¿Qué puede comer una embarazada hipertensa?

¿Qué puede comer una embarazada hipertensa?
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La hipertensión en el embarazo se da cuando la mujer tiene la presión arterial alta, que se define como la medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo. Para llevar el embarazo a buen término, resulta fundamental que la mujer controle su hipertensión.

Las mujeres embarazadas pueden tener hipertensión porque ya eran hipertensas antes de quedarse embarazadas o bien porque desarrollaron la hipertensión durante el embarazo, que conocemos con el nombre de hipertensión gestacional. Esta hipertensión se da cuando la mujer embarazada ha pasado ya de las veinte semanas de embarazo, pero no tiene proteína en la orina. Sin embargo, si la mujer embarazada tiene más de veinte semanas de embarazo, pero sí tiene proteína en la orina no se habla ya de hipertensión gestacional sino de preeclampsia.


La preeclampsia es una enfermedad mucho más seria y compleja que daña a los riñones y origina otros problemas. Esta se manifiesta con mucha más frecuencia en el último trimestre y es una condición potencialmente mortal que afecta a, al menos, el 5% de las mujeres embarazadas. La hipertensión crónica, por su parte, se da cuando se le diagnostica a la mujer hipertensión antes de las veinte semanas de embarazo.


Además, la preeclampsia es una afección del embrazo, caracterizada también por una hipertensión arterial alta, que las mujeres embarazadas tienen mayor probabilidad de padecer. Y, como la hipertensión crónica, se asocia con una alta incidencia de resultados adversos del embarazo en comparación con la población general. Por eso, los expertos recomiendan hacer hincapié en la importancia de una mayor vigilancia prenatal para las mujeres con hipertensión crónica. El riesgo relativo a preeclampsia fue en promedio de casi ocho veces mayor que la patología en mujeres no hipertensas.


Tipos de hipertensión en el embarazo


La hipertensión arterial durante el embarazo se clasifica en cuatro tipos distintos:


- Hipertensión arterial crónica o previa al embarazo.

- Hipertensión arterial transitoria o gestacional.

- Hipertensión arterial inducida por el embarazo o preeclampsia.

- Hipertensión arterial crónica con preeclampsia.


No obstante, y en referencia a la hipertensión, es importante tener en cuenta que, las cifras de tensión normales son 120/80 mmHg, y se considera que existe hipertensión cuando las cifras de tensión arterial son iguales o superiores a 140/90 mmHg. Por este motivo, lo ideal es que cada mujer conozca sus valores habituales antes de quedarse embarazada para que sepa si es normal o tiene tendencia a tensión baja o alta.


¿Por qué es tan importante controlar la hipertensión en el embarazo?


Según un estudio publicado en la edición digital del British Medical Journal (BMJ), las mujeres embarazadas con hipertensión crónica, es decir, con presión arterial alta, son altamente propensas a sufrir algunos resultados adversos del embarazo como, por ejemplo, el parto prematuro, dar a luz al bebé con bajo peso al nacer, o muerte prenatal.


La hipertensión crónica complica entre el uno y el cinco por ciento de los embarazos, y el problema puede aumentar a raíz de los cambios en la población prenatal. Además, y según un estudio reciente en Estados Unidos “la prevalencia de la hipertensión crónica aumentó de 1995-1996 a 2007-2008, y después de ajustar por la edad materna, todo parecía indicar que la obesidad y el metabolismo podía contribuir a ello, por lo que el número de mujeres que llegan al embarazo con hipertensión crónica aumentará”.


Por su parte, los investigadores del Kings College de Londres (Reino Unido) llevaron a cabo un estudio para evaluar la fuerza de la evidencia que relaciona la hipertensión crónica con malos resultados del embarazo. Para ello, lo que hicieron los expertos fue combinar los datos de 55 estudios realizados en 25 países. De esta forma, observaron los siguientes resultados:


- Parto prematuro (parto antes de las 37 semanas de gestación)

- Bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos)

- Muerte perinatal (muerte fetal después de 20 semanas de gestación incluyendo muerte fetal y muerte neonatal hasta un mes)

- Ingreso en cuidados intensivos neonatales o unidades de cuidados especiales


¿Qué pueden comer las futuras mamás?


En las mujeres embarazadas que padecen presión arterial elevada, ya sea que se conociera previamente o que se enteren durante su embarazo, es necesario establecer una estrecha vigilancia, relacionada sobre todo con la alimentación. En este caso, es decir, en el caso de padecer presión arterial alta, hay que tener en cuenta que esta desaparecerá normalmente una vez nacido ya el bebé, aunque lo que sí es posible que suceda es que estas mujeres en un futuro desarrollen hipertensión. Y además de practicar ejercicio físico y moderado y controlar el estrés para evitar que suba la tensión, estos son algunos de los alimentos más recomendados:
 

- La alimentación de la embarazada con la presión arterial alta ha de ser rica en potasio, un mineral presente en la mayoría de las frutas y verduras. El potasio está presente en especial en los plátanos, las espinacas, el melón y los cítricos. El potasio es diurético y ayuda a eliminar el exceso de sal en el cuerpo.


- También es importante que la dieta de la embarazada con hipertensión esté compuesta por alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como las sardinas, las anchoas o la caballa. Estos ácidos ayudan a reducir el nivel de colesterol, previenen la obstrucción de las arterias y facilitan el paso de la sangre.


- Además, y según algunos expertos en nutrición, el magnesio es cada vez más importante debido, principalmente, a sus propiedades para el desarrollo de los huesos de los niños y su crecimiento. De hecho, la deficiencia de magnesio está asociada a cuadros de hipertensión. El magnesio es un mineral que está presente tanto en las legumbres como en los cereales integrales, los frutos secos y las semillas.


- ¿Y qué pasa con el calcio? Se ha demostrado la eficacia que posee el calcio a la hora de controlar la tensión y, además, ingerirlo es ideal para el buen desarrollo del bebé. El calcio está presente en yogures, quesos, tofu o verduras de hoja verde.


- En las comidas también es importante limitar o evitar el consumo de sal. La causa de la hipertensión es el aumento de volumen sanguíneo secundario al aumento de la cantidad de sal y agua en los conductos arteriales. La obesidad y el consumo excesivo de sal son, además, los dos factores sociales mejor identificados como responsables de la hipertensión arterial.


- Finalmente, hemos de ser conscientes por completo de que está totalmente desaconsejado en la dieta de la embarazada con hipertensión tanto la cafeína como la bollería industrial ya que aumentan la presión arterial. De hecho, según algunos estudios, la cafeína puede llegar a provocar un aumento de la tensión arterial y de la frecuencia cardiaca, aunque solamente de forma ligera y transitoria. No obstante, hay que tener en cuenta también que otros estudios han asegurado que muchas de las personas consumidoras de café que son analizadas también son fumadoras por lo que, al no distinguir en los estudios entre los consumidores de café que fuman y los que no, los datos sobre el aumento de la tensión arterial podrían deberse también al hábito tabáquico.


Fuente:

“Efectos de la sal sobre la presión arterial” http://www.schta.cat/arxius/23_jornades/ponencias_14/3.pdf

“El café y sus efectos en la salud cardiovascular y en la salud materna” https://scielo.conicyt.cl/pdf/rchnut/v37n4/art13.pdf

Redacción: Ana Ruiz

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