Alergia a los alimentos vegetales en niños

Alergia a los alimentos vegetales en niños
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Las intolerancias entre la población infantil cada vez son más habituales. Las más comunes son la alergia a la lactosa, al polen y al gluten. Sin embargo, uno de cada 50 niños padece alergia a los alimentos vegetales y la mayoría no lo sabe, con lo que no lleva una dieta especial para evitar la exposición a los mismos, con el riesgo que eso supone.

Los expertos en Alergología e Inmunología debaten desde hace años el motivo del importante incremento de casos de alérgicos. Según algunos estudios, en los últimos 25 años se ha duplicado el número de casos. Algunos profesionales apuntan a la contaminación como la causa principal de este notable aumento. Otros, “a un mayor acierto del alergólogo pediátrico en el diagnóstico”, como afirma el doctor Boné. Según este especialista, no se trata tanto de un incremento de la incidencia como de la detección, que "ha mejorado gracias a los servicios de alergología pediátrica". Sea como sea, lo cierto es que cada vez son más los padres que deben enfrentarse al hecho de que alguno de sus hijos tiene totalmente prohibido el contacto con ciertos alimentos, animales, plantas, etc.

Algunas de las alergias o intolerancias más comunes son la alergia al polvo, la celiaquía o la alergia a la lactosa. No obstante, en el último Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP) alertaron del importante número de niños que padece alergia a los alimentos vegetales. Según sus investigaciones, uno de cada 50 sufre esta enfermedad y, lo que es peor, está expuesto a sufrir reacciones alérgicas debido a la falta total de control en su dieta por desconocimiento.

La mayoría de alergias se manifiestan en los primeros años de vida por medio de síntomas como dolor de estómago, gases, diarrea y otros problemas estomacales, con lo que son difíciles de diagnosticar ya que se confunden con cualquier otra enfermedad digestiva. Por eso, es necesario realizar pruebas de alergia lo antes posible a aquellos niños de los que se sospeche que la padecen.

Si no se diagnostica a tiempo y el enfermo ingiere alguna comida que contenga trazas de alérgeno, puede padecer reacciones como urticaria, angioedema, asma, rinitis, conjuntivitis, síntomas digestivos o reacciones de anafilaxia. En ese caso, “si no se actúa a tiempo con medidas de rescate se puede poner en peligro la vida del niño”, asegura el doctor Juan Enrique Sancha, presidente del Congreso. Debido a las alergias alimentarias, en países occidentales se produce una visita a Urgencias cada 3 minutos.

Entre los 5 y los 15 años el principal motivo de este tipo de alergia son los frutos secos y la fruta. “La mayor parte de las reacciones alérgicas por estos alimentos se deben a las frutas pertenecientes a la familia de las rosáceas como el melocotón, la manzana y la pera”, explica el doctor Javier Boné, alergólogo pediátrico del Hospital Miguel Servet de Zaragoza y componente del Grupo de Trabajo de Alergia Alimentaria de SEICAP.

Un problema añadido es que los comedores escolares están obligados por ley a adaptar sus menús para niños que requieren dietas especiales, como los alérgicos, e informar cada mes de los mismos a los padres. Sin embargo, no se les obliga a detallar la composición de todos los alimentos ni a seguir procedimientos que eviten la aparición de trazas alimenticias.

Asimismo, muchos niños alérgicos al polen suelen tener también sensibilización a determinadas frutas (reactividad cruzada). “Esto se debe a que hay una similitud en la estructura molecular de ambos. Así, es muy probable que si un niño tiene alergia al polen de olivo o de gramíneas, lo sufra también a frutas como la manzana, el kiwi o el melocotón”, afirma el doctor Sancha. El organismo no reconoce si esa sustancia que induce a la formación de anticuerpos, el antígeno, es de polen o de fruta. La mejor forma de detectarlo es haciendo un diagnóstico molecular del paciente que determina el antígeno exacto, “lo que nos evita falsos diagnósticos”, concluye.

Alergia a los ácaros en niños

Alergia a los ácaros en niños

La alergia a los ácaros del polvo doméstico es la primera causa de alergia respiratoria en los niños europeos y, si no es controlada adecuadamente, puede afectar de forma negativa a sus relaciones sociales y a su desarrollo. Según los resultados de la Encuesta europea cualitativa sobre la alergia a los ácaros del polvo doméstico- llevada a cabo por Stallergenes en España, Francia, Alemania e Italia- culpa, ansiedad, incomodidad, irritabilidad, incomprensión, rendición y sometimiento son síntomas psicológicos de la enfermedad frente a los cuales los niños no saben cómo reaccionar.

 

Las eliminación del alimento alergénico de la dieta no es fácil de realizar y puede provocar problemas nutricionales. Según el doctor Sancha, “hay ocasiones en las que el niño sufre problemas psicológicos, fobias y frustraciones alimentarias, sintiéndose excluido de su entorno social, deteriorando su calidad de vida y la de su familia”.

 

Por ello, los alergólogos pediátricos insisten en la importancia de la formación en el tratamiento y atención de los síntomas tanto para los niños como para sus padres.

Fuente: XXXVI Congreso de SEICAP


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