¿Cómo saber si mi bebé tiene gases?

¿Cómo saber si mi bebé tiene gases?
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Los gases son muy habituales en los lactantes ya que su sistema digestivo es inmaduro y es normal que traguen aire al comer, lo que puede hacer que los gases se acumulen provocando dolores y molestias. Si no sabes seguro si tu bebé tiene gases o le ocurre otra cosa, echa un vistazo a este artículo.

Los bebés no llegan a casa con un libro de instrucciones bajo el brazo, por lo que los primeros meses hay que aprende a descifrarlos y saber qué quieren o qué les duele si lloran, se ponen tensos, están nerviosos o irritables. Son muchos los pequeños problemas que pueden afectar a los bebés en sus primeros meses de vida, como los temidos cólicos del lactante, el estreñimiento, los gases o problemas emocionales como el miedo. Todo esto provoca unas señales similares en los bebés ya que su repertorio de gestos y sonidos es muy limitado, por lo que puede parecer, al menos de primeras, que hace lo mismo si tiene cólicos que si tiene miedo: llanto intenso y constante, encoge las piernas, se pone rojo, patalea y mueve los brazos, etc. Sin embargo, hay algunas señales que pueden ayudarnos a saber qué le pasa.


Por ejemplo, en el caso de los gases, además del llanto y la irritabilidad, es normal que la tripa esté hinchada y que le duela al presionarla. Cuando el bebé tiene gases y no es capaz de expulsarlos es normal que esté inquieto y no pare de moverse, estirando y encogiendo las piernas y arqueando la espalda. Es la forma que tienen de intentar expulsarlos para aliviar el dolor. A veces incluso pueden oírse los gases si acercas tu oído a su estómago. También es normal que llore sin parar y sin motivo aparente, especialmente una media hora después de comer o por la noche.

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¿Cómo saber si mi bebé come bien?

¿Cómo saber si mi bebé come bien?

A menudo los papás y las mamás dudan sobre si la alimentación de sus hijos es la adecuada o no. Para muchos pediatras, además, esta es considerada como una de las consultas más frecuentes. ¿Está mi hijo comiendo bien? ¿Se estará alimentando lo suficiente? ¿Come muy poco o demasiado para su edad?


Haz la prueba: encoge sus piernas sobre el abdomen para que presionen sobre este. Si se tira un pedete, no hay duda.


Pero ¿por qué tiene tantos gases?


Es posible que te preocupe que tu hijo tenga gases todos los días, pero debes saber que esto es algo normal en muchos bebés y que no causa complicaciones, aunque es cierto que es muy molesto. Los lactantes son más propensos a tener gases porque su sistema digestivo inmaduro hace que traguen más aire al comer, por lo que se puede acumular aire en el estómago. Por eso, es importante que pares cada cierto tiempo las tomas para permitir que el niño eche un eructo si lo necesita y así no vaya acumulando gases.


¿Cómo aliviar el dolor?


Si ya sabes seguro que tu pequeño tiene gases, ahora llega el momento de aliviarlos y tomar medidas preventivas para evitar esta molestia de forma continua:


1- Dale masajes en al abdomen haciendo movimientos circulares con tus dedos en el sentido de las agujas del reloj.


2- Túmbalo boca abajo sobre tus rodillas para hacer presión sobre la tripita y ayudar a echar los gases. Puedes a la vez darle palmaditas en la espalda. Otra postura que puede ayudarle es apoyado sobre tu hombro, haciendo este presión sobre el abdomen. O colócalo sentado de espaldas a ti, con el cuerpo inclinado hacia delante, y frótale la espalda con la mano.


3- También puedes pasearte por casa meciéndole arriba y abajo o salir as la calle con el pequeño colocado en un portabebés o fular. El movimiento le calmará y le ayudará a echar los gases.


4- Coloca al bebé tumbado boca arriba y encoge sus piernas hacia la tripa, con cuidado. También puedes hacer la bicicleta. Lo importante es presionar ligeramente el abdomen para ayudar a echar los gases.


5- Los cojines de semillas o las bolsas de calor ayudan a aliviar el dolor causado por los gases. O puedes darle un baño tibio.


6- Recuerda ponerle a eructar entre pecho y pecho o en medio de la toma para permitirle que eche los gases si los tiene.


7- Asegúrate de que la tetina es del tamaño adecuado para que no le entre mucho aire. Hay tetinas especiales anticólicos y gases que evitan que el bebé trague mucho aire.


8- Existen leches especiales para bebés alimentados con biberón que son antigases y previene los gases al favorecer la correcta digestión.


9- Mientras come, debe estar semisentado y tener la boca bien colocada sobre la aréola para evitar que entre aire. La cabeza debe estar siempre más alta que su estómago al comer.


10- Aunque no siempre ocurre, la dieta de la madre también puede causar gases al bebé así que, si tu hijo tiene muchos gases algunos días, observa qué has comido por si se tratara de alimentos flatulentos. En ese caso, deberás reducirlos o eliminarlos de tu dieta mientras das el pecho.


11- Si el pequeño está molesto muy a menudo y eso dificulta su alimentación o su sueño, consulta a tu pediatra ya que hay algunos medicamentos en forma de gotas que alivian los gases, pero nunca se los des sin consultar antes al pediatra.


12- Por último, intenta estar lo más tranquilo posible ya que, si el bebé come estresado o nervioso, hay más posibilidades de que trague aire al comer y luego tenga gases.


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La medidas de leche para un recién nacido debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.


Fuentes:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Silveira, Dr. Manuel (2011), 50 cosas que debes saber sobre un recién nacido, Barcelona, Libros Cúpula.

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Fecha de actualización: 08-11-2018

Redacción: Irene García

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