Leer. Un libro para cada edad

Leer. Un libro para cada edad
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Muchos son los padres que prefieren delegar la tarea de enseñar a leer a sus hijos, dejándola en manos de colegios y educadores. Sin embargo, inculcar el hábito de lectura en los más pequeños no es sólo enseñarles cómo se dice la M con la A. Aprender a leer es un proceso gradual, y nunca será demasiado pronto para empezar el entrenamiento.

Las experiencias tempranas con libros favorecerán el interés del pequeño y propiciarán que éstos formen parte de su realidad cotidiana. Una realidad que, desgraciadamente, nos arroja datos cuanto menos sorprendentes en una sociedad en la que el acceso a la lectura es prácticamente ilimitado: el 47% de la población no lee nunca o casi nunca

Desde TodoPapás, queremos colaborar en la labor de iniciar a los niños en el mundo de la lectura. Cualquier excusa es buena para leer un libro con tu hijo.


De 0 a 24 meses

Lo que le gusta de los libros


- Abrir. Cerrar. Abrir. Cerrar…

- Los colores vivos.

- Los dibujos divertidos y llamativos.

- Las tapas y cubiertas… ¡aptas para morder! (ni muy duras ni muy blandas)

- Los argumentos agradables, con rimas, canciones y voces alegres.

- Acostarse escuchando un cuento.

¿Qué aprenderá de ellos?

- Cómo funcionan: al abrirlos descubre que hay una historia dentro.

- A leer de izquierda a derecha.

- Que cuentan historias.

- Que las historias tienen un principio y un final.

- Que los libros forman parte de la vida cotidiana.


¿Qué puedes hacer tú?

- Leer en alto: Pon al pequeño en tu regazo y léele mientras juguetea con el libro. No entenderá nada de la historia, pero le encantará oír el sonido de tu voz y el ritmo de la narración. Si ves que se cansa o no muestra interés, déjalo.

- Ser breve: Los niños muy pequeños tienen lapsos de atención muy cortos y para ellos, atender 10 minutos (incluso 5) es más que suficiente.

- Señalar: A partir de los 4 ó 6 meses los bebés pueden enfocar su vista en los dibujos, y se empieza a desarrollar la coordinación de sus ojos con las manos. Este es un buen momento para introducirles en los libros señalándoles las cosas. Al final del primer año, seguramente logrará señalarlas por sí mismo.

- Interactuar con el libro y con tu hijo: Pídele que busque cosas sencillas en el libro, como los ojos del niño, las flores azules, el osito…

- Seguir las pautas que te marque tu hijo: Si agarra el libro y trata de explorarlo por sí mismo, permíteselo. Jugar con un libro es el paso precursor de la lectura, como jugar con la comida es el primer paso para aprender a comer solo.


¿Qué libros elegir?

- Duraderos: Obviamente el bebé no va a tener ningún cuidado al tratarlos, así que compra libros y cuentos con las cubiertas resistentes, sin partes que se desprendan o se desgarren con facilidad. Tampoco tienen edad todavía para los libros con desplegables, recortables de papel o pestañas.

- Para explorar: Las superficies brillantes, con pelo, con distintas texturas o elementos que se muevan son los ideales, así como los que tienen botones que emiten ruidos de animales o melodías. Aunque estos libros (la mayoría electrónicos) parezcan un reclamo publicitario, lo cierto es que a los bebés les encantan. Haz la prueba: lleva a tu bebé a la tienda y enséñale distintos cuentos o libros. Observar cuáles le llaman la atención podrá ayudarte en tu elección.

- Con ilustraciones de cosas reales: Sus ojos (y su cerebro) se fijarán en los dibujos de las cosas cotidianas que él reconoce. Las ilustraciones no han de ser muy realistas, basta con que pueda identificarlas con su entorno.

- Sin mucho argumento: Los bebés no necesitan ningún argumento, además serán incapaces de seguirlo. Lo que significa que cuando le estés leyendo un cuento puedes saltarte textos enteros si ves que no resulta muy emocionante para el bebé… o para ti. La mayoría de los libros para estas edades apenas tienen texto o carecen de él, lo que te permite contar la historia a tu manera y a tu ritmo, dependiendo de la atención que preste el pequeño.



Niño leyendoDe 2 a 4 años

¿Qué les gusta de los libros?

- Forman parte de sus juegos.

- Muestran dibujos de sus cosas preferidas.

- El momento de irse a la cama con un cuento.


¿Qué aprenderán de los libros?

- Determinadas palabras hacen determinados sonidos.

- Las palabras están formadas por letras.

- Las palabras de una página están relacionadas con las ilustraciones.

- Lo que se narra son hechos que conoce (de su vida cotidiana, de sus cosas favoritas…)

- Como propietario del libro debe hacerse responsable de su cuidado.

- Los libros forman parte de la vida cotidiana.


¿Qué puedes hacer tú?

- Leerle a diario: Trata de leerle todos los días. Y déjale que sea él el que escoja el libro que quiere escuchar.

- Ser paciente: Tu hijo querrá leer el mismo cuento una y otra vez, y probablemente será justo el más simple y aburrido (para ti) de todos los que tenga en casa.

- Ser flexible: Al leerle un cuento, sáltate páginas, empieza por el medio, relee párrafos, detente para comentar las ilustraciones. Permítele que “lea” nombrando los dibujos que vea.

- Aumentar las historias: A partir de los 3 años, la mayoría de los niños ya están preparados para escuchar historias con más texto, un argumento real e ilustraciones más complejas. A esta edad les gusta recordar y asimilar cada detalle. Al mismo tiempo, el hilo argumental les hará reír o anticipar qué va a pasar y su curiosidad les llevará a intentar pasar la página para confirmarlo.

- Ampliar la colección: Los libros con escenas de la vida cotidiana le servirán de plataforma para explorar su mundo y los libros con su tema preferido le harán mostrar interés y leer más sobre ello. A esta edad puedes aprovechar para ofrecerle libros con temas de fondo relacionados con cuestiones que puedan preocuparle: tener un hermanito, empezar el cole, ir al dentista, etc.

- Hacerle preguntas: ¿Qué crees que pasará después? ¿Por qué el conejo ha cogido la zanahoria? ¿Crees que ha sido bueno el príncipe mintiendo al rey?

- No forzarle: A algunos niños les encanta leer, pero a otros no. Anímale e incúlcale la lectura proporcionándole libros asequibles a su comprensión, pero no lo conviertas en una guerra. Tarde o temprano acabará aprendiendo a leer, pero no le obligues ya que podrá interpretarlo como un castigo.

- Leer tú también: Si a ti no te gusta leer o no lo haces delante de tu hijo, ¿cómo pretendes que a él le guste la lectura?


¿Qué libros elegir?

- Con rimas: La repetición de palabras similares enseñará al niño los principios básicos de la fonética, ¡pero de una forma más divertida!

- Ilustraciones con mucho que descubrir: Elige aquellos libros que tengan muchas ilustraciones y objetos que buscar detenidamente.

- Con texto: A partir de los 3 años empezarán a aprender el abecedario y conocerán las letras por su nombre. Al leer, señálale aquéllas que reconozca. No sólo en los libros, hazlo también en la calle, con las palabras de los letreros, de los carteles publicitarios…

- Alternativas a la tele: Los libros basados en dibujos de la tele o en la última película de animación no están mal, pero asegúrate de tener otros títulos que no estén relacionados con el mundo de la tv o el cine. Un personaje que sólo cobre vida en su libro y su mente desarrollará más su imaginación que uno ya manido por los medios de comunicación.


A partir de 4 años

Lo que le gusta de los libros

- Leer es divertido.

- Leer los mismos libros que sus amigos le hace sentirse parte de un grupo al estar al tanto de los últimos héroes y modas de la cultura infantil.

- Puede encontrar un libro por cada uno de los temas de su universo y sentirse identificado con el argumento y los personajes. 

¿Qué aprenderá de los libros?

- A leer.

- A seguir una historia capítulo a capítulo.

- A usar su imaginación.


¿Qué puedes hacer tú?

- Seguir leyéndole: Si lo haces, su capacidad para atender, así como para comprender argumentos y vocabulario más complejos aventajará a su propia habilidad para leer. Así que hasta que su alfabetización alcance el nivel de su intelecto, continúa leyéndole.

- No juegues a los profes: Puedes alternar tu narración con su lectura, pidiéndole que lea algunos párrafos, pero sólo si él quiere. No caigas en la tentación de convertir el momento de leer un cuento a tu hijo en una clase práctica particular, al no ser que sea él quien te lo proponga.

- Acepta su agitación: Si el niño es muy revoltoso, déjale hacer otras cosas mientras está escuchando la historia. Léele un cuento mientras pinta, le peinas, juega con un muñeco…

- Suscríbele a una revista infantil: Le encantará recibir correo a su nombre y es otra oportunidad fantástica para que lea.

- Elige con cabeza: Escoge libros que inculquen los valores que consideres importantes en tu familia.

- Propicia oportunidades: Cualquier momento es bueno para que use el lenguaje. Dile que te ayude escribiendo o leyendo la lista de la compra, una postal a los abuelos, etc.

- Mantén la costumbre: Haz de la lectura parte de su rutina de acostarse.


Qué libros elegir

- Con dibujos, todavía: Las ilustraciones aún pueden aportar claves que le ayuden a decodificar el texto.

- Con capítulos cortos: Y frases breves. Esto le motivará como lector, ya que irá alcanzando pequeños logros. (acabar un capítulo, terminar un libro…)

- Con argumentos de la vida real: El interés de los niños sobre cómo funciona el mundo significa que están preparados para tramas más complejas.

Cómo fomentar la lectura en tus hijos

Cómo fomentar la lectura en tus hijos

El último informe PISA reveló unos resultados pésimos en la educación de los españoles, sobre todo en cuanto a la comprensión lectora. Los niños cada vez leen menos y peor. La lectura les aburre y prefieren pasar el rato jugando con la consola o el ordenador. Por eso, fomentar la lectura en nuestros hijos desde pequeños es fundamental para que a medida que crezcan, vayan descubriendo por sí mismos las ventajas de leer un buen libro


Decálogo para padres

1. Dar ejemplo: Los adultos somos su modelo. Lee delante de ellos.

2. Escuchar: Estate pendiente de sus dudas.

3. Compartir: El placer de la lectura se contagia leyendo juntos.

4. Proponer, no imponer: No trates la lectura como una obligación.

5. Acompañar: El apoyo de la familia es esencial. No le dejes solo cuando aparentemente sepa leer.

6. Ser constantes: Todos los días reserva tiempo para leer.

7. Respetar: Tienen derecho a elegir. Presta atención a sus gustos.

8. Pedir consejo: El colegio, las bibliotecas y las librerías son excelentes aliados.

9. Estimular, alentar: Deja libros apetecibles a su alcance.

10. Organizarse: La desorganización está reñida con la lectura. Ayúdale a organizar su biblioteca particular.
 

 


Fuentes:

Plan de fomento de la lectura. Ministerio de Educación y Ciencia

Redacción: Lola García-Amado

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