Tio conejo y tio collote
Cuento › Animales
Una viejita tenía una huerta que era una maravilla. Allí encontraba uno todo: rabanitos, culantro, tomates, zapallitos y chayoticos tiernos, lechugas. Pero la viejita comenzó a encontrar...
Cuento › Animales
Una viejita tenía una huerta que era una maravilla. Allí encontraba uno todo: rabanitos, culantro, tomates, zapallitos y chayoticos tiernos, lechugas. Pero la viejita comenzó a encontrar...
Cuento › Clásicos
Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante...
Cuento › Miedo
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté...
Cuento › Naturaleza
Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para...
Cuento › Hadas y duendes
Cuando niña, siempre fantaseaba con un mundo lleno de grandes emociones. Gracias a las locas historia de mi abuelo. Mis padres siempre lo recriminaban por que me llenaba la cabeza...
Cuento › Animales
Cada mañana iba detrás de la cerca que servía de linde a los grandes terrenos del zoológico y me paseaba a lo largo de las gruesas alambradas, para ver si distinguía alguno de...
Cuento › Clásicos
Erase una vez un abuelito y una abuelita vivían solitos en una casita. Cada día el abuelito se iba a trabajar en el campo, y mientras sembraba arroz cantaba: "Un grano, y de él miles."...
Cuento › Clásicos
Hubo hace muchísimos años un gran señor que poseía incalculables riquezas, pero no era feliz por carecer de heredero a quien legárselas a su fallecimiento. Así llegó a la madurez,...
Cuento › Clásicos
Erase que se era un bosque muy grande, y en el centro de este habia una casita muy bonita hecha de troncos en donde vivia una familia muy feliz. El padre, un leñador llamado brazofuerte...
Cuento › Príncipes y princesas
...Y la Cenicienta se casó con el hijo del rey. Unos meses más tarde falleció el monarca; los cortesanos alzaron al príncipe sobre un pavés, y un heraldo gritó desde el balcón...
Cuento › Clásicos
¿Estás preparado para leer la historia de Nico? ¿De verdad? ......¿Estás sentado?....... ¿Te has lavado la cara hoy?....... ¿Y te has portado bien? Pues...... empecemos si te...
Cuento › Dragones
Según cuentan por allí, hace muchos años, en el Bosque Ilusión, allá donde viven esos exóticos duendecillos de piel verde como esmeralda aconteció una extraña historia. Vivió...
Cuento › Príncipes y princesas
La mujer del leñador se levantó esa mañana muy temprano, pues quería ir al bosque a recoger moras para hacer una tarta para su querido marido, ya que era su postre favorito. Así...
Cuento › Naturaleza
Por unas tierras perdidas en el aquilón del hemisferio, vivía una niña morena que suspiraba por tener unos padres. Abandonada desde su nacimiento en una aldea arisca y lluviosa compartía...
Cuento › Hadas y duendes
"...Dice el mito; cuando un niño deja de ser niño, en algún bosque del mundo, muere un hada..." Esto sucedió en el bosque mas cercano a tu casa, si! tú, niño ó niña que estas...
Cuento › Navidad
En la historia de los tiempos, concretamente en Navidad, todos nos volvemos más humanos, más alegres, más melancólicos... Todos menos Mr. Trodat, un viejo gruñón que siempre detestó...
Cuento › Clásicos
Pues señor, había una vez un viejito muy pobre que vivía solo íngrimo en su casita y se llamaba Uvieta. Un día le entró el repente de irse a rodar tierras, y diciendo y haciendo,...
Cuento › Amor
Qué sucede? Los días comienzan a acortarse, raudas bandadas azabache se alejan hacia el norte. Los rayos del sol que iluminan mi dermis, los siento cada día más débiles. ¿Qué...
Cuento › Navidad
Javito, te tengo una sorpresa. El chiquito miró al sacerdote con su habitual cortedad. - ¿Una sorpresa, padre Rolo? - articuló apenas. - Vas a cantar el solo de Noche de Paz...
Cuento › Clásicos
Cuento De Facundo Cabral Dios tomó forma de mendigo y bajó al pueblo, buscó la casa del zapatero y le dijo: Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda en la bolsa y éstas...