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Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

Incontinencia urinaria tras el parto, incontinencia de esfuerzo

La pérdida involuntaria de orina, más que una enfermedad, es una consecuencia del mal funcionamiento de los músculos involucrados en la retención de la orina, que no son capaces de impedir su flujo, especialmente cuando se ejerce algún tipo de presión sobre el abdomen, al toser, estornudar, reír, levantar peso, moverse, etc. 

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Indice

 

¿Qué es la incontinencia de esfuerzo?

Se denomina incontinencia de esfuerzo a la pérdida de orina tras la realización de algún tipo de esfuerzo, incluso si pudiera considerarse ligero. Si bien no es grave para la salud, si provoca una seria merma en la calidad de vida de quien la padece, amén del inconveniente social o higiénico que supone.

La incontinencia urinaria de esfuerzo, muy típica en mujeres, es frecuente en aquellas que han tenido además algún embarazo y parto vaginal.

La causa principal de este problema es el estiramiento y posterior debilitamiento de los músculos encargados del control de micción, provocado por el peso del bebé durante la gestación y el impacto del proceso del parto en el periné.

Generalmente estas molestias tienden a desaparecer en las semanas posteriores al nacimiento, a medida que los músculos pélvicos y el esfínter uretral comienzan a tonificarse. Sin embargo en muchos casos esto no sucede y el problema persiste en el tiempo.
 

¿Qué hacer en estos casos?

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Incontinencia urinaria en el embarazo

Incontinencia urinaria en el embarazo

De acuerdo a los datos del Observatorio Nacional de la Incontinencia (ONI), se estima que alrededor de 5 millones de mujeres en España padecen incontinencia urinaria. Un problema que se caracteriza por la pérdida involuntaria de orina debido a una falta de control de la vejiga.

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La prevención es importantísima. Practicar durante el transcurso del embarazo los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos de la base de la pelvis es la mejor medida para reducir el riesgo de incontinencia urinaria posparto.

Igualmente existen otros tratamientos para atajar la incontinencia urinaria que incluyen cambios en los hábitos como reducir la ingesta de líquidos, orinar con mayor frecuencia, evitar realizar sobreesfuerzos físicos para impedir la pérdida de orina, perder peso si se tiene sobrepeso, dejar de fumar, reducir el consumo de cafeína, evitar el estreñimiento añadiendo fibra a la dieta, limitar las bebidas carbonatadas o los cítricos que irritan la vejiga, etc.

También se contempla el tratamiento médico con fármacos o la cirugía en los cuadros más graves.

 

¿Cuáles son los signos que advierten de una debilidad en el suelo pélvico después del parto?

Existen una serie de signos que indican que, tras el parto, el suelo pélvico está debilitado. Estos signos son:

- Si al hacer los ejercicios de Kegel de suelo pélvico no sientes la contracción

- Si tienes incontinencia urinaria, por leve que sea

Si tienes un prolapso te (descenso) de los órganos pélvicos (vejiga, útero y recto) o sensación de peso en la vejiga.

- Si sientes cualquier tipo de dolor en la zona perineal, ya sea manteniendo relaciones sexuales o la presencia de un dolor espontáneo en la zona. Un ejemplo sería al caminar, alentar mucho tiempo sentada sobre una superficie dura.
 

¿Puede afectar en mi día a día la pérdida de orina?

La incontinencia urinaria se caracteriza por su elevada prevalencia. A pesar de que esta no sea una enfermedad grave, repercute de forma significativa en la vida de la mujer que la padece. Dependiendo de la mujer y del grado de pérdida de orina, puede llegar a modificar su estilo de vida y condicionar sus relaciones sociales.

Estos escapes se pueden producir al estornudar, reír o al realizar algún esfuerzo o ejercicio físico.

 

¿Cuándo acudir al médico?

La incontinencia urinaria va acompañada de otros síntomas como dolor al hacer pis, micción espesa, presencia de olor fuerte, sangre, etc. que podrían indicar una infección u otro problema más serio que precise de tratamiento médico o ingreso hospitalario. 
 

¿Cómo se diagnostica la incontinencia urinaria?

El proceso de diagnóstico normalmente se inicia con un estudio de la historia clínica. En ella se recogerá toda la información necesaria sobre los antecedentes obstétricos que tengas (el tipo de parto, si ha habido episiotomía, si ha habido un desgarro vaginal, etc.) y la sintomatología actual relacionada con la incontinencia urinaria (cuáles son los momentos en los que se produce la incontinencia, si el escape es abundante o no, si hay urgencia al orinar, etc.).

Una vez hayan sido recogidos estos datos, el fisioterapeuta realizará una exploración física intravaginal en la que valorará la fuerza muscular del suelo pélvico. Además de esto mirará el tono, el grado de descenso de los órganos pélvicos, el estado de la episiotomía o del desgarro vaginal. Además, te puede pedir que tosas o que empujes como si fueses a defecar para valorar si hay incontinencia urinaria en ese momento. O, en todo caso, en que grado de descenso se presentan los órganos pélvicos en ese esfuerzo.

A partir de esta exploración se puede realizar un diagnóstico y plantear el plan de tratamiento más adecuado para tu caso.


Fecha de actualización: 16-06-2020

Redacción: Irene García

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