La ranita croac
Cuento › Clásicos
Erase una vez una ranita. Todos la llamaban la Ranita "CROAC-CROAC". Se pasaba las horas y las horas croando sin parar. Tomaba el sol en lo alto de una roca en medio de un riachuelo,...
Cuento › Clásicos
Erase una vez una ranita. Todos la llamaban la Ranita "CROAC-CROAC". Se pasaba las horas y las horas croando sin parar. Tomaba el sol en lo alto de una roca en medio de un riachuelo,...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Animales
La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Amor
Había una vez, En un pueblito cualquiera del centro de la Argentina, una niña que vivía en un hermoso barrio de casitas, no lujosas pero sí pulcramente pintadas y de prolijos jardines,...
Cuento › Naturaleza
En este, el jardín tan lindo de tus sueños, quien comparte contigo, tus juegos, gritos, risas, travesuras y fantasías sin fin, es en donde comenzaron a brotar los capullos del manzano,...
Cuento › Miedo
En las postrimerías del siglo VIII, una bestia de terribles dimensiones se había cobijado a orillas del lago de Banyoles, aprovechándose de una caverna de gran profundidad. El monstruo,...
Cuento › Miedo
Érase una vez la hija de un poderoso rey. Se llamaba Untombina y era muy valiente. En el país en que ella habitaba existía un lago encantado al que ningún ser humano se acercaba....
Cuento › Amor
Hola, qué tal! Yo me llamo Babiola. Soy una niña con suerte porque me ha pasado la cosa más extraña del mundo: tengo un amigo del futuro. Sí, del futuro. Ese es mi amigo Muk Kum,...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre rico que se ocupaba en el comercio. Quedó viudo con una hija y esta hija era una niña muy linda: parecía una machita por lo rubia y lo blanca que la había...
Cuento › Aventuras
El tren salió de su tunel oscuro, y los pasajeros se incandilaron con la luz del sol que estaba atardeciendo en el mar. La niña de dorados rizos, que estaba sentada en el regazo de...
Cuento › Dragones
Según cuentan por allí, hace muchos años, en el Bosque Ilusión, allá donde viven esos exóticos duendecillos de piel verde como esmeralda aconteció una extraña historia. Vivió...
Cuento › Clásicos
¡Quién sabe si hay una niña que se parezca a Nené! Un viejito que sabe mucho dice que todas las niñas son como Nené. A Nené le gusta más jugar a "mamá", o "a tiendas", o "a...
Cuento › Clásicos
Nena tenía los rizos rubios y un par de ojos suaves que parecían dos violetas abiertas. La abuela la llamaba "mi sol"; el abuelo, "la reina" , y la vieja criada encontraba para...
Cuento › Clásicos
TOC TOC TOC! ¡TOC TOC TOC! -¿Quién es?- preguntó la hormiga negra asomándose por la ventana de su casa. -¡Soy yo, Pico el cartero! ¡Te traigo una carta que te manda la mariposa...
Cuento › Clásicos
Hu-Song, filosofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia: "... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver...
Cuento › Clásicos
Atardecía en el mes de julio. Natalio lavó prolijamente la azada, tapó las plantas más sensibles a las heladas... tomó leña, alimentó a su vieja cocina..y preparó el mate..pronto...
Cuento › Navidad
Todas las tardes, a la salida de la escuela, los niños se habían acostumbrado a ir a jugar al jardín del gigante. Era un jardín grande y hermoso, cubierto de verde y suave césped....
Cuento › Animales
Estaba un mosquito gruñón hechado en una flor intentando dormir, pero en el bosque había mucho alboroto: las libélulas revoloteaban nerviosas, las ranitas cotilleaban sin parar...
Cuento › Animales
Estaba un mosquito gruñón hechado en una flor intentando dormir, pero en el bosque había mucho alboroto: las libélulas revoloteaban nerviosas, las ranitas cotilleaban sin parar...