El cuervo presumido
Cuento › Animales
Érase en cierta ocasión un cuervo, el de más negro plumaje, que habitaba en el bosque y que tenía cierta fama de vanidoso. Ante su vista se extendían campos, sembrados y jardines...
Cuento › Animales
Érase en cierta ocasión un cuervo, el de más negro plumaje, que habitaba en el bosque y que tenía cierta fama de vanidoso. Ante su vista se extendían campos, sembrados y jardines...
Cuento › Naturaleza
Una buena mañana, el granjero Celestino decidió ordeñar a la vaca Margarita antes que a las demás… Era su preferida: tenía unos grandes ojos dulces y un bonito pelaje negro y...
Cuento › Navidad
Erase una vez unos ángelesque tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de...
Cuento › Navidad
Un día de otoño que Jaime paseaba por el bosque se encontró un bastón de madera oscura y vieja. Lo recogió preguntándose quién habría perdido un bastón tan elegante. Al llegar...
Cuento › Clásicos
Gretel la hija del alcalde, era muy curiosa. Quería saberlo todo, pero no sabía guardar un secreto. ¿Qué hablas con el gobernador?, le preguntó a su padre, despues de observar...
Cuento › Aventuras
Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....
Cuento › Animales
Fue en un pais remto, en aquellos dónde vivían principes y princesas que, una gallina , al hurgar con sus patas entre la basura, encontró una piedra preciosa. Sorprendida de verla...
Cuento › Príncipes y princesas
Hubo una vez un califa en Bagdad que deseaba sobre todas las cosas ser un soberano justo. Indagó entre los cortesanos y sus súbditos y todos aseguraron que no existía califa más...
Cuento › Clásicos
Hubo una vez un emperador que era muy presumido, sólo pensaba en comprase vestidos... Tenía un grupo muy numeroso de sastre que constantemente le hacía nuevos ropajes, porque...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho tiempo vivia un principe en un eorme castillo, que buscaba una princesa con la que poder casarse y tener muchisimos bebitos, su padre el magnífico rey, hizo que el anuncio...
Cuento › Clásicos
Juanito era un niño muy simpático y popular entre todos. Era divertido, bueno y amble con todos, siempre le compraban cosas y se preocupaban de él. y como siempre le daban todo lo...
Cuento › Clásicos
Dorita era una niña que vivía en una granja de Kansas con sus tíos y su perro Totó. Un día, mientras la niña jugaba con su perro por los alrededores de la casa, nadie se dio cuenta...
Cuento › Amor
Había una vez una pareja que hacía mucho tiempo deseaba tener un bebé. Un día, la mujer sintió que su deseo ¡por fin! se iba a realizar. Su casa tenía una pequeña ventana en...
Cuento › Amor
Hace muchos años vivía un Emperador que gastaba todas sus rentas en lucir siempre trajes nuevos. Tenía un traje para cada hora de día. La ciudad en que vivía el Emperador era muy...
Cuento › Navidad
La vendedora de fósforos La víspera de Año Nuevo todo el mundo transitaba con prisas sobre la nieve para refugiarse al calorcito de sus hogares. Sólo la pequeña vendedora de...
Cuento › Animales
Periquín tenía su linda casita junto al camino. Periquín era un conejito de blanco peluche, a quien le gustaba salir a tomar el sol junto al pozo que había muy cerca de su casita....
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Clásicos
El joven rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo...
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Clásicos
Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...