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Enseñar al niño a multiplicar

Enseñar al niño a multiplicar

Para los niños aprender a multiplicar puede convertirse en un desafío. El inicio de este nuevo conocimiento no debe producirse antes de que sepan sumar y restar, a partir de los 7 años aproximadamente. Sin embargo, un error que se comete es pedir desde un principio que memoricen las tablas de multiplicar, lo que hace que lleguen a odiarlas. Hay que optar por explicar el concepto y los pequeños trucos para que el aprendizaje sea ameno y divertido.

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Para comenzar a enseñar a multiplicar a tu hijo, debes tener en cuenta que se encuentre en el momento adecuado. Un error frecuente que suelen cometer los padres en la educación de sus pequeños es explicarles nuevos contenidos cuando aún no están preparados. En este caso, hay que esperar a que:


- sepa sumar y restar –sobre todo de forma mental–

- contar de dos en dos, de tres en tres, etc.

- muestre interés por aprender a multiplicar


Normalmente, la edad recomendada de aprendizaje se sitúa alrededor de los 7 años, puesto que a partir de esa edad los niños empiezan a desarrollar las funciones lógicas y abstractas.


Otro error frecuente es abordar la memorización de las tablas desde el inicio del aprendizaje. Lo cierto es que es la última fase de la etapa. A la mayoría de ellos les encanta comprender el porqué de las cosas para conseguir motivarse. Por ello, es conveniente empezar explicándole que la multiplicación consiste en la suma sucesiva de un mismo número, muy útil para descifrar cuentas rápidas.

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A continuación, tienes que exponerle las multiplicaciones básicas y muy sencillas para que entienda con ejemplos el proceso. Por ejemplo, 2x3 significa tres veces 2: 2+2+2. O 4x3 es igual a: 4+4+4. Igualmente, para que sea divertido motívalo a que practique en actividades cotidianas, como ir a hacer la compra. Hazle preguntas como, ¿cuánto debo pagar por dos paquetes de galletas si cada uno cuesta dos euros?


Cuando compruebes que ha comprendido el concepto, procede a explicarle la propiedad conmutativa para que le sea más fácil. Revélale que el cambio de orden de los factores no altera el producto, por ejemplo 3x2 es lo mismo que 2x3. Es decir, solo tendrá que memorizar la mitad de la tabla, una vez que haya aprendido las tablas del 0,1, 2 y 3, ya conocerá 4 números de las del 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10.


Ahora ha llegado el momento de empezar a estudiar y memorizar las tablas. Para que sea más sencillo, explícale los siguientes trucos:


- Todos los multiplicados por 0, su resultado siempre va a ser 0.


- Todos los multiplicados por 1 dan como resultado el mismo número.


- Los multiplicados por 2 siempre van a ser el doble del número.


- Los multiplicados por 5 terminan siempre en 0 o en 5, yendo en series que suman 5 cada vez.


- Para la tabla del 9 existe un juego denominado “Robin Hood” porque robaba a los ricos –número de la derecha– para dárselo a los pobres –dígito de la izquierda–. Aquí está el ejemplo: 9 X 1 = 9 es el primer número. Para descifrar cuánto es 9 x 2, hay que restarle uno al dígito de la derecha (9 - 1 = 8), y aumenta uno delante, por lo que el resultado se transformará en 18. Cuando continúen, 9 x 3 es 27, y pasa exactamente lo mismo, el dígito de la derecha baja uno (8 - 1 = 7) y se añadirá uno más delante (de uno, pasa a dos).


- En la tabla del 10 solo es necesario añadir un cero al número que se ha multiplicado.


Por último, recuerda que en este proceso debes ser amable y paciente con tu hijo, tienes que evitar agotarlo y no te enfades si el progreso no marcha como deseas. 


Foto: Creado por Freepik


Fecha de actualización: 05-09-2017

Redacción: Irene García

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