×
  • Buscar
Publicidad

El sueño del bebé

El sueño del bebé

Los padres saben lo importante que es el sueño para su bebé. Como los adultos, los recién nacidos necesitan dormir, ya que durante el sueño el organismo fabrica todo lo que requiere al día siguiente. Si un niño no descansa lo suficiente se sentirá irritado, nervioso, cansado y somnoliento.

Publicidad

Índice

 

¿Cómo es el sueño de los bebés?

Pero no es esta la única razón: la falta de sueño del bebé afectará irremediablemente a los progenitores. La salud mental –y sentimental- acabará resintiéndose si los padres pasan muchos días sin poder descansar. Pasar noche tras noche sin apenas dormir puede acabar por destrozarles y el agotamiento podrá producir resentimiento, ansiedad, irritabilidad y cambios de humor.

Los bebés recién nacidos duermen de manera distinta a los adultos. En general, su sueño se interrumpe por breves períodos, alternándose con periodos aún más breves de vigilia. Al contrario que los adultos, no caen en un sueño profundo de golpe, sino que tienen un sueño ligero durante 20 minutos para pasar a un estado de transición antes de llegar al sueño profundo, por lo que es habitual que se despierten con frecuencia. Además, pueden pasar hasta dieciséis horas al día durmiendo. Unas horas de sueño que desgraciadamente no suelen coincidir con las de sus padres.

Los bebés, por tanto, pasan más sueño en la fase REM, la del sueño ligero, y por lo tanto es normal que se despierten mucho más fácil. No es más que un mecanismo de supervivencia. Hay que tener en cuenta que los bebés van a estar en continua alerta, que no dormirán seguido y que se despertarán a menudo si están algo incómodos, si tienen hambre o solo para comprobar que su madre está cerca.

No obstante, conforme va pasando el tiempo y los más pequeños van creciendo sus ciclos de sueño se van a ir alargando cada vez más. Cada vez se asemejan más a los de los adultos por lo que durante los primeros seis meses de vida del pequeño los padres notarán muchos cambios. De hecho, el desarrollo será bastante significativo porque su sueño nocturno será más continuado y tranquilo. Y, a pesar de que con los meses van a dormir menos horas en total, aprenderán pronto a distinguir el día de la noche y a pasar al sueño no REM (o sueño profundo).

Eso sí, tened en cuenta que no todos los niños se comportan de la misma manera ni se desarrollan por igual. De hecho, en muchas ocasiones puede que existan problemas de sueño. No es de extrañar, de hecho, que esto sea, además, una de las principales preocupaciones de padres, madres y cuidadores. Sin embargo, los expertos coinciden en señalar que dormir bien es un hábito que se aprende y se puede enseñar. Para ello es fundamental establecer una rutina de sueño diaria.
 

Rutina de noche para los bebés

No te puedes perder ...

El sueño del bebé

El sueño del bebé

Los padres saben lo importante que es el sueño para su bebé. Como los adultos, los recién nacidos necesitan dormir, ya que durante el sueño el organismo fabrica todo lo que requiere al día siguiente. Si un niño no descansa lo suficiente se sentirá irritado, nervioso, cansado y somnoliento.

Y tambien:

Se puede comenzar a desarrollar una rutina relajante y tranquila para realizar cada día antes de dormir.

1. Bañar al bebé

Llena la bañera con agua tibia y añade jabón neutro. Mézclalo bien para que desprenda todos sus aromas y limpia suavemente la piel de tu bebé, acláralo y sécalo bien con una toalla suave y esponjosa.

2. Masajea a tu bebé

Una vez seco, aplica sobre su piel alguna loción adaptada a su tipo de piel, aunque recuerda que, cuanto más natural, mejor. El masaje le ayudará a relajar y reconfortar a tu bebé. Los estudios demuestran los numerosos beneficios del masaje para la salud de tu bebé: desde el efecto relajante para ayudarle a dormir mejor hasta el desarrollo de su sistema inmunológico. Además, el masaje fortalece el vínculo emocional entre la madre y su bebé.

3. Prepáralo para dormir

Mantén la luz bajita y suave en el cuarto del bebé, con una temperatura de unos 23 grados. Disfruta de este momento tranquilo junto a tu bebé hasta que se duerma. Prueba con actividades tales como una música suave, leerle un cuento o quizás cantarle una nana hasta que consigas que se duerma.


¿Qué hacer si el bebé se despierta por la noche?

Cuando el bebé se despierta por la noche lo primero que hay que hacer es esperar unos cuantos minutos para ver si se vuelve a dormir. Sin embargo, si este continua inquieto o llora lo más conveniente es cogerlo en brazos para tranquilizarlo y darle en ese momento lo que necesite. Aunque, si esto se repite constantemente cada noche y el bebé tiene más de seis meses, debes instaurar algunas rutinas como estas:

1. Colócale en la cuna antes de que se vaya a dormir del todo. La idea es que tu hijo sea consciente de que se duerme en la cuna y se despierta en el mismo sitio.

2. Deja siempre un tiempo adecuado entre la última comida y la hora de irse a la cama. No le acuestes justo después de haber comido.

3. Ve a su lado y trata de calmarle de una forma suave con caricias y susurros, pero sin encender la luz.

4. En el caso de que le sigas dando el pecho, ofréceselo. Quizás tu pequeño no tenga hambre, pero sí necesita calmarse y tranquilizarse. El simple gesto de succionar el pezón le va a calmar.

5. Finalmente, asegúrate de que tu pequeño duerme lo necesario durante el día y ten en cuenta también que las siestas a esta edad son muy importantes y no creas que si no la duerme dormirá mucho mejor por el día. El cansancio podrá impedirle conciliar el sueño de una manera adecuada.
 

Aprender a dormirse solo

Tras haber hecho el cambio de pañal hay que dejar al bebé en la cuna. Lo ideal es dejarle despierto, pero somnoliento, para que poco a poco también aprenda a dormirse él solito. El último recuerdo de los bebés ha de ser la cuna, que la perciba como un espacio familiar nocturno. Además, se debe tener en cuenta también que los niños (al menos la gran mayoría de ellos) van a tardar entre veinte y treinta minutos en dormirse. En ese periodo de tiempo no es aconsejable que los padres estén presentes todo el rato.


Y lo más importante: la noche para dormir

Lo más conveniente es que las tomas de la noche no sean divertidas. Estas han de ser breves y algo aburridas. La idea es que el pequeño vaya entendiendo poco a poco que la noche es siempre para dormir. Por eso es tan importante también que, cuando el pequeño se despierte por la noche para comer, se haga con poca luz y si necesita un cambio de pañal estimularlo lo menos posible.

Tampoco es recomendable jugar con él por la noche. Se deben reservar los juegos y otras cosas que lo activen como podrían ser los mimos. También es recomendable que la madre siga los mismos horarios de sueño que el niño para que también pueda dormir ella lo necesario.

 

 


 


Fuentes:

AEP Enfamilia, “Sueño en los bebés” https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/sueno-en-bebes

Fecha de actualización: 20-05-2020

Redacción: Lola García-Amado

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.