Deportes de invierno. Diversión en la nieve para los niños

Deportes de invierno. Diversión en la nieve para los niños
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La estación más fría del año ha llegado y aunque las gélidas temperaturas no inviten a disfrutar del aire libre, siempre podemos aliarnos con la climatología y beneficiarnos del invierno con los niños. Las primeras nevadas, como cada año, anuncian el comienzo de la temporada de esquí y las estaciones se preparan para recibir a los miles de aficionados que esperan impacientes que el termómetro baje de cero para poder desempolvar sus tablas o esquís.

Independientemente de si tú también practicas algún deporte de nieve o no, iniciar a los niños en el esquí o el snowboard durante las vacaciones puede ser una magnífica oportunidad para aprovechar el tiempo libre también en invierno. ¿Quieres conocer un poco más de estos deportes? ¡Sigue leyendo!

¿Qué deportes se pueden practicar?

Aunque existen muchas modalidades deportivas que practicar en la nieve, sin duda el más popular y solicitado por los niños es el esquí alpino, seguido por el snowboard, que cuenta cada día con más adeptos, especialmente entre los más pequeños.
Por lo general los niños no tienen miedo a aprender a esquiar, sin embargo tanto si esquías habitualmente como si es la primera vez, es necesario que delegues la enseñanza del esquí o del snowboard de tu hijo en monitores expertos, y nunca forzarle a aprender si no está suficientemente preparado.

¿Cuándo empezar?

Lo cierto es que no existe un acuerdo respecto a la edad idónea para aprender. Si bien las escuelas suelen admitir niños desde los 4 años, edad en la que tienen un mayor control sobre los movimientos de su cuerpo y el equilibrio. Aunque los años anteriores también pueden acercarse a las estaciones para familiarizarse con el medio a través de juegos en la nieve. La mayoría de ellas cuentan, para los más pequeños, con jardines de nieve y guarderías donde, desde los 3 meses y a cargo de monitores cualificados, pueden tener su primer contacto con la nieve.

A partir de los 4 años, aprenden a disfrutar de la montaña, se les enseña a acostumbrase y a manejarse en la nieve de forma divertida controlando el equilibro sobre unos esquís o una tabla de snowboard. De hecho, Raquel Cebrián, monitora de snowboard infantil en FrikiClub, asegura que “la ventaja de empezar pronto es que los niños evolucionan rápidamente porque tienen mucha más energía que los adultos y están acostumbrados a caerse, por eso no se desmotivan nunca. Lo pasan tan bien que todos repiten y animan a sus amigos a que vengan”.

¿Qué aprenden?

Si se toman todas las precauciones necesarias, el esquí es un deporte beneficioso para los niños, que les permite respirar aire puro y disfrutar de jornadas muy agradables con la familia o amigos. En ese aspecto Raquel afirma que los deportes de nieve son importantes en cuanto que “les aportan seguridad, ya que muchos de ellos hacen algo sin sus padres por primera vez o sin la presión de un hermano mayor que les dice cómo y cuándo tienen que hacer las cosas. Igualmente no sólo aprenden a esquiar o a hacer snowboard sino que se propicia el contacto con la naturaleza, y ¡qué mejor manera que pasando unos días divertidos con nuevos amigos, distintos a los del cole!”

Recomendaciones en la nieve

Como en otros deportes que requieren una adaptación a un medio particular, los niños deben tomar las precauciones necesarias para tomar conciencia del peligro que entraña la montaña y saber comportarse adecuadamente.

Equipo
Es fundamental que el niño vaya equipado de forma apropiada en las actividades que requieran el contacto con la nieve, con el fin de evitar riesgos.
El equipo deberá ser igual que el de un adulto y contar con un casco, que además de ser obligatorio en casi todas las estaciones de esquí hasta los 12 años, reduce en un 60 % las lesiones de cabeza. Tampoco debe olvidarse protegerse con crema solar, incluso en días nublados, los rayos solares se reflejan en la nieve y pueden causar serias quemaduras.


Ropa
Los niños son especialmente sensibles a las bajas temperaturas y a la radiación solar, por lo que es imprescindible un equipamiento que proteja bien del frío y que no cale. “Es recomendable que los niños vayan vestidos con varias capas, que puedan quitarse en caso de calor, pero que no resulte excesiva y que transpire bien”, puntualiza Raquel Cebrián, “ya que los niños van a hacer deporte no a rebozarse por la nieve; también unas gafas de sol y de ventisca, de buena calidad en ambos casos, un par de guantes y otro de recambio, un gorro que tape bien la cabeza y las orejas -la mayor parte del calor corporal se pierde por la cabeza- y una braga para el cuello –nunca una bufanda ya que podría engancharse”.

El problema principal de equipar a los niños muy pequeños es que están en permanente crecimiento. No debemos caer en la tentación de comprarle un equipo más grande, para que le sirva para otros años. A la hora de esquiar es esencial que el equipo se ajuste a su talla, para garantizar su comodidad y evitar riesgos o posibles lesiones. Lo idóneo a estas edades es alquilar el material en las propias estaciones de nieve.

Botas
Las botas le deben ajustar como si se tratasen de zapatillas de deporte, con espacio suficiente para que pueda mover los dedos de los pies. En ocasiones los niños no logran adaptarse a la rigidez de las botas de esquiar. Si es así no es mala idea que prueben con el snowboard: es ideal para los más pequeños puesto que no requiere bota rígida.

Esquís y tabla
Los esquís y las tablas de los niños suelen ser más cortos, en proporción, a los de los adultos. Las formas de los nuevos modelos de esquís, además, son más fáciles de manejar que los tradicionales.

- Longitud: Como en los adultos, hay que tener en cuenta el peso del niño, así como su nivel. Tanto si los vas a comprar como a alquilar te preguntarán el tamaño, el peso y la habilidad de tu hijo para darle los más adecuados y adaptar las fijaciones. Para medir la longitud idónea del esquí, éste debe situarse en vertical junto al niño y éste no deberá sobrepasar el hombro si el pequeño es de complexión delgada, ni el ojo si el niño tiene más peso.

ImageAlimentación

Para resistir una jornada en la nieve es esencial ir descansado y realizar un abundante desayuno. Raquel recomienda no olvidarse de llevar un botellín de agua para evitar la deshidratación, una pieza de fruta y una chocolatina que aporte glucosa con la que reponer energía.



Lesiones

Juegos en la nieve

Juegos en la nieve

Con el frío llega la nieve a muchos lugares, uno de los entretenimientos más divertidos para los niños. Para algunos este invierno supone incluso su primera experiencia con ella. Olvida el miedo a los resfriados, abrígales bien, ponles el calzado adecuado y sal con ellos a disfrutar de la nieve.
Te ofrecemos, más allá de la guerra de bolas, varias ideas para que paséis un estupendo día invernal

El mayor temor de los padres cuando sus hijos tienen sus primeros escarceos con la nieve es la posibilidad de que se lesionen. Generalmente los accidentes en los que se ven implicados los niños son mínimos, no obstante el precalentamiento es fundamental antes de lanzarse a la montaña. Cinco minutos de estiramientos son suficientes para calentar el cuerpo y evitar lesiones innecesarias. Igualmente la mejor recomendación es no dejar nunca solo a un niño.


Además…

-Asegúrate de que el niño lleva apuntado en un papel su nombre y un número de teléfono guardado en un bolsillo.

-No te olvides de determinar un lugar de encuentro al que acudir en caso de pérdida.

-Los niños son incapaces de juzgar su nivel de cansancio y si se lo están pasando bien no dirán que quieren irse hasta 30 segundos antes de caer rendidos. Por lo tanto es recomendable no dejarles a ellos la decisión de cuándo parar y elegir pistas cortas y sencillas. Tampoco es mala idea enseñarle cómo reconocer las señales frente a las que debe dejar de esquiar: si la ropa próxima a la piel está mojada, si siente los primeros escalofríos, si las botas o fijaciones no están bien ajustadas o ante el mínimo atisbo de cansancio.

- Debemos inculcarle el respeto a las normas de la montaña y a las indicaciones del personal y los monitores. ¡Es básico para su seguridad!


Un día en la nieve

Raquel nos describe cómo es un día cualquiera en FrikiClub:

A primera hora de la mañana -> Nos recoge el autobús que nos lleva a la nieve.
9:30 -> Llegamos a la estación de La Pinilla, nos bajamos del autobús, nos ponemos las botas y el peto de Frikiclub. Cogemos el material sin olvidarnos nunca del casco y, con nuestro monitor nos colocamos en la fila para subir a las pistas. Allí recibimos clases hasta la hora de comer.
13.30 -> Nos reunimos todos en el punto de encuentro para comer y descansar.
14:30 -> Subimos de nuevo a las pistas para continuar esquiando.
16:30 -> Volvemos al autobús, recogemos el material y… a dormir viendo una peli hasta que llegamos a casa.

Cuando tienen más edad, a partir de los 7 u 8 años, podrán comenzar a realizar viajes organizados, de mayor duración. Raquel Cebrián apunta que “teniendo en cuenta siempre, las circunstancias de cada niño, se puede empezar con un fin de semana e ir aumentando los días a medida que vayan creciendo. Asimismo los padres deben saber que durante todo el día los niños están atendidos y en ningún momento se quedan solos, ya que ninguno de ellos dispone de tiempo libre hasta los 15 años.”


Los orígenes

Esquí
Las primeras referencias históricas se remontan al año 2500 a.C. En Noruega fue descubierto un grabado en una piedra en el que aparece la figura de un cazador con esquís, que data de aquella fecha.

ImageSnowboard
Esta modalidad, más moderna, se desarrolló en EU.UU. durante los años 60. Los surfistas de mar no tardaron en adoptar el snowboard y en 1980 se extendió por el resto del mundo.

 

El esquí según una campeona

ImageLa temporada de esquí está a punto de empezar y son muchos los padres que llevan a sus hijos a esquiar. Pero es importante tener en cuenta que una buena formación física, adecuada a la edad de cada niño, puede evitar múltiples lesiones. La práctica del esquí debe ir precedida de un entrenamiento adaptado a la edad de cada niño. La resistencia y la fuerza del niño, el desarrollo óseo y la memoria propioceptiva son algunos de los aspectos a tener en cuenta. Un entrenamiento planificado y la adquisición de una técnica adecuada minimizan hasta en un 80% el riesgo de lesiones a la hora de esquiar.

Según la ex-esquiadora olímpica Ainhoa Ibarra, "un buen entrenamiento y la adquisición de una técnica adecuada puede minimizar en un 80% el riesgo de lesiones habituales a la hora de esquiar". Ibarra, una de las mejores esquiadoras españolas de todos los tiempos, ha demostrado con una metodología de entrenamiento propia, fruto de su experiencia en la élite del esquí, que la competición bien planificada y estructurada minimiza lesiones y mejora la psicomotrocidad del niño, a la vez que ayuda a moldear y acentuar rasgos muy importantes en su carácter, como el espíritu de sacrificio, la perseverancia, la confianza en uno mismo, la humildad y el respeto hacia los demás.

La propuesta de formación de Ainhoa Ibarra está basada en el esquí como herramienta de formación integral del niño gracias a muchos de los aspectos que su práctica conlleva y que son reflejo de la vida real. Esta deportista olímpica entiende que el deporte se sustenta en tres pilares básicos: el aspecto técnico, el aspecto físico y el aspecto mental. Estos elementos deben estar perfectamente complementados y engranados entre sí y trabajados desde la vertiente humana para que los conocimientos adquiridos a través del deporte y la competición puedan ser aplicados en la vida cotidiana.

En este proceso es fundamental prestar especial importancia a la estructura mental del niño. Para ello, Ainhoa Ibarra enfatiza en el aspecto lúdico en vez de la búsqueda del rendimiento. "El niño aprende jugando y ese aprendizaje no tiene por qué ir unido al aburrimiento", afirma Ibarra. Por otro lado, la esquiadora Vizcaína considera que "al ponerse unos esquís es básico tener en cuenta las diferencias fisiológicas entre el niño y el adulto". Aspectos como la resistencia y fuerza limitada del niño, el desarrollo óseo específico y la memoria propioceptiva, no pueden quedar al margen del aprendizaje y deben ser tenidos muy en cuenta incluso en la práctica del esquí amateur".

Por este motivo, Ainhoa Ibarra opina que es conveniente un método de entrenamiento adecuado a cada edad que evite superar los límites fisiológicos del niño y por lo tanto minimizar las lesiones a corto, medio y largo plazo.

Para realizar con éxito la enseñanza, se busca efectuar un entrenamiento multilateral, es decir, un tipo de entrenamiento general, variado y extensivo realizado a través de medios de entrenamiento numerosos, diversos y amenos. Con esto, se pretende lograr la puesta a punto general, y no específica, en la formación del niño deportista además de propiciar la formación de "estereotipos dinámicos", es decir, deportistas coordinados que son capaces de modificar y evolucionar su técnica con cierta facilidad y con métodos de entrenamiento totalmente adecuados a su edad.

Currículum deportivo de Ainhoa Ibarra
En su etapa infantil ganó 9 veces el campeonato de España infantil de slalom, slalom gigante y combinada; fue campeona del mundo escolar; obtuvo la cuarta posición en la prueba internacional Topolino y la primera posición en el campeonato de España Júnior.

Participación en 4 Juegos Olímpicos (Calgary 88, Albertville 92, Lillehamer 94, Nagano 98)
Participación en 7 Campeonatos del Mundo (Crans Montana 87, Vail 89, Saalbach 91, Morioka 93, Sierra Nevada 96, Sestrieres 97, Vail 99)
65 veces internacional en la Copa del Mundo
9 veces Campeona de España Absoluta
8º puesto en el Campeonato del Mundo de Sierra Nevada 96 (GS)
1ª posición en pruebas de la Copa de Europa, Copa de Norteamérica y Copa de Japón
1ª posición en carreras internacionales (F.I.S.) disputadas en países como Japón, Estados Unidos, Canadá, Chile, Francia, Italia, Suiza y Austria.
Miembro de la Federación Internacional de Esquí en el 2002.
Miembro del Comité Olímpico Español y del Consejo Vasco del Deporte entre el 2002 y el 2006.

Además, ha recibido varios premios, entre ellos, a la Trayectoria Deportiva de la Asociación de Prensa del Deporte Vasco en 1999 y la Medalla de Bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo 2000. Ainhoa Ibarra abandonó la alta competición a los 31 años tras 23 años de carrera dedicados al mundo del esquí al más alto nivel.


Fuente: Ainhoa Ibarra, campeona de slalom

Redacción: Lola García-Amado

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