Capericita roja
Cuento › Clásicos
Habia una vez una niña llamada Caperucita roja, ya que su abuelita le regaló una caperuza roja. Un día, la mamá de Caperucita la mandó a casa de su abuelita, estaba enferma, para...
Cuento › Clásicos
Habia una vez una niña llamada Caperucita roja, ya que su abuelita le regaló una caperuza roja. Un día, la mamá de Caperucita la mandó a casa de su abuelita, estaba enferma, para...
Cuento › Animales
A las bodas de Júpiter estaban todos los animales convidados; unos y otros llegaban a la fiesta nupcial apresurados. No faltaba a tan grande concurrencia ni un reptil ni la...
Cuento › Hadas y duendes
Érase una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor se parecía tanto a ella, tanto en sus facciones como en su temperamento, que todo el mundo que la veía la confundía con su...
Cuento › Aventuras
Erase un avez una tetera muy arrogante,estaba orgullosa de su porcelana, de su largo pitón, de su ancha asa; tenía algo delante y algo detrás, el pitón delante y detrás el asa,...
Cuento › Amor
Érase una vez un papa tan valioso que no tenía precio. Y os preguntareis el porque.... Este papá, igual que la mamá trabaja todos los días. Pero esto no supone ningún inconveniente...
Cuento › Clásicos
Había en una aldea lejana dos animalitos que vivían en sus casitas, una frente a otra. Uno de ellos se llamaba don Cigüeño Zanquilargo. Su vecino, don Zorillo Chungoncete, era un...
Cuento › Navidad
No lo creí. Los ángeles tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de siete años,...
Cuento › Animales
Se hallaba hambriento un lobo, y vagaba en busca de su comida. Llegó a una choza y oyó a un niño que lloraba y a su nana que le decía: -- No llores, mi niño, porque te llevo...
Cuento › Animales
Hubo una vez una oruguita a la que nadie quería porque, según la gente, era muy fea. El sapo se reía cuando la veía arrastrarse viscosamente por donde él y sus amigos estaban,...
Cuento › Príncipes y princesas
Había un rey que tenía una hija. Un día en que estaba la reina peinando a la princes, le encontró un piojo en el cabello. - Mira padre, - dijo la princesa, - el piojo que...
Cuento › Clásicos
Esta es la historia de un perrito que no tenía, amo y naturalmente no tenía casa, y por supuesto no tenía nombre. Cuando yo lo conocí, que ya para entonces tenía las tres cosas,...
Cuento › Clásicos
Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...
Cuento › Hadas y duendes
Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...
Cuento › Aventuras
No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...
Cuento › Animales
Henchida de cebada, una mula se puso a saltar, diciéndose a sí misma: -- Mi padre es un caballo veloz en la carretera, y yo me parezco en todo a él. Pero llegó la ocasión en...
Cuento › Clásicos
Qué de dónde hemos sacado esta historia? ¿Quieres saberlo? Pues la hemos sacado del barril que contiene el papel viejo. Más de un libro bueno y raro ha ido a parar a la mantequería...
Cuento › Clásicos
Un día Enrique se paró frente a su mamá y le dijo: - Mamá, tú no supiste, pero ayer vino mi abuelito y me llevó a pasear al pueblo donde nació. Un camión nos llevó hasta allí....
Cuento › Clásicos
Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante...
Cuento › Clásicos
Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció....
Cuento › Clásicos
Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció....