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Causas de la alcalosis metabólica

Causas de la alcalosis metabólica

La alcalosis metabólica es un trastorno del equilibrio ácido-base que causa el aumento de la concentración de bicarbonato (HCO3), elevando el pH del plasma sanguíneo. Generalmente está causado por vómitos constantes, hipovolemia, consumo de diuréticos o hipopotasemia. 

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Indice

 

¿Qué es la alcalosis metabólica?

Ciertas enfermedades o condiciones pueden causar una alcalosis metabólica en el organismo, un trastorno en el que los niveles de bicarbonato del organismo se elevan por encima del nivel normal (más de 25 mmol/l).

En resumen, el organismo pierde ácido por diversos motivos, causando la alcalosis, es decir, un desequilibrio de los niveles normales de ácido-base del metabolismo del cuerpo.

Los síntomas principales de este trastorno son cefalea, letargo, hipoloremia (concentración sérica de cloro inferior a 96 mEq/L), hipocalemia (nivel de potasio en sangre bajo), excitabilidad neuromuscular, en ocasiones con delirio, tétanos y convulsiones.

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Durante la fase de mantenimiento los riñones con capaces de compensar el aumento mediante la eliminación del bicarbonato sobrante, pero si el trastorno persiste, llega un momento que los riñones ya no pueden seguir cumpliendo esta función.

Por eso, para que la alcalosis se mantenga y dé lugar a problemas, es necesario que haya una pérdida continuada de hidrogeniones, lo que suele producirse en casos de vómitos prolongados, excesivo uso de diuréticos o sondas nasogástricas. También puede provocarse la alcalosis si existe una alteración renal que impida la excreción del bicarbonato, como una hipovolemia (disminución del volumen total de sangre que circula por el cuerpo), o una hipopotasemia (bajo nivel de potasio en sangre).

Estas alteraciones también pueden deberse a diversos síndromes raros como el Síndrome de Bartter, una enfermedad congénita, con alcalosis resistente a cloruro; o el Síndrome de Gitelman, rasgo autosómico recesivo que se debe a mutaciones del transportador de sodio y cloro sensible a las tiazidas.

Otras causas de la alcalosis metabólica son la pérdida del ácido a través del tubo digestivo, clorurorrea congénita, adenoma velloso, hiperplasia suprarrenal congénita u otra enfermedad del riñón, pérdida de sudor en la fibrosis quística, abuso de laxantes, uso de algunos antibióticos, etc.
 

¿Cómo se diagnostica la alcalosis metabólica?

Para realizar el diagnóstico se pueden llevar a cabo una serie de pruebas:

- Gases en sangre arterial y concentraciones séricas de electrolitos

- Clínica de los síntomas

- Medición de las concentraciones urinarias de cloro y potasio

Para el diagnóstico de una alcalosis metabólica lo primero será realizar una gasometría arterial que consiste en la extracción de una muestra de sangre que a continuación se introduce en un gasómetro de cuatro cubetas, cada una de las cuales medirá: el pH, la presión arterial de CO2 (pCO2) y la presión arterial de O2 (PO2).

Una concentración urinaria de Cl < 20 mEq/L indica que la reabsorción renal de Cl− es elevada, por lo que debe sospecharse un trastorno que responde al cloro.

La concentración urinaria de potasio y la hipertensión arterial sugieren una alcalosis que no responde al cloro.

Las concentraciones urinarias de K < 30 mEq/día indican hipopotasemia o abuso de laxantes.

Las concentraciones urinarias de K > 30 mEq/día sin hipertensión arterial sugieren abuso de diuréticos o síndrome de Bartter o síndrome de Gitelman.

Las concentraciones urinarias de K > 30 mEq/día en un paciente con hipertensión arterial requieren la realización de otras pruebas para detectar hiperaldosteronismo, exceso de mineralocorticoides y enfermedad renovascular.


¿Cómo se trata la alcalosis metabólica?

Para acabar con la alcalosis metabólica es necesario tratar la causa de la misma. Entre los tratamientos más habituales encontramos aplicar una solución fisiológica al 0,9% por vía intravenosa para la alcalosis metabólica respondedora al cloro; tratar la hipovolemia y la hipopotasemia; hemofiltración o hemodiálisis en los casos más graves; administración de ácido clorhídrico; etc.

Los pacientes con alcalosis metabólica que responde al cloruro deben recibir solución fisiológica por vía intravenosa. Los pacientes con alcalosis metabólica que no responde al cloruro rara vez se benefician sólo con la rehidratación.

Los pacientes con alcalosis metabólica grave suelen requerir una corrección más urgente del pH sanguíneo. La hemofiltración o la hemodiálisis pueden ser útiles, sobre todo si el paciente presenta sobrecarga de volumen y disfunción renal.

En los pacientes con alcalosis metabólica grave e insuficiencia renal que no pueden o no deben someterse a diálisis, el ácido clorhídrico en una solución normal al 0,1 a 0,2% es segura y eficaz.

Generalmente, si se detecta a tiempo no produce complicaciones, aunque los casos más serios pueden requerir ingreso hospitalario durante varios días hasta que los niveles vuelvan a sus valores normales. 


Fuentes:

MUT NAVARRO, T.; SUAY CANTOS, A.; COSTA BELLOT, A. y MECHO CARREGUI, Mª. D.. Alcalosis metabólica en los límites de la hipocloremia. An. Med. Interna (Madrid). 2002, vol.19, n.1, pp. 49-50. ISSN 0212-7199. doi: 10.4321/S0212-71992002000100012.

Fecha de actualización: 23-10-2020

Redacción: Irene García

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