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Enseñar al niño a restar

Enseñar al niño a restar

¿Tu hijo está aprendiendo a restar en clase y le cuesta? Si quieres ayudarle en este nuevo aprendizaje, te damos unas cuantas ideas para que comprenda el concepto y sepa restar sin problemas.

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Una vez que los niños saben sumar, llega el momento de aprender a restar, algo que para los mayores puede parecer sencillo pero que, muchas veces, es un concepto nuevo que cuesta a los niños.


Lo primero que debes hacer para que aprenda a restar es enseñarle en qué consiste la resta, es decir, sustraer un número de objetos a un conjunto. Para ello lo más sencillo es que se lo muestres con un ejemplo práctico. Coge 8 manzanas y aparta 3 a otra mesa. Así verá que ahora quedan menos manzanas. Eso es la resta, ni más ni menos.


Una vez haya entendido el concepto básico, haced ejercicios de restas. Al principio es mejor que los hagas con dibujos ya que es más gráfico y le ayuda a entender bien cuántos objetos se deben restar o quitar. Podéis dibujar en un papel el número de naranjas o flores o lo que sea que queráis y tachar varios. Pregúntale cuántos quedan ahora.


Una vez que este tipo de ejercicios los tenga dominados, pasa a las restas con números. Escribe una en una pizarra o folio y “tradúcele” lo que significa cada número y símbolo que forma parte de la operación. Por ejemplo, si has escrito 8 -3, dile que Juan tiene 8 canicas y le ha dado 3 a su hermana. Así, aprenderá a entender lo que implica cada parte de la resta y podrá calcular que quedan 5 canicas. Una vez te diga el resultado, escríbelo para que vea cómo queda la resta completa, 8-3=5.

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Haced muchos ejercicios de restas. Puedes mezclar operaciones sin más con problemas que tengan un resultado sencillo. Una vez que veas que domina perfectamente estos conceptos, llegará la hora de aprender a restar con varios dígitos, es decir, las restas con llevada.


Restas con llevada


Esta es probablemente la parte que más cueste a los niños de las restas ya que suelen hacerse un lío cuando tienen que empezar a calcular de dónde se coge, qué numero se lleva, etc. Por eso, es importante que primero entienda el concepto en su mente y sepa que los principios son los mismos que los de las restas simples, solo que con números compuestos.


Haced problemas gráficos en los que Juan tiene 25 monedas y su hermana se lleva 12. Dibujadlas todas y tachad las que se lleva. Que cuente las que quedan y vea que el concepto es el mismo, ahora quedan 13. Lo único que cambia con las llevadas es la manera de resolver las operaciones escritas. Al haber decenas (o centenas), hay que escribir los números unos debajo de otros para poder hacer la resta.


Una vez bien colocados, hay que ir restando cada número con el que tiene debajo. Cuando es más grande no suele haber problema, pero si es más pequeño el de arriba, toca “quitar” un 1 al número que está situado al lado para poder calcular cuántos van de 8 a 5, por ejemplo, sabiendo que 5 se convierte en 15 al “robar” un 1 al de abajo.


Un truco que puede ayudar a los niños es acostumbrase a colocar siempre un número, incluso cuando no haga falta porque el de arriba es mayor, poner un 0 para que no se saltean las llevadas cuando toquen.


También podemos recomendarles que tachen muy suavecito con el lápiz aquellos dígitos que ya hayan restado.  


Y, por supuesto, mucha práctica ya que es la mejor manera de aprender cualquier cosa. 


Fecha de actualización: 02-10-2017

Redacción: Irene García

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