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¿Cómo saber si mi hijo comió veneno para ratas?

¿Cómo saber si mi hijo comió veneno para ratas?

El veneno para ratas o raticidas anticoagulantes son venenos para matar precisamente a este animal, a la rata. Y la intoxicación con dichos raticidas se presenta cuando alguien ingiere un producto que contiene dichos químicos. Pero ¿qué pasa cuando lo toma un menor?

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Índice

 

Intoxicación en niños


Lo cierto es que es mucho más habitual de lo que creemos, y mucho más en niños menores de seis años que lo cogen todo y todavía no conocen muchos de los peligros que tan a su alcance tienen. Un pequeño despiste de los padres o cuidadores puede provocar esto por lo que hay que tener mil ojos, aunque en muchos casos será inevitable y hayamos llegado tarde ya…

Son los niños más pequeños, como decíamos, los que tienen un alto riesgo de envenenamiento o intoxicación accidental por ingestión. Su curiosidad natural y su deseo tan elevado de meterse todo en la boca hace exposición a raticidas, que supone además un peligro muy, pero muy real. Por eso, debes tener en cuenta que un control seguro de roedores y unas medidas preventivas pueden ayudarte a mantener a ratas y ratones fuera de casa mientras proteges a tus hijos de un posible envenenamiento.

Y sí, efectivamente, los raticidas o venenos para ratas están diseñados para matar a los roedores, tanto a ratas como a ratones. Estos pueden transmitir enfermedades, contaminar alimentos, etc. Y por motivos como estos es fundamental controlar los roedores con eficacia. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que igual de importante resulta entender los posibles riesgos que entrañan estos raticidas si no tenemos cuidado sobre todo cuando tenemos en casa niños pequeños y/o mascotas.
 

¿Qué hacer si mi hijo se envenena con un raticida?

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Como sabemos, la adolescencia es la etapa del desarrollo humano más conflictiva que va de los 13 a los 20 años aproximadamente. En esta etapa el adolescente presenta un desequilibrio tanto físico como emocional.

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Si no sabes seguro si tu hijo/hija ha tomado veneno para ratas primero observa su boca por si vieras colores brillantes ya que en muchas ocasiones los venenos poseen colorantes que dejan manchas en la boca del pequeño.

A continuación, lo primero que debes hacer es asegurarte de que el niño esté respirando adecuadamente. Si está desmayado habrá que abrirle la boca, pero si está alerta, no presenta síntomas y está respirando normal habrá que llamar lo antes posible a su pediatra o profesional de medicina para contar lo sucedido y mucho mejor si esta llamada se efectúa antes de que transcurran los primeros treinta minutos después de la ingesta del raticida. En ese momento, el especialista podrá orientar, vía telefónica, a los familiares sobre alguna técnica para favorecer el vómito.

Eso sí, antes de favorecer el vómito habrá que identificar ampliamente el tóxico y comunicárselo todo al médico para que así pueda autorizar debidamente favorecer el vómito al menor. Pero ¿por qué? Pues bien, porque se corre el riesgo también de que si no es un rodenticida y está mezclado con alguna otra sustancia que pueda ser corrosiva, el vómito en ese caso sí estaría contraindicado.

Si notas, sin embargo, que tu hijo no está bien, no respira con normalidad, se asfixia o tiene cualquier otro síntoma deberás llamar urgentemente al Servicio de Información Toxicológica (SIT), que es el organismo que desempeña las funciones de centro antitóxico desde 1971 y atiende vía telefónica las consultas procedentes de toda la geografía española sobre intoxicaciones y exposiciones a sustancias tóxicas. Además, está disponible las 24 horas del día y los 365 días del año. Toda la atención recibida aquí es proporcionada por médicos facultativos y forenses que informan sobre diagnóstico de las intoxicaciones, primeros auxilios, medidas de prevención, tratamiento de urgencias y a largo plazo, y pronóstico y evolución.
 

¿Qué le puede pasar a mi hijo según el veneno que tome?


Recuerda que la ingestión accidental de sustancias tóxicas utilizadas para eliminar, efectivamente, a los roedores es un accidente muy común en la infancia y, sí, evidentemente el daño siempre estará relacionado con la cantidad ingerida y el tipo de sustancia química. De hecho, es importante conocer algunos de los raticidas que existen para así también saber qué puede provocar cada uno de estos:

- Warfarínicos y Superwarfarínicos: son sustancias anticoagulantes, es decir, impiden que se produzcan factores de la coagulación sintetizados a nivel hepático, produciendo hemorragias internas espontáneas.

- Talio: es un raticida que afortunadamente cada vez se utiliza menos y, aunque no se conoce bien su mecanismo de acción, sí se sabe que produce una intoxicación grave a nivel celular.

- Fosfuro de Zinc: es una sustancia que al contacto con la mucosa gástrica libera gas fosfuro altamente tóxico, afectando al cerebro, a los riñones, al corazón y al hígado.
 

¿Qué hacer para evitar los envenenamientos?


La mejor forma de evitar un envenenamiento de rodenticidas accidental (o raticida) es eliminando el riesgo de exposición, es decir, con soluciones seguras y económicas que puedan asegurar que la casa esté libre de roedores y que así también tus hijos se mantengan seguros.

Algunos de los consejos son:

- Sella todos los huecos en el exterior de casa y reemplaza burletes gastados y puertas para mantener roedores fuera de su hogar.

- Mantén tu espacio limpio y ordenado. Intenta también recortar las plantas y árboles que tengas en casa o en el patio (si tienes) e intenta mantener los contenedores de basura en un armario cerrado en cubos para que no puedan acceder tan fácilmente a la basura.

- Revisa tu casa por si tienes cebos ya viejos que no funcionan ya y sustitúyelos por unos nuevos.


Fuentes:

https://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/ministerio/organismos-ministerio-justicia/instituto-nacional/servicio-informacion1

Fecha de actualización: 30-11-2020

Redacción: Ana Ruiz

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