• Buscar
Publicidad

¿En qué momento hay que ir al ginecólogo?

¿En qué momento hay que ir al ginecólogo?

Muchas mujeres y chicas jóvenes ven el ginecólogo como un especialista al que solo hay que acudir en situaciones concretas, como cuando hay posibilidad de embarazo o existe alguna enfermedad de transmisión sexual. En otros casos, la visita al experto de ginecología se suele retrasar por temor o vergüenza, pero lo cierto es que acudir a realizarse revisiones es muy importante. 

Publicidad

Índice

 

No hay una edad específica en la que una mujer deba acudir a este especialista, pero sí se recomienda cuando aparecen ciertas señales o síntomas distintos a los que estamos acostumbradas.

No obstante, la primera visita al ginecólogo debe realizarse una vez que la chica haya tenido su primera menstruación y también se aconseja ir si a los 16 años aún no le ha venido la regla.

Algunos de los motivos generales por los que la mujer debería asistir a una consulta ginecológica de medicina son:

1- Al comenzar a tener una vida sexual activa es importante comprobar que internamente todo está funcionando correctamente. En estos casos se suelen realizar citologías ginecológicas, en las que se suele extraer una pequeña muestra de las células del cuello del útero para analizarlas. La intención es comprobar que no existe ninguna infección ni ninguna célula maligna. Además, si el motivo de la revisión es este se puede aprovechar para aclarar dudas sobre las posibles enfermedades de transmisión sexual, la ovulación, los métodos anticonceptivos, etc.

2- Sufrir algunas molestias anormales durante la menstruación también es motivo para acudir a este especialista. Dolores excesivos tras la primera regla, ausencia o exceso de sangrado o retrasos en el periodo son algunos de los síntomas que pueden requerir también una consulta ginecológica. Otro motivo sería pasar de tener un periodo regular a uno irregular sin causa aparente.

3- La aparición de sangrado entre reglas, es decir, cuando se sufren hemorragias fuera del periodo de menstruación hay que acudir al ginecólogo.

4- En el caso de notar que el flujo vaginal ha cambiado, tiene un olor y consistencia distinto al habitual. Estas señales pueden ser causadas por infecciones vaginales y es importante acudir al especialista.

5- Si aparecen verrugas, bultos, granos, manchas o enrojecimientos en la zona vaginal puede ser debido a la aparición de alguna infección. Otros motivos son sentir picazón o ardor en la zona íntima.

6- El ginecólogo es un especialista en la salud sexual e íntima de la mujer y por ello cualquier molestia o síntoma fuera de lo normal, como notar ardor al orinar o algún trastorno en la zona vaginal es motivo de acudir a una consulta para prevenir males mayores.  

7- No solo hay que tener en cuenta la salud de la zona íntima, las mamas también hay que cuidarlas. Si se detecta algún líquido en el pezón, un dolor repentino en esta área o cambios en la forma y/o en la sensibilidad se debe asistir a una revisión ginecológica. Además, es importante porque el especialista puede enseñar a detectar correctamente bultos en los pechos y la importancia que tiene la exploración mamaria. 

8- En el caso de tener la sospecha de estar embarazada hay que ir más tarde o más temprano para confirmarlo. Asimismo, cuando se desea concebir es bueno asistir al ginecólogo para que explique algunas pautas para conseguirlo y, también, para desarrollar un embarazo sano, tanto para la madre como para el feto.

9- Por el contrario, si lo que ocurre es que no se consigue el embarazo también se debe asistir a este experto. Si se tiene menos de 35 años y se lleva 1 año intentando concebir o si, por el contrario, se tiene más de 35 y tras 6 meses no ha sido posible concebir un bebé, acudir al especialista sería lo más idóneo. En estos casos también se recomienda realizarse un estudio de fertilidad en clínicas especializadas.

10- La llegada de la menopausia también es motivo para realizarse una revisión. En ese caso es adecuado realizar un estudio completo sobre la salud de la mujer, un examen hormonal, así como identificar los síntomas que este padeciendo durante esta etapa. Tras realizar este análisis el médico recomendará un tratamiento adecuado a cada mujer. 
 

Una de las dudas que más se plantean las mujeres es si se puede acudir a este especialista cuando se tiene la menstruación ya que puede resultar algo incómodo. Por norma general, se tienden a evitar estos días para que los exámenes y las revisiones se puedan realizar de manera más sencilla. Además, la paciente se sentirá más cómoda si no está con el periodo. Aunque cada ginecólogo recomendará a la mujer cuando es mejor acudir en cada caso concreto.

No hay que preocuparse u obsesionarse con cuándo acudir a la consulta de un ginecólogo. Lo normal es que el propio cuerpo y las señales que este transmite sean los indicadores para saber cuándo se debe ir. Igualmente, los especialistas recomiendan realizarse un control anual para prevenir algunos posibles problemas y mantener una adecuada salud de la zona íntima.

La Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia recomienda ir al ginecólogo para hacerse una citología cada dos años desde los 21 años hasta los 65 o cada 3 años desde el inicio de las relaciones sexuales. A partir de los 35 años se recomienda ir al menos una vez al año para poder detectar a tiempo posibles enfermedades.

Es muy importante hacer estas visitas periódicas, puesto que en ellas se puede detectar a tiempo enfermedades graves como tumores o VPH (el virus del papiloma humano que puede dar lugar a células cancerígenas).

En estas visitas, además de preguntar acerca de la frecuencia y duración de los ciclos menstruales, posibles irregularidades o los métodos de anticoncepción usados, se realiza una citología o prueba de Papanicolau, que consiste en realizar un raspado suave en el cérvix para el estudio de las células pertenecientes al cuello uterino.

Hay que quitarse los miedos, e ir a las revisiones y a las exploraciones que se les vaya a realizar en la consulta siempre.


Glosario

Verrugas

Definición:

Son unas pequeñas tumoraciones que salen en la piel y tienen diversas formas y localizaciones. Salen preferentemente en niños a partir de los 4 años, aunque también pueden aparecer de adultos. Son producidas por un grupo de virus llamado papiloma y la mayoría son autolimitados (se curan solas), aunque muchas de ellas no se quitan hasta que no se tratan.

Síntomas:

Aparición de un bulto en la piel. A veces pica o duele al rozarse contra él.

Tratamiento:

Como ya se ha dicho antes, muchas se curan y desaparecen solas (un 30% en los primeros 6 meses de evolución). Merecen especial atención las de las plantas de los pies, porque molestan al caminar, y las de los genitales, por hallarse en una zona tan sensible. Aunque suelen desaparecer en unos 2 años (al menos el 50% de ellas), es mejor tratarlas para que no se extiendan a otras partes del cuerpo. Para su curación, se recomiendan lociones o apósitos especializados que contienen Ácido Salicílico, y que van disminuyendo la verruga hasta hacerla desaparecer. El pediatra será el que indique cuál es mejor usar. Si las verrugas están muy extendidas se puede llevar a cabo cirugía. Los tratamientos principales son la electrocoagulación -que requiere de anestesia local y puede dejar cicatriz- y la crioterapia -congelación de las verrugas por medio de la aplicación de nitrógeno frío o Dióxido de Carbono sólido en forma de lápiz-, este procedimiento no deja cicatriz pero produce cierto grado de dolor ya que no se puede realizar con anestesia local. También se pueden eliminar con láser.

Fuentes: Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia

Fecha de actualización: 09-04-2021

Redacción: Andrea Rivero

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×