×
  • Buscar
Publicidad

Pectus excavatum en niños

Pectus excavatum en niños

El pectus excavatum es una deformidad de la pared del tórax que consiste en un hundimiento aparente del esternón respecto a las estructuras costales que lo rodean. Es decir, el pecho se nota muy hundido en la región del esternón. El tratamiento es quirúrgico y se lleva a cabo si el paciente se encuentra acomplejado o causa problemas respiratorios.

Publicidad

Esta deformidad congénita aparece en 1 de cada 1.000 personas es su versión más leve y en una de cada 10.000 en la más grave.


Es un problema que aparece a causa de un desarrollo defectuoso de los cartílagos que unen las costillas con el esternón.


Generalmente, el único síntoma asociado a este problema es el hundimiento del esternón, es decir, es un problema solamente estético. Sin embargo, en los casos más graves, en los que el hundimiento es más profundo, puede acusar diversas complicaciones como neumopatías crónicas, complicaciones respiratorias, tendencia a sufrir procesos congestivos e infecciones broncopulmonares, disminución de talla y peso, cansancio y fatiga constante, menor gasto cardiaco y desarrollo muscular.


A todo esto hay que añadir las consecuencias estéticas que pueden causar un serio problema de complejo y daños psicológicos que impidan al niño llevar una vida social normal y le lleven a evitar ciertas actividades como las piscinas o la playa para no tener que quitarse la camiseta. Incluso puede afectar de mayor a sus relaciones amorosas.

No te puedes perder ...

Y tambien:


¿Cuál es el tratamiento en bebés y niños?


En bebés y niños pequeños solo se realiza tratamiento cuando causa problemas de salud. Si no, se puede esperar a que el niño crezca para ver si es necesario operarle o no a causa de los posibles problemas psicológicos que le cause este defecto.


El tratamiento tiene como objetivo colocar el esternón en una posición anterior, en el mismo plano que los cartílagos y las costillas, para así evitar el hundimiento. La operación clásica consiste en extirpar los cartílagos, liberar el esternón hacia delante y colocar una osteosíntesis o malla que lo mantenga en la posición correcta. Esta se suele llevar a cabo en pacientes a partir de los 18 años, cuando el sistema óseo esté consolidado.


Otra técnica que se usa para corregir esta malformación es la técnica de Ravitch o condroesternoplastia, una cirugía invasiva que consiste en fracturar el esternón hacia afuera para fijarlo en la posición correcta por la línea de fractura mediante una placa de metal que se sitúa por detrás del esternón para mejorar la fijación y que no se hunda.


Sin embargo, en los últimos años se ha desarrollado una técnica menos invasiva, recomendable en caso de bebés y niños, que se llama la técnica de Nuss. Consiste en colocar, bajo control de una endoscopia, una barra que, al girarse, coloque el esternón delante. Solo se puede llevar a cabo en niños o edades jóvenes, antes de que haya calcificación de los cartílagos para que estos sean flexibles para poder realizar esta técnica.


Además, si el pectus excavatum no tiene impacto funcional, la técnica de los implantes de silicona a medida, concebidos con las tecnologías 3D, es un tratamiento cada vez más reconocido. Mucho menos invasivo que las técnicas de Nuss o Ravitch, y con muy buenos resultados, se puede llevar a cabo desde los 14 años, una vez pasada la pubertad. En España hay varios cirujanos que lo llevan a cabo en Madrid y Barcelona.

Y se están haciendo investigaciones con un sistema llamado pectus up, aún menos invasivo.


Fecha de actualización: 15-01-2018

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.