Arritmias y taquicardias en bebés y niños

Arritmias y taquicardias en bebés y niños
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Una arritmia es una alteración del ritmo cardiaco que puede ser más o menos grave según el tipo y la causa que la origine. En la mayoría de los casos no dan síntomas y son relativamente frecuentes en bebés y niños. Algunas de ellas requieren tratamiento, aunque muchas otras son fisiológicas. Te contamos los tipos de arritmias que hay y qué hacer ante ellas.

La frecuencia cardiaca de una persona es el número de veces que se contrae el corazón en un minuto. En un adulto sano los valores normales de la frecuencia cardiaca en reposo se hallan entre 60 y 100 latidos por minuto. En los bebés y los niños pequeños siempre es más alta, encontrándose en torno a 120 latidos por minuto en el primer año de vida y en torno a 110 entre 1 y 2 años.


Cuando hablamos de arritmia, nos referimos a una alteración en el ritmo cardiaco que puede ser de diversos tipos:


1- Taquicardia: cuando la frecuencia cardiaca es mayor de lo habitual para la edad y la actividad del momento. Muchas veces, las taquicardias son fisiológicas, es decir, aparecen como respuesta a ciertos estímulos que hacen aumentar la frecuencia cardiaca, como el ejercicio, la fiebre o el estrés. Se llaman taquicardias sinusales.


Otros tipos de taquicardia son:

               
. Taquicardia supraventricular, caracterizada por un ritmo rápido, normalmente regular, que comienza desde encima de los ventrículos.

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. Taquicardia de reentrada del nódulo AV (Nodo Auriculoventricular), en la que el ritmo cardiaco rápido se debe a que hay más de una vía a través del nódulo AV.


. Taquicardia ventricular no sostenida, una serie de impulsos ventriculares consecutivos que dura menos de 30 segundos, y después, cede espontáneamente. Asociado a cardiopatías, tiene un mal pronóstico y mayor riesgo de muerte súbita.


. Taquicardia ventricular sostenida. Es la sucesión de impulsos ventriculares a una frecuencia de más de 100 latidos por minuto (lpm) y que dura más de 30 segundos. Si no ceden espontáneamente, es necesario tratarlas.


2- Bradicardia: cuando la frecuencia cardiaca es menor de los esperado. En este caso también pueden ser fisiológicas, es decir, causadas por ciertos estímulos externos como el sueño, o por la edad, puesto que en la adolescencia, por ejemplo, la frecuencia cardiaca disminuye.


En raras ocasiones puede ser debida a un bloqueo en la conducción auriculoventricular que puede estar causado por un defecto congénito (una cardiopatía), una infección o una cirugía en la zona.


3- Arritmias auriculares: también conocidas como arritmias supraventriculares, no suelen ser graves y se clasifican en:


. Contracciones auriculares prematuras o extrasístoles auriculares: latidos tempranos que comienzan en la aurícula.


. Fibrilación auricular, una enfermedad en la que se producen muchos impulsos que compiten por viajar a través del nódulo AV. Se caracteriza por un ritmo cardiaco rápido y totalmente irregular, producido por una actividad eléctrica auricular caótica y con múltiples focos de activación.


. Aleteo o flutter auricular, arritmia causada por uno o más circuitos rápidos en la aurícula. La frecuencia cardiaca suele ser regular y en torno a 150 lpm. Está causado por un fenómeno conocido como reentrada auricular. Generalmente, se asocia a cardiopatías crónicas o a enfermedad pulmonar.


. Síndrome de Wolff-Parkinson-White, una enfermedad en la que las señales eléctricas llegan al ventrículo demasiado rápido a causa de una vía de conducción extra o un atajo desde las aurículas a los ventrículos


4- Arritmias ventriculares: los tipos principales son


. Contracciones ventriculares prematuras: latidos extras que comienzan en los ventrículos haciendo que estos se contraigan antes de recibir las señales de las aurículas. Aunque son más frecuentes en pacientes cardiópatas, también son muy frecuentes en pacientes con corazones normales.


. Fibrilación ventricular: impulsos irregulares y desorganizados desde los ventrículos con ausencia de latido efectivo. Si no se actúa a tiempo, resulta mortal en sólo unos minutos. Es una arritmia frecuente en el infarto agudo de miocardio.  


5- Arritmia sinusal respiratoria: es una de las más frecuentes en niños y consiste en una variación cíclica de la frecuencia cardiaca con la respiración. La frecuencia cardiaca aumenta al coger aire y disminuye al expulsarlo.


Las principales causas de las arritmias son las cardiopatías o cardiomiopatías, infecciones, desequilibrios químicos, la ingesta de algunos medicamentos, la fiebre o el ejercicio. En los bebés también es posible notar alteraciones en el latido cuando lloran o se ponen nervioso.


¿Cómo se puede detectar?


Muchas de estas alteraciones no producen síntomas, por lo que solo pueden detectarse al hacer una revisión o control médico al niño y detectar que su frecuencia cardiaca no es la adecuada.


Otras sí producen síntomas que dependen del tipo de arritmia y de la edad del pequeño. Algunos de ellos pueden ser:


- Palpitaciones

- Palidez

- Decaimiento

- Rechazo del alimento

- Síncope, es decir, pérdida transitoria de la conciencia

- Irritabilidad

- Cansancio

- Dolor en el pecho o el tórax

- Sudoración

- Falta de aliento


¿Se pueden tratar?


La mayoría de las arritmias son fisiológicas, no producen síntomas ni causan complicaciones y no es necesario tratarlas. Sin embargo, cuando hay síntomas o aparecen otros problemas, es necesario hacer un control exhaustivo al niño para determinar el tipo de arritmia y la causa y así saber cuál es el mejor tratamiento.


Para ello, se realizará al pequeño un electrocardiograma (un registro de la actividad del corazón) y otras pruebas como un Holter (un electrocardiograma de 24 horas), análisis de sangre, etc.


El tratamiento, como decíamos, dependerá del tipo de la arritmia, su frecuencia, sus complicaciones y su duración. Las extrasístoles supraventriculares o ventriculares no suelen requerir tratamiento. Las taquicardias supraventriculares, por ejemplo, pueden tratarse con medicación puntual para las crisis o medicación de mantenimiento de por vida. Otras veces, se recurre a la ablación con radiofrecuencia o con frío, indicado para mayores de 5 años. La ablación por radiofrecuencia consiste en usar la energía de la radiofrecuencia para calentar la zona de la arritmia y causar la muerte de ese tejido. La cardioversión, por su parte, consiste en administrar un shock eléctrico al corazón para lograr un ritmo cardiaco normal. En los casos más graves puede ser necesario colocar un marcapasos, un desfibrilador implantable o recurrir a la cirugía.


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Fuentes:

Blog EnFamilia de la AEP: “Arritimias”, https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/arritmias

Cleveland Clínic: http://www.clevelandclinic.org/health/sHIC/html/s14788.asp

Fundación del Corazón: https://fundaciondelcorazon.com/informacion-para-pacientes/enfermedades-cardiovasculares/arritmias/arritmias-en-la-infancia.html

Redacción: Irene García

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