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¿Por qué mi hijo tiene los ojos rojos?

¿Por qué mi hijo tiene los ojos rojos?

La conjuntivitis es una infección que provoca que la membrana de los ojos se inflame, lo que puedes observar si tu hijo tiene los ojos rojos y sufre otras molestias.

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Durante el año lectivo, en la mayoría de los casos, todo lo relacionado con el almuerzo de los niños recaía en los comedores escolares, lo que proporcionaba a los padres cierta comodidad y seguridad. En periodo de vacaciones la responsabilidad descansa completamente en las familias, lo que puede plantear algunas dudas. ¿Por qué mi hijo casi no come si en la guardería no tenía problemas?

Y tambien:

Los niños son seres muy delicados que se encuentran en proceso de desarrollo, por ello es normal que se caigan tanto, se enfermen a cada rato y tengan muchas preguntas sobre la vida.

 

Un niño no va a saber cómo cuidarse completamente cuando algo le moleste, pero tampoco va a saber distinguir las situaciones que lo pongan en riesgo, menos cuando todavía no las ha experimentado antes.

 

El papel de los papás involucra muchas tareas a lo largo de la vida de tu hijo, pero especialmente cuando es pequeño debes tener mucho cuidado sobre qué le hace daño, además de saber cómo ayudarlo una vez que se haya enfermado o lastimado.

 

 

¿Por qué mi hijo tiene los ojos rojos?

 

Con el paso del tiempo vas a ser capaz de identificar cuándo algo malo le ocurre a tu hijo, hasta la más mínima herida o molestia que tenga.

 

También vas a poder relacionar sus molestias con algunas enfermedades, aunque aun así debes llevarlo con el médico para que diagnostique a tu hijo de la mejor manera y le recomiende el tratamiento adecuado.

 

En caso de que veas que tu hijo tiene los ojos rojos es probable que se trate de conjuntivitis.

 

 

¿Qué es la conjuntivitis?

 

La conjuntivitis es una infección que afecta directamente a los ojos, provocando una hinchazón en la membrana externa del globo ocular y el párpado interno.

 

Los síntomas que presenta un niño con conjuntivitis son:

 

1.- Ardor. El niño puede estar quejándose de que el ojo le arde, incluso pudo haber tratado de eliminar este síntoma por sí mismo al lavarse la cara, pero sin logro alguno.

 

2.- Hinchazón. Se puede ver que su ojo parece estar inflamado, pudiendo notarse que la parte que debería ser blanca, la membrana, está roja.

 

3.- Comezón. El niño puede quejarse de comezón e incluso estarse rascando o frotando para intentar eliminarla.

 

4.- Irritación. La irritación se puede presentar cuando el niño trató de calmar algún síntoma y solo consiguió irritar el párpado o el ojo.

 

5.- Secreción. La combinación de estos síntomas puede hacer que los ojos del niño saquen lágrimas o legañas.

 

 

La conjuntivitis suele ser muy contagiosa entre niños, especialmente en lugares donde pasan mucho tiempo con otros niños, como la guardería, la escuela o el parque. Por eso, no debes llevar a tu hijo a estos sitios mientras la infección esté activa.

 

Según el tipo de conjuntivitis, el tratamiento será uno u otro:

 

1.- Viral. En este caso la conjuntivitis se cura sola con el tiempo, así que debes de encargarte de cuidar de las molestias del niño y de lavar sus ojos a menudo con suero fisiológico para evitar que se cree una infección bacteriana.

 

2.- Bacteriana. Cuando la conjuntivitis es bacteriana se le receta al niño unas gotas antibióticas. Puede resultar un poco complicado echarle unas gotas en el ojo a un niño pequeño, pero ese esencial que lo hagas para curar la infección.

 

3.- Alergia. En este caso debe identificarse qué provocó la alergia y evitar que el niño entre en contacto con eso nuevamente. Si es necesario, pueden recetarle antihistamínicos.


Fecha de actualización: 05-02-2020

Redacción: Genaro Aguilar

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