La empatía en niños

La empatía en niños
comparte

Todos los padres quieren transmitir a sus hijos una serie de valores que les ayuden a ser mejores personas. Uno de los más importantes es, sin duda, la empatía, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Se trata de un aspecto fundamental que sienta las bases de una adecuada convivencia social y que debe ser transmitido de padres a hijos. ¿Quieres saber cómo enseñar empatía a tus hijos?

Interpretar los sentimientos de los demás no es fácil. No todos tenemos la misma facilidad para entender lo que sienten las personas que nos rodean. A veces, no disponemos de los recursos necesarios para apoyar al otro cuando los sentimientos que manifiesta son negativos, como la rabia, la tristeza, el dolor, la frustración o la incertidumbre.

 

Fomentar el desarrollo de esta habilidad social desde los primeros años de vida es tarea de los padres y de los educadores. Los expertos del Departamento de Orientación de Colegios Brains aconsejan a los padres fomentar la empatía entre hermanos. Enseñarles esta habilidad no “significa hacer suyos los problemas de los niños. Debemos ser conscientes de que el niño es una persona y nosotros otra, no debemos pensar que son una prolongación de nosotros mismos”, explica Ana Herrero, orientadora de Educación Primaria de los Colegios Brains.

 

¿Qué sienten nuestros hijos?

 

Un primer paso es fomentar la empatía entre padres e hijos, ya que ayuda a mejorar la comunicación familiar. Frases como “entiendo que estás enfadado”, “siento que estás  triste/preocupado/temeroso…”, “ya veo que te sientes mal porque te has equivocado y tienes que volver a empezar” son un ejemplo de cómo los padres pueden demostrar su empatía con los hijos.

No te puedes perder ...

 

Puede que las emociones de los niños no sean proporcionadas, sean desajustadas, y puedan resultar hasta incómodas para muchos padres, sobre todo las negativas como la rabia y el dolor, pero la empatía ayuda a reconocer y a aceptar esa emoción. Hay que entender que estas reacciones no están bien o mal, sino que son lo que realmente sienten. Los padres deben, por tanto, hacerles entender qué consecuencias tienen sus comportamientos, utilizando frases como “sé que te da miedo/vergüenza traer malas notas pero no puedes esconderlas/mentir”.

 

Según los expertos de Colegios Brains, los padres, aunque les resulte difícil, deben reconocer que no pueden evitar el dolor o el malestar a sus hijos y tienen que enfrentarse a su propia impotencia. “Solo siendo conscientes de este límite, los padres podrán ayudarles”, matiza Ana Herrero. “Es necesario sentir con ellos, pero diferenciándonos, porque los hijos no son una prolongación de los padres”.

 

Un abrazo, un “te quiero” o un “te escucho” pueden convertirse en ocasiones en el paso necesario para la acción. Es aconsejable también hacerles preguntas para que entiendan qué les pasa, por qué, qué necesitan y qué tienen que hacer.

 

La empatía entre hermanos

 

El siguiente paso es la empatía entre hermanos, “sobre todo a la hora de compartir”. Así, le reconoceríamos el sentimiento de frustración por tener que regalar parte de algo que es suyo, pero reforzaríamos el lado positivo de hacerlo. Un ejemplo podría ser: "Claro que quieres comerte toda la bolsa de chuches tú solo, pero tu hermano también quiere probarlas. Si compartes con él hoy, cuando él tenga chuches también te dará de las suyas".

 

Debemos dejar espacio a los niños para que expresen los sentimientos que aparentemente pueden ser negativos. No existen sentimientos negativos como tal, sino maneras erróneas de expresarlos. Ayudar a los niños a canalizar y expresar esos sentimientos les permitirá ser más asertivos y empáticos con la gente que les rodea en cualquier circunstancia.

 

Los educadores también deben ayudar al niño a que sea empático con sus padres y con los demás, ayudándoles a que se den cuenta de las consecuencias que tienen sus conductas para los que les rodean. Parar y mirar, para poder sentir. Y luego responsabilizarse. Este proceso, que lleva tiempo, supone la superación de las perspectivas egocéntricas infantiles, el aumento de su autonomía y de la responsabilidad, tanto hacia uno mismo, como hacia el entorno social que les rodea.

 

Fomentar la empatía dentro de la familia es el primer paso para que se proyecte más delante hacia compañeros, amigos, etc.

 

Fuente: Departamento de Orientación de Colegios Brains


Te puede interesar:
TodoPapás ha desarrollado una calculadora de altas capacidades o superdortación que arroja como resultado qué porcentaje de ajuste muestra a los síntomas típicos que tienen los niños con altas capacidades según su edad.


Fecha de actualización: 20-12-2013

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>