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Efectos secundarios del ácido fólico

Efectos secundarios del ácido fólico

Tomar ácido fólico en cantidades suficientes durante el inicio del embarazo (incluso antes), resulta esencial para asegurar que el tubo neural del feto se forme correctamente sin separaciones.

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Indice

 

¿Por qué es necesario tomar ácido fólico?

La mayor parte de los micronutrientes que requiere el bebé proceden de las reservas de la madre. Sin embargo algunos otros, como el folato (versión natural del ácido fólico), no cruzan fácilmente la placenta o el organismo materno no es capaz de fabricarlo, y por tanto se hace imprescindible consumirlo en forma de suplemento de ácido fólico.

En general la dosis recomendada es de 400 µg diarios para aquellas mujeres que no presentan ningún problema de salud. A las que padecen diabetes se les suele aconsejar un aporte mayor, también a las que esperan gemelos, o tienen alguna patología que les impide su correcta absorción.

El ácido fólico se encuentra naturalmente en alimentos como verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, cereales integrales… Pero es imposible completar las necesidades nutricionales de ácido fólico en la gestación con la alimentación, por eso se recomienda tomar suplementos dietéticos de ácido fólico desde 3 meses antes de la concepción.

El ácido fólico es esencial para evitar el desarrollo de defectos del tubo neural como anencefalia (ausencia de cerebro) o espina bífida. Esta vitamina ayuda a cerrar el tubo neural, proceso que se produce en las primeras semanas de embarazo, por eso es necesario tomar ácido fólico desde meses antes de la concepción, para contar con las reservas necesarias y evitar esta malformación.

¿Tienen efectos secundarios los suplementos de ácido fólico?

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble, concretamente vitamina B9, que se encuentra en infinidad de alimentos de consumo habitual. Pero el hecho de tener que ingerirla en forma de “medicamento” durante el embarazo, para garantizar el nivel diario adecuado, puede hacernos temer por sus efectos secundarios. Sin embargo lo cierto es que el ácido fólico apenas provoca reacciones adversas. Tal vez, en raras ocasiones, se han comprobado efectos secundarios leves como picores, mal sabor de boca, confusión, irritabilidad, enrojecimiento o sarpullidos en la piel, dificultad para respirar, etc. También náuseas, flatulencia, distensión abdominal, etc. No obstante, es raro que aparezcan estos síntomas y no debe olvidarse que estos últimos síntomas también son frecuentes durante la gestación, por lo que podrían ser propios del embarazo y no originados por el consumo de ácido fólico.

Ten en cuenta que la mayoría de las veces el ácido fólico se toma en forma de fármaco multivitamínico, es decir, cada cápsula o pastilla contiene, además de ácido fólico, otras vitaminas, minerales o elementos  diversos. Por lo que la reacción podría deberse a cualquiera de sus otros componentes.

Y sus beneficios son mucho mayores a sus posibles efectos secundarios, por lo que debes tomarlos. Si te sientan mal, consulta a tu profesional de medicina por si pudieras cambiar de marca para ver si otras te sientan mejor o tomarlo solo. Pero no dejes de tomarlo por tu cuenta hasta la semana 20 ya que sus beneficios al desarrollo del feto son mucho mayores que estas molestias comentadas.


Glosario

Espina bifida

Definición:

La espina bífida (EB) es una malformación congénita del tubo neural (DTN), que se caracteriza por que uno o varios arcos vertebrales posteriores no han fusionado correctamente durante el primer mes de gestación, de manera que la médula espinal queda en ese lugar sin protección ósea.

Síntomas:

• Aspecto anormal de la parte posterior del bebé, variando de un pequeño remiendo con pelo o un hoyuelo o una marca de nacimiento, a un saco (especie de saliente) que se encuentra a lo largo del área de la espina dorsal. • Problemas intestinales y de la vejiga (estreñimiento, incontinencia). • Pérdida de sensibilidad por debajo del área de la lesión, especialmente en los casos de meningocele y mielomeningocele. • Incapacidad de mover las piernas (parálisis) • Hidrocefalia. • Problemas cardíacos. • Problemas ortopédicos (del hueso). • Nivel de inteligencia por debajo de la normalidad.

Tratamiento:

El tratamiento se necesita para reducir el daño neurológico y las complicaciones como una infección, al igual que para ayudar a la familia a enfrentar este trastorno. Por lo general, se recomienda una reparación quirúrgica el defecto a temprana edad, aunque ésta puede hacerse más adelante para permitir que el niño tolere mejor el procedimiento. Antes de la cirugía, el niño tiene que ser tratado con cuidado para reducir los daños a la médula espinal expuesta, lo cual abarca una posición especial, dispositivos de protección y modificaciones en la forma de alimentar, manipular, bañar y cuidar al bebé.

Fuente:

Society of Obstetricians and Gynaecologists. The use of folic acid for the prevention of neural tube defects and other congenital anomalies. November 2003.

Fecha de actualización: 20-01-2021

Redacción: Irene García

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