos occidentales y los dialectos germanos orientales.


No tenían alfabeto.


Cultura germánica


La mitología nórdica era compartida por la totalidad de los pueblos germánicos. El contacto con el Imperio romano, cristianizado a partir del siglo IV, produjo la cristianización de los godos y otros pueblos germánicos. La conversión al catolicismo se produjo inicialmente en el reino de los francos (Clodoveo I, entre 496 y 506), el de los suevos (Carriarico, 560) y el de los visigodos (Recaredo, 587).


Además de la lengua, la religión y otros aspectos culturales, existían muchos rasgos sociales y políticos comunes entre todos los pueblos germánicos.


Los germanos eran pastores y agricultores seminómadas, cuyos asentamientos, de estructura urbanística propia de aldeas, eran poco duraderos. Todos se regían por formas de jefatura parecidas a una monarquía electiva. El rey o "jefe de la tribu" era elegido por una asamblea de guerreros, que era la realmente soberana a la hora de administrar justicia, pactar la paz o declarar la guerra.


Ninguno de los pueblos germánicos tuvo antes de las invasiones un código legislativo de derecho escrito, sino costumbres y prácticas de derecho consuetudinario muy similares entre sí.


Nombres germánicos

 

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Audris

Nombre de origen alemán que significa "afortunada" y "con riqueza" (nombres germánicos)

Etta

Es un nombre de origen alemán que significa "pequeña". Algunas de sus variantes son Etka e Itta. (nombres germanos)

Derika

Nombre de origen germánico que significa "ejemplo a seguir".  (nombres de origen germano)

Ernest

Nombre de origen germánico que significa "luchador", "tenaz". Su variante es Ernesto, nombre de origen español que significa "serio", "formal", "sincero".... (nombres de origen germanico)

Rue

Nombre de origen alemán que significa "famosa". En francés, Rue significa "calle", y en inglés significa "hierba de olor". (nombres de origen aleman)

Rilla

Nombre de origen alemán que significa "arroyo pequeño".  (nombre germanos)

Roderica

Nombre de origen alemán que significa "famosa mandataria". Sus variantes son Rica, Rodericka y Rodrika. (origen germanico)

Landra

Nombre de origen alemán y español que significa "consuelo". Su variante es Landrea.  (nombres germanos para niño)

Aloisa

Nombre de origen alemán que significa "famosa guerrera". Variantes: Aloisia, Aloysia. (nombres origen germanico)

Marika

Nombre de origen alemán y eslavo que significa "María". Sus variantes son Marica, Marija y Marikah.  (nombre germánico)

Melia

Nombre de origen alemán. Melia es el diminutivo de Amelia. Sus variantes son Meli, Meliah, Melida y Mema. 

Lotte

Nombre procedente del alemán. Lotte es el diminutivo de Carlota. Sus variantes son Lotie, Lotta, Lotty y Loty. 

Resi

Nombre de origen alemán que significa "familiar de Teresa". Sus variantes son Resia, Reza y Rezi. 

Dustina

Nombre de origen alemán que significa "peleadora, valiente". Algunas de sus variantes son Dusti, Dustin o Dustyn. 

Emery

Es un nombre de origen alemán que significa "líder empresarial". Algunas de sus variantes son Emeri y Emerge.

Selda

Nombre de origen alemán. Es la forma corta de Griselda. En judío, Selda es la forma alternativa de Zelda. Sus variantes son Seldah, Sellda y Selldah.

Radella

Nombre de origen alemán que significa "consejera". 

Guarneiro

Nombre de origen germánico que significa "el que defiende el ejército". Actualmente el nombre de Guarneiro no está en uso, pero sí era un nombre bastante usado en la España Medieval, sobre todo...

Franco gabriel

Nombre compuesto por Franco y Gabriel. Franco. Nombre procedente del alemán y que alude al pueblo franco, que conquistó y dio nombre a Francia. Algunas de sus variantes son Franc, Franck, Francklin,...

Mileta

Nombre de origen alemán que significa "generosa", "misericordiosa". Este nombre es la forma alternativa de Mila, que en ruso significa "querida". 

Rolanda

Nombre de origen alemán que significa "famosa alrededor de la Tierra". Su variante es Rolonda.

Lamia

Nombre de origen alemán que significa "tierra brillante". Es la forma femenina del nombre Lambert. Su variante es Lamiah. 

Tomás facundo

Nombre compuesto formado por Tomás y Facundo. Tomás. Nombre de origen alemán, árabe y griego que significa "gemelo". En la Biblia, Tomás era uno de los doce apóstoles. Algunas de sus variantes...

Gauterio

Nombre de origen germánico. Una variante de Gualterio que significa "el ejército del mando", "la guerrilla que obtiene el poder". 

Clotilda

Nombre de origen germánico que significa "heroína". Forma alternativa, Clotilde. 

Aixa

Variante de Axelle: hacha.

Karla

Nombre de origen alemán que significa "granjera". Su variante es Carla.

Alois

Nombre alemán que significa "famoso guerrero". Una de sus variantes es Aloisi.   

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