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Rutinas para dormir a un bebé

Rutinas para dormir a un bebé

Los bebés tienen sus ciclos de sueño, distintos de los de sus padres. Durante sus primeros meses de vida dormirán la mayor parte del día y a medida que pasen las semanas permanecerán más horas despiertos, hasta que un día su sueño se iguale al de los adultos.

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Indice

 

Los bebés tienen su propio ritmo del sueño

Los bebés, especialmente cuando son muy pequeños, antes de los 6 meses, no duermen como los adultos y no debemos empeñarnos en dormirles. Un bebé no necesita que le duerman, aprende solo siguiendo su instinto natural. Dormirá cuando tenga sueño.

Lo que podemos hacer es percibir cuándo éste nos indica que quiere dormir y proporcionarle el ambiente idóneo para ello. ¿Cómo?

Los métodos para dormir a los bebés han cambiado a lo largo de las décadas. Desde los que advertían a las madres de que malcriaban a sus hijos si los dormían en brazos o si claudicaban a su llanto, hasta los que proponen dejarlos llorar hasta que se acostumbren, pasando por lo que insisten en enseñarlos a dormir desde sus primeros meses o los que prefieren respetar los ciclos naturales del pequeño. Los expertos tampoco se ponen de acuerdo y las opiniones son dispares. Pero, debates aparte, lo que está claro es que para un niño irse a la cama es más que irse a dormir, supone además separarse de sus padres. Crear un ambiente tranquilo y agradable le ayudará a conciliar el sueño mucho mejor.

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¿Cómo ayudar a un bebé a dormir?

Los niños aprenderán a adaptarse más fácilmente al medio si establecemos un horario ordenado que les permita conocer o intuir las actividades que va a hacer a lo largo del día.

Las rutinas dan seguridad a los bebés y les reconfortan. Seguir unos hábitos diarios, aunque sean más o menos flexibles, tiene unos beneficios indudables para el niño:

-  Una serie de acciones sucesivas le ayuda a saber lo que se espera de él la próxima vez

-  Le permite aprender a dormirse solo

-  Le ayuda a asociar ciertas acciones con su necesidad de descanso

-  Los padres ponen orden en su vida

-  Si otra persona cuida al bebé será más fácil que duerma al seguir el ritual al que está acostumbrado.

 

¿Cómo empezar a instaurar rutinas?

Las rutinas pueden surgir de forma natural o en función del tipo de vida que haga la familia. No hay normas absolutas. Algunos padres no siguen estrictamente el mismo horario. Tampoco tiene por qué coincidir la hora de acostarse de un bebé con la de otro de la misma edad. Obviamente la rutina familiar estará marcada por las obligaciones (horario de guardería o trabajo de los padres.) y de las circunstancias particulares de cada casa. Pero si quieres comenzar a implantar unos hábitos para el sueño lo ideal es hacerlo poco a poco e insistiendo en la repetición.

Durante las primeras semanas el bebé aprenderá a responder ante una situación gracias a una secuencia de acciones que se repetirán cada día. Así se acostumbra a una serie de pasos que siguen un mismo orden, y que con el paso de las semanas irá conociendo y aprendiendo. En poco tiempo sabrá qué va a suceder a continuación, lo que le hace sentirse seguro.

Las rutinas y su duración dependen de la edad del niño. Cuando son muy pequeños las que preceden al sueño deben ser relajantes, no durar más 30 minutos, y responder a las necesidades del bebé en ese momento. Como padres debemos saber captar cuándo tiene sueño, hambre o está aburrido. En función de esto pueden instaurarse unas pautas que se irán estableciendo con regularidad hasta convertirlas en rituales. Éstas pueden incluir un baño, un masaje relajante, una nana o escuchar música suave, leer un cuento, darle el pecho, acunarle… Lo más importante es la repetición. A medida que el niño crezca y sus necesidades vayan cambiando también deberán hacerlo las rutinas.


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: "Sueño en los bebés", https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/sueno-en-bebes

Fecha de actualización: 12-06-2020

Redacción: Irene García

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