Obesidad Infantil: La epidemia del s.XXI

Obesidad Infantil: La epidemia del s.XXI
comparte

No importan las constantes voces de alarma que nos advierten de que nuestro país presenta una de las cifras de obesidad más altas de Europa. Su tendencia ascendente en las dos últimas décadas ha provocado que la Organización Mundial de la Salud hable ya de epidemia.

Dr. Andreu Palou

Dr. Andreu Palou

Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la UIB (Universidad de las Islas Baleares), es Director del Laboratorio general de Biología Molecular, Nutrición y Biotecnología de la UIB desde 1995, y Director del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (Reus) desde 2006. Recientemente fue galardonado con el Premio Internacional Hipócrates de Investigación Médica sobre Nutrición Humana 2007 gracias a sus descubrimientos sobre la leptina, un componente de la leche materna que previene el desarrollo de alteraciones en la edad adulta.

A pesar de que las autoridades han repetido hasta hartarse la importancia de los hábitos de vida saludables durante la infancia, la realidad es que las cifras de obesidad infantil en España en los últimos años se han multiplicado, situándose ya en un 14% entre la población de 2 a 24 años, y alcanzando su cota mayor concretamente entre la franja de edad de 6 a 12 años, donde la incidencia ha pasado de un 4 por ciento a un 16 en tan sólo unos años.

La preocupación que la obesidad está adquiriendo se debe a su asociación con las principales enfermedades crónicas de nuestro tiempo, como son las enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial y ciertos tipos de cáncer.

En los adultos la obesidad, más allá de razones estéticas, está asociada también a otras patologías, como las enfermedades respiratorias y la artrosis. Pero es en los niños y adolescentes donde el problema se hace más grave ya que, de no tomar medidas a tiempo sobre sus hábitos, hay una alta probabilidad de que el niño obeso se convierta en un adulto obeso. Y no hay que olvidar que la obesidad puede llegar a acortar la esperanza de vida de una persona hasta en diez años.

Según el Dr. Ardura presidente del Comité Organizador del 55º Congreso Nacional de la Asociación Española de Pediatría y jefe de Pediatría del Hospital Clínico de Valladolid “existen tres edades críticas en las que, si se alcanza un sobrepeso luego resulta muy complicado de corregir: entre los 6 y los 12 meses de vida, entre los 6 y los 8 años, y en torno a los 12 años de edad. Y aún más, si el adolescente llega a los 14 o 15 años con exceso de peso, tiene un riesgo altísimo de convertirse en obeso en la edad adulta”. Y es que conforme a un reciente estudio elaborado por La Fundación ABB, institución de carácter benéfico sanitario y sin ánimo de lucro, la mayor parte de las personas que tienen problemas alimentarios (anorexia, bulimia, obesidad, etc.) han padecido sobrepeso anteriormente.


Sus causas

La falta de educación para la salud, tanto en casa como en el colegio, tiene gran parte de la responsabilidad en este asunto. Los hábitos alimenticios de una familia pueden ser también un factor de riesgo.

España ha experimentado lo que se ha llamado una “transición nutricional”, es decir, las dietas tradicionales han sido reemplazadas rápidamente por otras de mayor densidad energética, con alimentos hipercalóricos, lo que significa más grasa, principalmente de origen animal, y más azúcar añadido; unido a una disminución de la ingesta de carbohidratos complejos y de fibra. Estos cambios alimentarios se combinan además con cambios de conductas que suponen una reducción de la actividad física y durante el tiempo de ocio.

El resultado final es un balance de energía crónicamente positivo, que se va acumulando, año tras año, en forma de grasa.

Según se extrae de los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), la dieta de los niños españoles se caracteriza por un exceso de carnes, embutidos, lácteos y alimentos muy energéticos, como productos de bollería y bebidas carbonatadas (ricos en grasas y azúcares refinados, respectivamente) y por un déficit en la ingesta de frutas, verduras y cereales.

Estos hábitos dietéticos se encuentran en una situación intermedia entre un patrón típicamente mediterráneo y el de los países anglosajones. Hábitos que suelen iniciarse a los tres o cuatro años y se consolidan a lo largo de toda la vida. La infancia es, por ello, un periodo crucial para actuar sobre la conducta alimentaria, ya que las costumbres adquiridas en esta etapa van a ser determinantes del estado de salud del futuro adulto. El niño obeso tiene una alta probabilidad de convertirse en un adulto obeso.

Además, advierten las Autoridades, la prevalencia de obesidad, es superior en aquellas personas que toman un desayuno escaso o lo omiten.

Otra de las causas de la obesidad es la inactividad física. El ocio, en la infancia, cada vez se hace más sedentario y el número de horas que los pequeños –cada vez a menor edad- dedican a jugar con los ordenadores y videojuegos ha aumentado de forma espectacular.

La prevención

Evitar el sobrepeso en el niño es uno de los fundamentos básicos de su estado de salud. La infancia es una época determinante en la que los niños deben educarse también nutricionalmente. Para ello debe comer de todo, lo que no significa que lo haga de manera descontrolada sino siguiendo una alimentación variada y equilibrada. Un niño tiene una buena alimentación cuando, al final de cada semana, ha tomado 32 alimentos diferentes y su dieta diaria ha contado con 2.500 calorías repartidas en cinco comidas: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena, procurando que en todas ellas se consuman los aportes necesarios de hidratos de carbono no refinados, vitaminas, proteínas y grasas.


Propuestas saludables para prevenir la obesidad

Según el MSC


- Desayunar siempre y de la forma más completa posible

- Los alimentos básicos de nuestra dieta deben ser: cereales (pan, pastas, arroz…), patatas y legumbres.

- Moderar el consumo de grasas

- Tomar todos los días frutas y verduras

- Moderar el consumo de productos ricos en azúcar (chuches, chocolatinas y refrescos).

- Reducir la sal y utilizar preferiblemente sal yodada.

- Hacer ejercicio físico todos los días. Caminar siempre que sea posible.

- Involucrar a todos los miembros de la familia en los aspectos relacionados con la alimentación: comprar, decidir el menú, cocinar.


¿Cuándo debemos preocuparnos por el sobrepeso de nuestros hijos?

Aunque no existe una fórmula mágica, sí hay indicadores que pueden ayudarnos. En cualquier caso corresponde al pediatra diagnosticar un caso de sobrepeso u obesidad. 

Actualmente la medida que una persona debe tener para estar saludable no se calcula tanto por el peso sino por su cantidad de grasa acumulada en el cuerpo. La operación que permite calcularla es la siguiente:

IMC= kg/m2


Índices de masa corporal consideradas normales en niños

Edad    Niño    Niña
2         16,4     16,4

3         16        15,7

4         15,7     15,4

5         15,5     15,1

6         15,4     15,2

7         15,5     15,5

8         15,8     15,8

9         16,1     16,3

10       16,3     16,8




 


Fuentes:

Ministerio de Sanidad y Consumo.

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Blog EnFamilia de la Asociación Española de Pediatría: https://enfamilia.aeped.es/noticias/obesidad-aumenta-riesgo-muerte-por-enfermedad-cardiovascularhttps://enfamilia.aeped.es/temas-salud/obesidad

Parellada, Ada (2007), ¡Es fácil que coman de todo!, Barcelona, Sigma.

Redacción: Lola García-Amado

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×