Estoy embarazada y quiero separarme

Estoy embarazada y quiero separarme
comparte

Si estás embarazada y estás pensando en separarte de tu pareja, debes tener claras tus ideas ya que la separación con un hijo de por medio siempre es más complicada. Eso no significa que debes aguantar con alguien si ya no le quieras o si se porta mal contigo solo porque vais a tener un hijo, pero sí que debes pensarlo cuidadosamente y tenerlo muy claro antes de hablar con él.

Muchas parejas en crisis deciden tener un hijo para ver si así salvan su relación, pero esto es un gran error ya que tener un hijo es algo maravilloso, pero afecta profundamente los cimientos de cualquier persona y de sus relaciones, por lo que puede ser mucho peor. Los nervios, el estrés, las responsabilidades… pueden llegar a aplastarnos y provocar discusiones constantes en la pareja, lo cual puede empezar incluso en el embarazo. Por eso, si tenías problemas graves con tu pareja antes de quedarte embarazada y estos continúan, es posible que te estés plantando separarte de él porque ya no puedes más.

 

También es posible que antes del embarazo todo fuera bien pero que tu pareja no quiera ser padre y eso ha provocado una serie de problemas entre vosotros de difícil solución ya que él no quiere a ese hijo que llevas dentro, y eso no se puede arreglar de ninguna manera.

 

Incluso puede que te hayas quedado embarazada sin buscarlo cuando ya estabas pensando en separarte de tu pareja y quieras tener el niño pero no seguir con él. Son muchas las posibilidades que te pueden haber hecho llegar a este punto en que estás, embarazada y queriendo separarte de tu pareja.

No te puedes perder ...

¿Qué pasa si estoy embarazada y tengo clamidia?

¿Qué pasa si estoy embarazada y tengo clamidia?

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) muy común, causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Las mujeres pueden contraer clamidia en el cuello del útero, el recto o la garganta y, si se contagian durante el embarazo y pasa al bebé, puede tener graves consecuencias como parto prematuro, bajo peso al nacer, conjuntivitis o neumonía si se contagia al pasar por el canal del parto, etc. Por eso, es importante tener cuidado durante el embarazo.

 

Pero claro, las separaciones no son nada sencillas, especialmente si hay hijos de por medio. Tanto si el padre quiere hacerse cargo como si no, es su responsabilidad y deberá hacer frente, al menos, a los costes económicos que supone criar y educar a un niño. Y si los problemas solo se dan entre vosotros, pero sí quiere al niño, deberéis tener en cuenta el régimen de custodia.

 

Son muchos los temas que hay que pensar a la hora de separarse o divorciarse de una persona: la casa, el dinero, la familia… y los hijos si los hay o los va a haber pronto, por lo que es una decisión que no debe tomarse a la ligera. Debes tener muy claro que quieres separarte antes de iniciar este camino. Para ello, primero piensa bien en tus sentimientos hacia tu pareja y en los motivos por los que quieres separarte. En algunos casos no hay dudas (infidelidades que no se pueden perdonar, terceras personas, maltrato, fin del amor), pero en otros es posible que solo estéis pasando por una mala racha y todo pueda solucionarse. Si crees que todavía quieres a tu pareja y que hay forma de arreglar lo vuestro, habla con él sinceramente, dile lo que te pasa y tratad de buscar una solución. La terapia de pareja suele ser muy útil.

 

Si no hay nada que hacer, ya no le quieres o te ha hecho algo tan horrible que vuestra relación ya no puede reconstruirse, lo mejor es que hables con él sinceramente y le digas que lo vuestro se ha acabado, explicándole claramente los motivos y por qué no hay vuelta atrás. En los casos en los que la relación sea buena hay que hacerlo con tacto y cariño, intentando no hacer daño al otro para que podáis seguir siendo amigos y cuidar juntos al bebé que viene en camino. En casos de maltrato o abuso debes hacerlo con ayuda, nunca le dejes tú sola ya que podía pegarte o hacerte daño, a ti y al bebé que llevas dentro. Acude con algún familiar y amigo o hazlo por móvil si hay peligro real. En estos casos, además, debes poner una denuncia para que un juez imponga medidas preventivas que puedan evitar palizas, insultos, vejaciones o algo peor.

 

Una vez que ya le has dicho a tu pareja que te separas, puedes optar por presentar la demanda de divorcio o esperar un tiempo si no lo tienes claro o no te sientes con fuerza para hacerlo en tu estado. Lo mejor es presentar una demanda de divorcio de mutuo acuerdo, lo cual se inicia ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar del último domicilio conyugal o el del domicilio de cualquiera de los cónyuges si estos ya vivieran separados. Esta demanda debe estar firmada por ambas partes. Si no hay acuerdo, cada cónyuge presentará su propia demanda y habrá que ir a juicio para que el juez dicte sentencia y decida en temas como la casa, la custodia del niño, etc.

 

En los casos en los que hay hijos, tanto si la pareja se separa como si se divorcia, es importante dejar por escrito cómo va a ser la custodia, cuánto debe ser la pensión que el cónyuge que no vive con el niño aporte al otro, cómo serán las visitas, etc. Lo mejor para el niño es la custodia compartida, aunque el caso de los bebés recién nacidos deben pasar los primeros 6 meses con la madre para facilitar la lactancia materna. Una vez el bebé crezca podrá llevarse a cabo la custodia compartida si hay acuerdo entre ambos. Si no, el juez decidirá quién se queda a cargo del niño y cómo deben ser las visitas.

 

El bebé, al nacer en una familia ya separada, estará acostumbrado desde pequeño a no vivir con ambos progenitores a la vez, pero aún así hay que intentar que pase el mayor tiempo posible con cada uno de ellos, verlos cada día a los dos si es posible y pasar fechas importantes –como cumpleaños- juntos para que pueda establecer un vínculo fuerte con ambos y no sienta que le falta ni su madre ni su padre. El amor entre vosotros se ha acabado, pero debéis hacer todo lo posible para que ese bebé que crece dentro de ti sea feliz y pueda disfrutar de su papá y su mamá.


Fuente: Sonia Macías, psicóloga. 

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>