¿Con cuántos meses empiezan a jugar los bebés?

¿Con cuántos meses empiezan a jugar los bebés?
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Los bebés comienzan a jugar en realidad desde las primeras semanas de vida, pues es algo innato. Sin embargo, no será hasta el primer mes cuando comiencen poco a poco a desarrollar su visión y también su reflejo de prensión o agarre, y será cuando podamos empezar a ofrecerle los juguetes más apropiados a su edad.

Y sí, a pesar de que durante los primeros meses los bebés pasan mucho rato dormidos, a medida que va pasando el tiempo están cada vez más alertas. A estas edades los juguetes que deben utilizar son básicos para poner en práctica reflejos primarios, desarrollar sus sentidos y aprender psicomotricidad.


Cuando los bebés tienen entre cero y tres meses lo que sucede es que no tienen una visión demasiado desarrollada. En ese caso, por tanto, lo que van a hacer los bebés a esta edad es apreciar los objetos que estén próximos a su carita.


Los muñecos y peluches, por ejemplo, son los juguetes ideales para los bebés hasta que cumplen tres meses. Vuestro pequeño necesita un peluche no demasiado grande que pueda tener a su lado. Hasta los dos meses no será capaz de sostener objetos, pero si utilizamos, por ejemplo, peluches o muñecos de tela de un tamaño adecuado para el pequeño, seguro podrá agarrarlo.


Los sonajeros y las barras de actividad también son una buena diversión para los bebés. Las barras de actividad son las barras con pequeños objetos que tienen luces o música, y que se fijan en su zona de juego o bien en el carro del bebé. Los sonajeros, por su parte, son los juguetes de bebés constituidos por un mango con cascabeles que suenan al agitarse.

¿A qué edad empiezan a hablar los bebés?

¿A qué edad empiezan a hablar los bebés?

Los bebés comienzan a emitir sonidos con solo un mes, aunque no será hasta los 8 o 9 meses cuando sus balbuceos empiecen a adquirir formar y ser reconocibles. Estimular su habla desde el útero ayudará a que tu bebé desarrolle antes esta capacidad.


¿Y qué hay de los móviles para bebés? El móvil para bebés, o más bien “el tipo de entretenimiento” que adaptamos a la cuna del bebé y del que cuelgan unas cuantas figuras de colores que se mueven o dan vueltas alrededor de él, es necesario al principio. De hecho, el móvil es el juguete más recomendado durante los primeros tres meses de vida del pequeño. ¿Por qué a esta edad? Porque es aquí cuando los bebés empiezan a fijar la percepción de formas y colores, una etapa en la que la estimulación sensorial se considera vital.


A la hora de elegir el móvil, los papás y las mamás pueden estar tranquilos pues hay multitud de opciones para elegir. Sin embargo, para hacerlo adecuadamente lo ideal es conocer previamente las características del móvil, que son específicas para un funcionamiento mucho mayor.


Más colores, más diversión. Cuántos más colores tenga el móvil mucho mejor, pues los bebés se divierten mirando todos los colores que pueden observar ¡y se lo pasan pipa!


- Es imprescindible que el móvil tenga sonido, pero que pueda apagarse cuando se desee y que, en el caso de quererlo, el móvil siga moviéndose.


Elementos blandos y no demasiados. Los elementos más duros no pueden dejarse en el móvil porque si se caen pueden lastimar al bebé. Y cuántas menos piezas, mejor, así evitamos que se caigan todas en algún momento.


Cuerdas no demasiado largas. Recordemos que las cuerdas demasiado largas en un móvil pueden presentar algún peligro para el bebé.


La importancia del móvil en la cuna del bebé, como decíamos, es fundamental porque además de que por norma general este suele ser su primer juguete, también logra estimularlo y despertar en el pequeño la curiosidad por ver las cosas en el mundo que lo rodea. Los móviles de cuna despiertan su interés y hace que se desarrollen sus distintos sentidos. El bebé logrará distinguir los brillantes de los colores, se familiarizará con la música que el móvil emite y también desarrollará su capacidad motora al tratar de alzar la mano para alcanzar todos los elementos que hay en el móvil. Se suele fijar al lateral de la cuna de modo que los muñecos cuelguen sobre el cuerpo del bebé cuando esté tumbado y lleva incorporado un mecanismo que lo hace girar, iluminarse o emitir música haciendo que el pequeño se relaje.


Retiraremos el móvil de la cuna del bebé cuando este cumpla cinco meses (aproximadamente) o bien cuando aprenda a sentarse y ya sea capaz de tirar de él. Normalmente, entre los seis y los ocho meses el bebé ya podrá permanecer apoyado en las barandillas de la cuna y el móvil ser alcanzado lo que provocará no solo que lo tire, sino que se desprendan piezas pequeñas que pueda llevarse a la boca y que le rasguen las encías. Además, a los seis u ocho meses cuentan ya con otros muchos juguetes adaptados a su edad.


Entendemos con todo ello, por tanto, que los bebés comienzan a jugar desde casi el principio, aunque a su manera, pero realmente será a partir del mes o los dos meses cuando comiencen a jugar con algunos juguetes como los sonajeros. No obstante, y a pesar de estos que les podemos ofrecer cuando son tan pequeños, hemos de tener en cuenta que también es posible jugar de distinta manera, pues logrando que se diviertan haremos que desarrollen su autonomía y sus habilidades motoras.

 

De 0 a 3 meses


- El papá o la mamá puede tumbar a su pequeño sobre su espalda y poner al alcance de sus piernas un móvil de cuna o un pequeño muñeco que cuelgue hasta sus pies. Cuando lo haga, dejad que dé pataditas con los pies.


De 3 a 6 meses


- Vosotros debéis sentaros con las piernas cruzadas y colocar a vuestro pequeño en el hueco que queda entre las piernas. Dejad al alcance de su mano derecha un juguete que pueda agarrar y animadle a que lo coja. Cuando lo haya hecho dejad que juegue con él.


Después, ofrecerle un muñeco u otro juguete y acercárselo a la mano en la que tiene el otro juguete. Lo ideal es que el objeto acercado llame la atención de vuestro pequeño. Esto lo haremos para que tenga que cambiar primero de mano y así atrapar el segundo. Este ejercicio resulta muy útil para la habilidad motora y también para la coordinación mano-ojo (habilidad cognitiva que nos permite realizar tareas de manera simultánea utilizando ojos y manos).


Después de esto, seguramente ya hemos podido darnos cuenta de que los bebés no se pasan el día llorando y durmiendo sin hacer ninguna que otra actividad, sino que, además, estos bebés están capacitados desde el primer día para jugar, pero, sobre todo, para aprender jugando.

 

 

 


Fuente:

"Seguridad en la cuna”. https://enfamilia.aeped.es/prevencion/seguridad-en-cuna

Redacción: Ana Ruiz

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