Resiliencia infantil: la resistencia psicológica y emocional de los niños

Resiliencia infantil: la resistencia psicológica y emocional de los niños
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Como padres, el mundo a veces nos parece un lugar duro y peligroso para nuestro hijo. Ante esto, lo mejor que podemos hacer es desarrollar su capacidad de sobreponerse ante las adversidades. En otras palabras, enseñarles Resiliencia.

Se define como resiliencia la capacidad de resistir y sobreponerse ante situaciones adversas. Como la mayoría de cualidades, se van fortaleciendo o incluso creando con la vida. Es decir, la mayoría no nacemos resilientes, pero podemos hacernos resilientes.

 

La capacidad de aguantar ante situaciones desfavorables y de, incluso, transformarlas en algo favorable es siempre necesario, pero especialmente cuando eres padre. El mundo a veces puede dar miedo cuando piensas en tu pequeño desenvolviéndose en él. Pero no podemos dejar que este miedo -normal y comprensible- se transforme en paralizante o aislante. Frente a un mundo a veces complicado y a los posibles golpes que puede dar la vida, lo mejor es enseñar a nuestros hijos herramientas para considerar las dificultades de la vida y la adversidad y no dejarse hundir por ellos.

 

Cómo enseñar a nuestros a ser resilientes

 

La resiliencia no es una única competencia que se pueda desarrollar por sí sola, sino una cualidad que se puede enfocar desde múltiples prismas: enfocarnos en que sea una persona competente, centrarnos en su seguridad en sí mismo, en su carácter y principios, en su capacidad de superación o en su capacidad de decisión y respuesta…

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Este tipo de educación se basa en las teorías de María Montessori, una educadora italiana de principios del siglo XX. Su principal objetivo es liberar todo el potencial de cada niño, adaptando el entorno de aprendizaje a su nivel de desarrollo y teniendo en cuenta la plasticidad de la mente de un niño en sus primeros años de vida.

 

Con todo, vamos a ver algunos consejos desde los que puedes potenciar su resiliencia:

 

  • Dale a tu hijo independencia para probar.

Déjale intentar trepar ese árbol o abrir ese paquete que a priori crees que es demasiado difícil para él.

 

  • Anímale a conectar con su entorno.

Puedes alentarle a servir la comida, a compartir sus juguetes con sus primos o amigos o a donar ropa o juegos a alguna organización de manera más o menos regular.

 

  • No intentes siempre entretenerle.

Da tu hijo la oportunidad de desarrollar su paciencia y autocontrol. Puedes empezar en un restaurante mientras esperáis la comida, o en el coche en algún viaje.

 

  • No le des o compres algo por la mera razón de que “todo el mundo lo tiene”.

Enséñale que no tiene que seguir a la masa por seguirla.

 

  • Pregunta Cómo, no Por qué.

Cuando haga algo mal, pregúntale cómo va a arreglarlo o cómo va a actuar, en lugar de por qué lo ha hecho. Le enseñarás a no disculparse o justificarse de sus errores, sino a desarrollar herramientas para solucionarlos.

 

  • Enséñale a identificar los desafíos o retos que encuentre para superarlos, no evitarlos.

Enséñale frases como “Siempre parece imposible hasta que se hace” o “Si te caes siete veces, levántate ocho” para despertar esta actitud en él.

 

  • Resiste el impulso de acudir a su rescate inmediatamente.

Intenta que busque alguna manera de resolver el conflicto y dale alguna sugerencia sobre cómo puede resolverlo la próxima vez. Las dificultades tienen un gran poder de aprendizaje, no se las atajes.

 

  • Introduce nuevas experiencias que le ayuden a salir de su zona de confort.

​Apúntale a algún campamento, anímale a probar nuevas comidas o a jugar con niños que no hablan su lengua...

 

  • Enséñale el valor del esfuerzo.

Premia que se afanen por hacer las cosas bien con experiencias divertidas para ellos: una excursión al algún parque de atracciones o a su sitio favorito.

 

  • Dale responsabilidades.

Pasear al perro, hacer su cama, poner y recoger la mesa…

 

  • No coartes sus emociones.

Deja que tu hijo sea dueño de sus propias emociones y habla con él sobre cómo se ha sentido y qué va a hacer para responder a esas emociones.

 


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Fecha de actualización: 20-05-2016

Redacción: Irene García

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