¿Cómo enseñar buenos hábitos a los niños?

¿Cómo enseñar buenos hábitos a los niños?
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Durante la infancia son muy importantes las enseñanzas y los valores que se adquieren de los progenitores. Todo ello modificará y caracterizará la futura conducta que tengan. Por ello, inculcarles buenas hábitos y rutinas desde una edad temprana beneficiará a los pequeños en todos los aspectos de su vida.

Los hábitos que se les deben inculcar a los más pequeños tienen que ser de muchos ámbitos, desde la alimentación hasta el ejercicio o los juegos. Estas rutinas son necesarias ya que les aportan seguridad y les ayudan a situarse durante el día, además de los numerosos beneficios de una buena alimentación y de hábitos como la lectura y el ejercicio. Cuanto antes se apliquen más interiorizado lo irán teniendo al crecer.

 

Las rutinas se pueden establecer desde el mismo nacimiento del bebé, marcar unos tiempos y unas actividades básicas que se irán volviendo más complejas a lo largo de su crecimiento. Aunque al principio habrá que ser más flexibles a los posibles cambios, a partir de los 3 meses de vida los bebés ya son conscientes cuando alguna actividad dentro de su rutina cambia. La primera rutina que aprenden es la de comer, la cual marcan ellos mismos y si el horario no es el mismo lo notarán.

 

Las actividades diarias que deben marcar la rutina de los bebés son básicas, la comida, el baño, la higiene y la siesta. Son necesidades primarias para los recién nacidos y que, por lo general, se repiten todos los días, por lo que se convertirán en costumbres de manera casi natural. A medida que vayan creciendo y sean capaces de realizar algunas actividades por sí mismos los hábitos van a ir ampliándose. Estos son los hábitos que deberían tener:

 

1- Una dieta equilibrada y sana, aceite de oliva, productos de la huerta y no olvidarnos de los pescados. Inculcar valores nutricionales saludables que hagan crecer a los pequeños con un gusto sano en el paladar. Además, es importante enseñarles a seguir los horarios de las comidas para así evitar el picoteo y que no tengan hambre cuando toca comer. Con esto se intentan frenar los malos hábitos alimentarios y la obesidad infantil.

2- Aplicar un horario regular a su día a día, una hora para el baño, otra para dormir, etc. Esto les ayudará a situarse y saber qué hacer en cada momento.

3- Los hábitos de higiene son muy importantes. Lavarse los dientes tras cada comida es algo indispensable en su rutina. Evitar las caries y tener una boca sana es una prioridad y por ello hay que enseñarles a hacerlo de la forma correcta y utilizar los productos recomendados para cada edad.

4- Hay que acostumbrarlos a cepillarse los dientes y hay que hacer lo propio con la higiene de las manos antes de comer. Las manos están llenas de gérmenes y bacterias y son una de las principales vías de transmisión de enfermedades. Además, los niños lo tocan todo y están siempre cogiendo cosas con las manos por lo que lavárselas antes de comer es tarea obligatoria.

5- Otro hábito que se aconseja enseñar es muy sencillo, y es el de taparse la boca al toser y utilizar pañuelos. Esto también está relacionado con la transmisión de bacterias, gérmenes y posibles enfermedades, pero también es una manera de expresar una buena educación.

6- Acostumbrarles a tener un desayuno completo y no saltárselo es importante durante todo su desarrollo. Es fundamental que obtengan la energía necesaria para afrontar todas las actividades que les depara el día, tanto las físicas como las mentales.

7- Fomentar el ejercicio físico y la realización de algún deporte es uno de los hábitos más saludables para su crecimiento. De esta manera se está promoviendo la salud futura del pequeño y, además, se favorece también el desarrollo de otras habilidades como el trabajo en equipo. Evitar el sedentarismo es fundamental durante esta etapa de la vida.

8- El hábito de la lectura es indispensable para su desarrollo, tanto cuando ya saben leer como cuando no. Los padres y las madres deberían leerles a sus hijos cada día porque esto fortalece el vínculo entre ellos y comienzan a relacionar las imágenes que ven en los cuentos con lo que se les está contando. Cuando ya son capaces de hacerlo solos se está fomentando su rendimiento escolar y enriquecimiento personal.

9- Acostumbrarlos a que sean ordenados y cuidadosos con todas las cosas les ayudará a aprender a valorar los objetos que tienen, dándole el valor que merecen y siendo más respetuosos con las cosas que no son suyas.

10- Alejar a los niños y a las niñas de las pantallas para que sean capaces de disfrutar de otras actividades como el dibujo, la lectura o las actividades al aire libre. Es lógico que en la época actual no se pueda evitar su uso, pero al menos hay que intentar reducir el tiempo de exposición a ellas.

11- Son muchos los beneficios que los buenos hábitos aportan a la vida de los más pequeños, por ello es indispensable que las madres y los padres sean capaces de inculcárselos para fomentar un desarrollo y crecimiento tanto físico y mental más positivo.

 


Fuentes:

Mapfre y la Asociación Española de Pediatría (AEPED).

 

Redacción: Andrea Rivero

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