×
  • Buscar
Publicidad

Cómo detectar si un bebé o un niño pequeño ha sido abusado sexualmente

Cómo detectar si un bebé o un niño pequeño ha sido abusado sexualmente

El abuso sexual infantil o a menores hace referencia a la conducta en la que un bebé o un niño es utilizado como objeto sexual por parte de una persona con la que mantiene una relación asimétrica de desigualdad, edad, madurez y poder.

Publicidad

Indice

 

El impacto del abuso sexual infantil

El abuso sexual infantil es un problema presente cada día en el mundo, de una u otra manera, y también en todas las culturas y sociedades. Este complejo fenómeno que resulta de la combinación tanto de factores individuales como sociales y familiares supone una interferencia en el desarrollo evolutivo del niño dejando además unas secuelas que no siempre terminan con el tiempo.

Para lograr su objetivo el abusador puede emplear la fuerza física, el soborno, las amenazas o incluso aprovecharse de su ingenuidad en el caso de que este sea un niño pequeño. Al tratarse de niños de más de dos años que ya hablan es más fácil descubrir la situación que se está viviendo. Sin embargo, lo complicado viene cuando es un bebé del que han abusado sexualmente. ¿Por qué? Pues bien, cuando nos podemos comunicar con el niño siempre tenemos la posibilidad de hacerle preguntas e intentar descubrir si hay algo raro en su comportamiento, pero con un bebé, no. En ese caso, por tanto, debemos estar mucho más atentos.

No te puedes perder ...

Y tambien:

Es normal que cuando nuestro bebé pasa mucho tiempo lejos de nosotros nos preocupemos por su seguridad y dudemos muchas veces de si seríamos capaces de notar si ha sido maltratado o no. Algunos padres, de hecho, pasamos por alto las señales de abuso porque no queremos enfrentarnos a lo que está sucediendo y, además, aunque resulte difícil de creer, en la gran mayoría de los casos se trata de los propios miembros de la familia, algo que, sin duda, hace que la situación sea mucho más difícil de aceptar.

En este primer caso, si nuestro hijo no habla y por tanto no podemos comunicarnos con él, debemos observarlo detenidamente en busca de señales que muestren si algo no va bien, aunque normalmente lo descubriremos solamente al llevarlo al pediatra que será quien descubra si nuestro bebé tiene hemorragias internas o lesiones de algún tipo.

En el segundo caso, es decir, si nuestro hijo ya es algo mayor y podemos comunicarnos con él, la cosa parece algo más sencilla, porque, como decíamos anteriormente, podemos preguntarle si va todo bien y notar si en su rostro o en sus actitudes hay cambios.

El abuso sexual infantil es una experiencia traumática porque el niño o niña lo va a ver siempre como un atentando contra su integridad física y también psicológica. Esto puede afectar a su desarrollo psicoemocional pero también a su respuesta sexual en la vida adulta.  

Cuando esto sucede, es decir, cuando nuestro hijo ha sido abusado sexualmente, en la gran mayoría de las ocasiones desconoceremos el hecho, sobre todo al principio, porque son muchos los que lo ocultan por miedo a las amenazas del abusador. Además, nuestro hijo también puede sentirse responsable por haber sido abusado creyendo que lo castigaremos si la verdad sale a la luz.

Si nuestro hijo, por el contrario, decide en este caso contar la verdad probablemente no nos lo diga a nosotros, sus padres, sino a otra persona cercana que será quien después nos lo transmita, aunque normalmente los que hablan de este tema son los niños a los que previamente se les ha hablado de ello en el colegio. Por eso resulta fundamental que estemos atentos siempre a todos sus comportamientos.


Indicios de que ha habido abuso sexual infantil

Existen, no obstante, algunas señales tanto físicas como psicológicas que pueden mostrarnos si realmente nuestro hijo ha sido víctima de abusos sexuales.

Síntomas psicológicos

- Siente temor hacia alguien o en determinados lugares

- Tiene reacciones anormales si le preguntan si alguien le ha tocado

- Evita hacer deposiciones

- Tiene alteraciones en el comportamiento como orinarse en la cama

- Sufre pesadillas frecuentemente

Síntomas físicos

- Tiene secreciones no habituales tanto en el ano como en la vagina

- Manifiesta dolor en sus partes íntimas

- Posee enrojecimiento o sangrado en la vagina o el pene

- Padece alguna enfermedad de transmisión sexual

- Tiene infecciones urinarias frecuentes


¿Qué debemos hacer nosotros si tenemos sospechas?

Una de las cosas más importantes, por supuesto, es escuchar a nuestro hijo con seriedad y atención. Normalmente, como decíamos, los propios niños ignoran todas aquellas cuestiones que les hacen sentir incómodos y por eso, si notamos que nuestro hijo nos quiere contar algo que le cuesta decir, debemos estar ahí para apoyarle e intentar que nos explique lo que ha sucedido porque si lo ignoramos o no lo creemos lo más habitual es que no se arriesgue a mencionar otra vez el tema porque “se haya podido sentir rechazado” ya una vez.

Tras la noticia, lo siguiente que debemos hacer es acudir al pediatra para que lo revise y descarte cualquier tipo de lesión que pueda tener o enfermedad que haya podido contraer. También sería muy recomendable llevarlo al psicólogo porque, quizás, con alguien externo y ya con conocimiento de causa pueda resultarle más sencillo contar lo sucedido.

Además, es importante contar el caso de abuso a las autoridades pertinentes. Esto ayudará al niño a sentirse protegido y el simple acto de realizar la denuncia formalmente ante la ley dejará mucho más claro que él fue la víctima y que hizo bien en contar la verdad sin avergonzarse de haberlo hecho.


¿Cómo se pueden prevenir los abusos?

A través de los consejos y ayudados por la cercanía, la atención y la observación hacia nuestro hijo podemos evitar, sin duda, un problema que marcará su vida. Además, y de acuerdo con lo que nos aconseja la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) debemos seguir estas pautas:

1. Dialogar. Lo más importante consiste en explicar a nuestro pequeño qué es el abuso sexual. En el caso de, por ejemplo, que el colegio informe a todos los niños sobre este tema, en vez de explicárselo nosotros otra vez podemos optar por preguntarle qué le han dicho ellos allí.

2. Enseñar. Debemos mostrar a nuestro pequeño cuáles son las partes privadas de su cuerpo y los nombres de cada una de ellas. También debemos comentarle que su cuerpo solamente le pertenece a él y que en el caso de encontrarse en una situación en la que se sienta incómodo o violentado siempre debe pedir auxilio.

3. Prestar atención. Impliquémonos de lleno si nuestro hijo quiere comentarnos algo y más aún si le cuesta hacerlo. Sentémonos a su lado y hagámosle ver que estaremos a ahí para escucharlo y apoyarle en todo lo que tenga que decirnos.

4. Conocer. Por último, debemos tomarnos tiempo para conocer a todas las personas que pasan mucho tiempo con nuestro hijo. Esto es importante porque, aunque pensemos que todas esas personas cercanas a las que apreciamos nunca harían semejante barbaridad, la vida puede sorprendernos mucho.


Te puede interesar:

Encontrar la combinación de nombres para niños perfecta para la pareja no siempre resulta sencillo. Por ello, siempre se recomienda que la búsqueda comience desde que se sabe la noticia del embarazo y que se mantenga siempre la mente abierta a nuevas opciones hasta encontrar la satisfactoria para todos.

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.