• Buscar
Publicidad

¿Cómo ayudar a mi hijo a leer?

¿Cómo ayudar a mi hijo a leer?

Saber leer es una de las cosas más benéficas que existen porque gracias a que sabemos leer entendemos la mayoría de nuestro entorno (hay letras, frases, instrucciones y palabras por todas partes) y porque así podemos leer libros y al hacerlo adquirir vocabulario y conocimientos, descubrir nuevos mundos, personajes e historias.

Publicidad

Indice

 

El proceso de aprender a leer

Aprender a leer requiere el dominio de tres habilidades básicas: la sintaxis, la semántica y la fonética. 

- Sintaxis: es la forma en que las palabras, las frases y las cláusulas van de la mano para crear frases y párrafos.

- Semántica: es como las palabras y las frases en un grupo se relacionan entre sí.

Fonética: es básicamente comprensión. Se refiere al sonido de las letras y la relación entre palabras escritas y habladas.

Lo mejor que se puede hacer para ayudar a un niño a crecer en estas tres áreas es exponerlo a los libros y a la lectura todos los días. Lo recomendable es leerle en voz alta antes de irse a dormir o acudir a bibliotecas públicas donde algunas veces programan lecturas grupales.

 

Sintaxis

Un niño que comprende la sintaxis tiene conciencia del lenguaje escrito. Las habilidades de la sintaxis comienzan al entender la estructura de un libro y las palabras y frases que lo componen.
Una vez que el niño capta la estructura de un libro, comienza a entender lo que hay dentro: palabras, oraciones, párrafos y capítulos. A medida que descubra nuevos libros, empezará a comprender los puntos, los inicios y las pausas en una oración y el propósito de la puntuación. 

He aquí algunas sugerencias para que tu niño desarrolle habilidades de sintaxis: 

- Lee libros con rimas en voz alta.

- Mientras lees, sigue las palabras con tu dedo. Esto le muestra a tu niño cómo avanza una frase, que un punto representa una pausa en el flujo de la historia y otras relaciones entre la lengua escrita y hablada.

 

Semántica

Las habilidades de la semántica incluyen la capacidad de reconocer y definir palabras y predecir la trama de una historia. Otras habilidades son entender los personajes, conversar sobre el significado de un párrafo completo o una sección de un libro y hablar sobre un libro completo después de leerlo. También significa ser capaces de sustituir palabras con significados similares y diferenciarlas. Por ejemplo, "taza" y "tazón". 

Aquí algunas formas de fomentar las habilidades semánticas en de tu hijo

- Lee libros que cuenten historias, los cuentos de fantasía son excelentes para esto.

- Habla sobre el libro mientras lo lees. Pídele a tu niño que adivine el final de la historia.

 

Fonética

La fonética es la parte mecánica del proceso de lectura. Incluye la posibilidad de pronunciar las palabras y reconocer familias de palabras, como aquellas con 'ch' y con 'qu'. Consiste además en distinguir palabras que se parecen, como “casa” y “cama”, así como aquellas con sonidos similares pero diferente escritura, tales como “casa” y “caza”. 

Algunas ideas para fomentar y desarrollar las habilidades fonéticas del niño: 

- Repasar libros con rimas, versos y canciones. Con cada rima, señala las palabras que se parecen y habla de sus significados.

- Usar libros de alfabeto para hablar sobre las palabras que tienen letras iguales y diferentes al principio y al final.

- Escribir los nombres de familiares y amigos y pronunciar cada nombre con el niño. Agrupar los nombres por orden alfabético.

- Pedir al menor que lea y, cuando encuentre palabras nuevas o difíciles, pronúncialas y defínelas para él, y deja que lea la oración de nuevo.

Como consejo: llevar a cabo este aprendizaje sin prisas. Si te has decidido a enseñarle porque tiene curiosidad, no la matemos agotándole, se deben ofrecer recursos para que pueda ir saciando sus ganas de saber, pero siendo ellas las que controlen el cuándo y el cuánto.


Fecha de actualización: 12-01-2021

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×