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Parto con ciática

Parto con ciática

Durante el embarazo un gran número de mujeres comienza a tener dolores de espalda y ciática. Esto es debido principalmente a los cambios que surgen el cuerpo durante el crecimiento y el desarrollo del embrión.

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Pero ¿qué es la ciática?

La ciática es un dolor súbito, un hormigueo o entumecimiento que comienza en la espalda o en las nalgas, y se irradia hacia abajo por la parte posterior de las piernas hacia el talón del pie. Es causada por la inflamación del nervio ciático. Generalmente el dolor de la ciática se concentra en un lado del cuerpo y puede ser suave, pero en la mayoría de las ocasiones las personas con ciática están muy incómodas.

El nervio ciático es el nervio más largo de nuestro cuerpo. Este sale de la parte baja de la columna vertebral y recorre la parte posterior de las piernas y después se divide en los pies. Es el nervio que nos permite sentir y mover los músculos de las piernas y de los pies.

Algunos de los síntomas que se manifiestan son un dolor muy intenso en la parte baja de la espalda, la zona lumbar o la parte posterior de la pierna, y generalmente aparecen al flexionar o extender la columna o de forma más progresiva tras haber realizado un trabajo físico intenso.

Este dolor es irradiado, a través del nervio ciático, hacia una de las extremidades inferiores, recorriendo las nalgas, la pierna (zona posterior del muslo) y la parte externa del pie. Suele estar acompañado de una sensación de hormigueo o adormecimiento de la pierna o el pie que puede llegar a producir debilidad muscular.

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Parto con bolsa rota

Parto con bolsa rota

Además de las contracciones de parto, otro signo inequívoco de que el parto se producirá en pocas horas es la rotura de la bolsa, también conocida como rotura de aguas o rotura de membranas.

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Además, este dolor se ve algo agravado al toser, al estornudar o al inclinar la espalda y puede llegar a ser tan intenso, que llega a impedir la realización de cualquier movimiento de la pierna afectada.

Los motivos por los que la ciática aparece durante el embarazo son:

-El aumento en el peso corporal y la presión al inclinarse de la mamá porque ejercen presión sobre un disco intervertebral que, en algunos casos, probablemente ya estaba herniado o abultado en la parte baja de la espalda. El dolor de espalda y de pierna (ciática) son consultas bastante comunes.

-El aumento de peso puede provocar que los músculos ubicados en las nalgas compriman el nervio ciático, que pasa a través de la nalga hacia el muslo.

-La relaxina (hormona que relaja ligamentos), también afloja los ligamentos en otras partes del cuerpo, pero especialmente las articulaciones de la pelvis, la espalda baja y las rodillas. Es importante que la futura madre sepa cuándo hacer ejercicio o cuándo levantar objetos porque es fácil distenderse durante el embarazo.

 

¿Cómo tratar estos dolores previos al parto?

Este dolor se podría aliviar recurriendo a a la realización de masajes, un baño caliente o la aplicación de calor local. De este modo, el músculo se relaja y comprime menos el nervio, disminuyendo el dolor.

Si el dolor es muy fuerte, se pueden tomar complementos a base de vitaminas del grupo B que refuerzan los nervios, o bien a base de magnesio, de acción miorrelajante. En los casos más agudos se puede recurrir a algún antiinflamatorio, pero sólo bajo prescripción médica.

 

¿Qué hacer si tengo ciática en el parto y después también?

Las posiciones que se pueden adoptar durante el parto quizás se vean limitadas por la ciática y por eso es importante hablar con el médico o la matrona.

A la hora de alimentar al bebé, por ejemplo, es muy importante la postura. Una debe procurar sentarse en una silla donde tenga un buen respaldo para la espalda y mantener sus pies tocando el suelo. Cuando haya que cambiar al bebé, es preferible hacerlo en un cambiador que esté a buena altura y no hacerlo sobre la cama o en el suelo.

Y también, cuando haya que levantar al bebé, hay que tratar de mantener siempre la espalda recta, doblando las rodillas y poniendo atención a lo que se hace. No hay que darse la vuelta para ningún lado en ese momento, pues los movimientos bruscos solamente pueden empeorar el dolor.

Finalmente, se puede optar por preguntar al fisioterapeuta qué tipo de ejercicios se pueden hacer para mejorar la condición física, la fuerza y la flexibilidad. Esto ayudará a que los problemas de ciática no se vuelvan crónicos.

 

 


Fecha de actualización: 09-08-2018

Redacción: Irene García

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