Los nombres que comienzan por la letra B son más comunes en las lenguas indoeuropeas: latín, griego, francés, eslavo... y mucho menos en los idiomas de Mesoamérica o de los aborígenes australianos, polinesios, maorís, etc. hay en torno a un 5% de nombres que comienzan por la letra B.
El kazajo, de tradición oral, empezó a formarse como lengua independiente alrededor del s. XV, aunque no se estandarizó hasta mediados del s. XIX. En sus inicios empleaba el alfabeto arábico aunque debido a la influencia rusa, se intentó desarrollar una escritura basada en el alfabeto cirílico.
Tras la independencia de Kazajistán, y a pesar de que un gran número de kazajos tiene el ruso como lengua materna, se ha tratado de que el uso del idioma kazajo se generalice tanto en medios de comunicación como en la enseñanza, y hoy es la lengua materna de entre 9 y 11 millones de hablantes. Debido a las migraciones y cambios en las fronteras, el kazajo se habla además de en Kazajistán, en territorios de Mongolia, China, Uzbekistán, Afganistán, Turquía, Rusia, Kirguizistán, Turkmenistán, Ucrania, Irán... Por eso, los nombres kazajos son muy modernos.