¿Qué hacer con un niño tartamudo?

¿Qué hacer con un niño tartamudo?
comparte

Si tu hijo tartamudea a menudo al hablar, lo primero que debes hacer es averiguar en qué situaciones le pasa para establecer la causa de la tartamudez y poder ayudarle de la mejor manera posible.

¿Por qué tartamudea?


Si tu hijo tartamudea es necesario averiguar cuándo, dónde y con quién ocurre para poder establecer la causa de este problema.


En muchas ocasiones hay una predisposición genética a la tartamudez, por lo que conviene averiguar si alguno de los padres tuvo ese problema en la niñez.


Otro punto fundamental a tener en cuenta es la edad del niño ya que existe una tartamudez evolutiva que aparece en torno a los 3 o 4 años en la que el niño tiende a repetir las palabras o se atasca. En un 80% de los casos, esta tartamudez desaparece antes de los 6 años. Pero si pasado este tiempo la tartamudez continúa o se ha acentuado, conviene pedir ayuda para ver si es necesario intervenir.


Una vez superada la etapa preescolar la tartamudez se presente tan solo entre un 0,7 y un 1% de la población general, siendo más frecuente en niños que en niñas con una proporción de 4 a 1.


Por eso, la tartamudez se explica por una debilidad inicial del sistema lingüístico de origen genético (dificultades de coordinación, dificultades fonorrespiratorias…) añadidas a un factor desencadenante que puede ser de tipo exógeno (como la presión ambiental) o endógeno (variables del propio niño).

No te puedes perder ...


En los niños la tartamudez pasa por tres fases:


1- La etapa primaria, en la que el pequeño todavía no es consciente de su problema.

2- La etapa transitoria, en la que empieza a serlo.

3- La última etapa, en la que predomina el miedo a tartamudear.


Síntomas de la tartamudez


Cuando el niño tiene disfemia (tartamudeo) pueden aparecer las siguientes conductas:


- Alta frecuencia de repeticiones de palabras o parte de las palabras.


- Se prolonga la articulación de las vocales.


- Tensiones musculares ligadas al habla.


- Bloqueos al iniciar una palabra (tartamudez clónica), repetir sílabas o palabras enteras (tartamudez tónica) o incluso puede hacer una mezcla de ambas (tartamudez mixta).


- La alteración de la fluidez interfiere en el rendimiento académico o en la comunicación social.


- No hay déficit sensorial o motor del habla que explique las dificultades previamente descritas.


¿Cómo se trata la tartamudez?


Cuando es necesario intervenir porque la tartamudez interfiere en la vida del niño o porque no mejora con el paso de los años, la intervención de un experto (psicólogo, pedagogo o logopeda) se centra en dos aspectos:


1. Procurar la disminución de las disfluencias durante el habla: se trata de entrenarlo con técnicas como la respiración diafragmática, el control de la articulación y el alargamiento de las vocales a la hora de pronunciar.


2. Si el niño tiene miedo a tartamudear, habrá que trabajar con él el control de ese miedo, además de entrenarlo en las técnicas antes descritas.


Los padres también pueden practicar con el niño una serie de ejercicios en casa. Hay que hablar con él despacio y con calma y seguir los siguientes consejos:


1- No terminar las frases por él. Tiene que aprender a hablar por sí mismo para que vea que puede enfrentarse al problema y salir victorioso.


2- No meterse con él, enfadarse o menospreciarle cuando surja este problema.


3- No interrumpirle, dejar que acabe las frases aunque tarde. Se le puede animar a que termine con palabras de aliento o con una sonrisa.


4- Grabarlo cuando habla despacio y cuando habla deprisa, para que él se escuche y empiece a notar sus avances.


5- Cantar con él y de nuevo grabarlo para que se escuche y vea que cuando canta no tartamudea. Explicarle que esto sucede porque cantando gestiona mejor la cantidad de aire que debe expulsar.


6- Trabajar con el niño la respiración diafragmática (que aprenda a hacer una respiración profunda en la que el aire llegue al diafragma o la tripa).


7- Hacer ejercicios de soplido, como hinchar globos, soplar velas o soplar con pajitas, de esta forma, conseguiremos fortalecer los órganos fonadores.


8- Alargar las vocales al hablar. Esto sobre todo lo podemos hacer mientras el niño lee.


9- Trabajar el turno de palabras. Por ejemplo, los padres empiezan una frase y se paran y le piden al niño que él la termine.


10- Controlar las conductas de ansiedad del niño. Trabajar con él su miedo a tartamudear.


La intervención temprana en estos casos permite una solución más rápida y evitar que el tartamudeo vaya a más.


Fuente:

- Álava, Silvia (2015), Queremos que crezcan felices. De la infancia a la adolescencia, Madrid, Actitud de comunicación.


Te puede interesar:
Los percentiles de bebés se calculan con el fin de facilitar al máximo el control del desarrollo de un bebé dado en relación a otros bebés de su misma edad.


Fecha de actualización: 30-10-2017

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>