¿A qué edad se puede usar la trona?

¿A qué edad se puede usar la trona?
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Ese momento cuando toda la familia se reúne alrededor de la mesa para compartir la comida y sus vivencias del día ayuda a reforzar el vínculo y la conexión entre padres, madres e hijos. Por ello, cuando el bebé es lo suficientemente mayor para utilizar la trona y poder sentarse a la mesa a disfrutar de la compañía de sus padres es un buen momento para fomentar la comunicación y el desarrollo del más pequeño.

 

Los pediatras recomiendan tomar este hábito no solo para reforzar los lazos familiares, sino porque está comprobado que ayuda a disminuir los futuros trastornos alimenticios y a detectarlos con mayor antelación. Cuando son muy pequeños es imposible que se sienten en una silla como los adultos, por eso, a partir de los 6 meses de edad, cuando ya son capaces de mantenerse sentados, es cuando pueden empezar a hacer uso de la trona.

 

Los 6 meses de vida es la edad clave en la que los bebés experimentan mayores avances y pueden comenzar a probar y a hacer actividades nuevas. Al poder sentarse de manera autónoma y segura las posibilidades de hacer ciertas cosas aumentan y, además, es el momento en el que se le comienza a introducir la alimentación complementaria a los bebés.

 

La trona es uno de los artilugios más prácticos y que mayor uso tiene a partir de los seis meses de vida del bebé. Las posibilidades que ofrece son diversas, desde posibilitar que se encuentre a la misma altura que sus progenitores en la mesa, fomentar su autonomía durante las horas de las comidas, que su visión del entorno se amplíe hasta que socialice sin estar en brazos de ningún adulto hasta aprender a coger comida por sí solo de manera cómoda. 

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

Las mantitas de sueño, los peluches o los doudou (dúdú), son un recurso que se utiliza frecuentemente en los niños para ayudarles a dormir, por eso también se les puede llamar “mantitas o trapitos de apego”, “mantitas de seguridad” o “juguetes de apego”, entre otras variedades. El bebé siente seguridad cuando tiene esta mantita porque le recuerda a casa, a lo seguro, a sus padres, a su vida feliz y a que le cuidan y le protegen.

 

Los profesionales no aconsejan que los niños y las niñas estén sentados en la misma posición durante periodos largos, no más de 40 minutos a ser posible. Pero la trona va a ser ese objeto que va a facilitar bastante la vida a las madres y a los padres. Es una manera de tener al pequeño controlado en un mismo lugar cuando no se puede estar pendiente de él. Por ello, es importante escoger un modelo de trona adecuado que no le resulte incómodo ni le cause demasiados problemas a largo plazo. La trona reunir estas características:

 

-El respaldo debe ser tan amplio que permita apoyar bien la espalda del bebé. A la hora de comer es indispensable que se encuentre sentado en una posición vertical. Existen tronas con el respaldo reclinable que permiten modificar su posición para tumbarlos y que descansen.

-El asiento debe ser amplio y cómodo. De esta manera pueden apoyar sus muslos y nalgas completamente. Además, a medida que vaya creciendo no se sentirá aprisionado.

-Deben ser regulables. Así se podrá ir adaptando a su tamaño mientras vaya creciendo durante un tiempo.

-Mejor con reposapiés. Ayuda a que el niño o la niña mantengan una buena postura y a la vez le otorga una mayor estabilidad.

-La bandeja dependerá del espacio disponible en casa. Una trona con bandeja es más práctica, pero ocupa mayor espacio. En el caso de que la posea es mejor que tenga los bordes altos para evitar que se caiga la comida y sea más sencilla de limpiar.

 

Además de tener en cuenta las características anteriores, tampoco está de más tener presente antes de comprar otros aspectos. Los progenitores deberán comprobar que cumpla todas las exigencias de seguridad, que sea ligera y fácil de mover por la casa, así como plegable y que ocupe poco espacio. También, que la bandeja sea extraíble y que el tejido que la recubra sea fácil de limpiar porque se va a ensuciar mucho.

 

Existe una extensa variedad de modelos de tronas, elegir el que más conviene en cada caso es decisión exclusiva de los progenitores. Estos deberán tener en cuenta el espacio del que disponen en el hogar, dónde se come normalmente, es decir, si en una mesa o en una barra americana, por ejemplo, o el tipo de alimentación que se ha de seguir, aunque en cualquier caso los materiales de la trona deberán ser de fáciles de limpiar.

 

Los modelos que se pueden encontrar de tronas en el mercado son bastante variados: tronas fijas, tronas plegables, tronas evolutivas, tronas convertibles, tronas hinchables y tronas acoplables a la mesa. Todas ellas tienen sus ventajas y sus inconvenientes que cada persona interesada en adquirir una deberá sopesar en función de sus necesidades. Por ejemplo, las tronas fijas son las tradicionales, las de toda la vida, el problema es que no se les puede dar más uso cuando el niño o la niña crece. Las tronas convertibles son aquellas que pueden tener un mayor uso a largo plazo, hasta los seis años, pero ocupan bastante espacio.


Fuentes:

Asociación Española de Pediatría y el Club de Padres de los laboratorios Ordesa.

 

Redacción: Andrea Rivero

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