Emigrar con hijos

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Las dificultades económicas actuales han obligado a muchas familias a trasladarse al extranjero en busca de una vida mejor. Y si para un niño es difícil cualquier cambio, imagínate si el cambio implica una nueva casa, nuevo colegio y nuevos amigos en otro país con un idioma y una cultura totalmente diferentes, lejos de su vida anterior

Cifras sobre la emigración

 

Si durante muchos años España ha sido un lugar de acogida de inmigración, con la crisis económica la llegada de extranjeros se ha paralizado y ahora son muchos los españoles que “vuelven a salir a hacer las Américas”.

 

Y es que España tiene una de las tasas de paro más altas de Europa, en torno al 20%, y no parece que la situación vaya a mejorar en los próximos meses. Los últimos cambios anunciados por el Gobierno incluían la eliminación de la ayuda a los parados de larga duración a los que se les había agotado el subsidio de desempleo. Por eso, muchas familias, desesperadas ante la idea de no encontrar trabajo, se plantean la posibilidad de marcharse fuera, a países donde las cosas vayan mejor.

 

Desde abril de 2008 hasta abril de 2010 se ha incrementado en un 9,2% el número de españoles mayores de edad residentes en el extranjero. En la actualidad, hay un total de 1.333.693. De hecho, 102.432 españoles abandonaron el país en 2009 en busca de una vida mejor en el extranjero. América sigue siendo el destino favorito de los emigrantes de nuevo cuño y es el continente elegido por seis de cada diez. Europa es el segundo lugar favorito y ya acoge a más de medio millón de emigrantes. Pero Asia pisa fuerte y es el continente donde la comunidad emigrante ha crecido un 16%.

 

Hasta ahora, el perfil de personas que buscaba un empleo fuera de nuestras fronteras equivalía normalmente a jóvenes con edades entre los 25 y los 35 años y que aún no poseían responsabilidades familiares. En el caso de tener cargas familiares, el puesto de trabajo y salario debía ser tan atractivo que permitiera llevarse a toda la familia para vivir, principalmente, de un solo sueldo, algo impensable hoy en día en España.

 

Sin embargo, la gravedad de la crisis ha afectado profundamente a las familias: si en 2007, el 9,7% de las familias estaba afectada por el desempleo –contaba con una o más personas en paro-, actualmente el porcentaje alcanza el 21,8% (3.700.000). Y en el 10% de las familias la persona desempleada es el “cabeza de familia” –persona de referencia-, cuando en 2007 este porcentaje era del 3,5%.

 

Por eso, la solución para muchas familias pasa por buscarse un trabajo en un país donde la situación económica vaya mejor y sea posible vivir sin estrecheces ni agobios.

 

Prepararle para el cambio

 

Si mudarse de barrio puede ser muy estresante para cualquier niño, imagínate cuando el traslado no es a otro barrio, ni siquiera a otra ciudad, sino a otro país en el que probablemente se hable otro idioma, con una cultura diferente, lejos de la familia y los amigos, etc.

 

Este cambio, aunque puede ser muy beneficioso para el desarrollo de un niño, también puede ser muy traumático, por lo que deberás prepararle concienzudamente para evitar que sufra.

 

1- Lo primero es explicarle al niño a dónde os mudáis: dónde está ese país, si está muy lejos de vuestra casa actual, cuánto se tarda en llegar (para no atemorizarle, dile lo que se tarda en avión, siempre será menos que en coche y así no se asustará tanto por las distancias). Enséñale en un mapa mundi el lugar exacto.

 

2- Cuéntale los motivos que os han llevado a tomar esta decisión de manera que él lo pueda entender y se sienta partícipe: “Ya sabes que mamá y papá llevan unos meses sin trabajar, y por lo tanto no ganan dinero suficiente para poder darte todo lo que quieres. Si nos mudamos, podremos volver a irnos de vacaciones, celebrar tu cumpleaños, etc.”. Pero no le asustes con vuestros problemas financieros, no le digas frases como: “Si no nos mudamos, nos quedaremos sin dinero para comer”. No hay que ser alarmistas con los niños.

 

3- Cuanta más información le des sobre el país nuevo, más preparado se sentirá: qué idioma se habla, costumbres, lugares bonitos e interesantes que podréis conocer y visitar, la comida tradicional…

 

4- Aunque tú también estés asustado, muéstrate positivo delante de él. A los niños les afecta enormemente el estado de ánimo de sus padres en los momentos de cambio y transición, y necesitan que les transmitan un mensaje de seguridad y confianza.

 

5- Habla con él de todo lo que le preocupa, que te explique sus miedos, sus incertidumbres… Intenta resolver todas sus dudas.

 

6- Ten en cuenta la personalidad de cada uno. Si el niño es más abierto y extrovertido, le costará menos conocer gente nueva; sin embargo un niño más sensible e introvertido necesitará más atenciones.

 

7- Déjale que participe en la toma de decisiones: la nueva casa, su colegio… Así sentirá que tiene voz y voto en la familia, en vez de vivir el traslado como algo impuesto.

 

8- Si es posible, viajad a vuestro nuevo hogar antes del traslado definitivo. Conocer su nueva ciudad, pasear por sus calles, ver su nuevo colegio… Todo esto le ayudará. Si no fuera posible porque el viaje es muy caro, enséñale fotos, videos, etc. Casi todas las ciudades y pueblos cuentan con página web en la que hay fotos de sus sitios más importantes.

 

9- Si se habla un idioma totalmente diferente al materno y el niño no lo conoce, deberéis apuntarle a clases antes de mudaros para que, al menos, conozca las frases más importantes. Una opción para facilitarle el cambio es elegir un colegio español, para que así pueda seguir estudiando en su idioma y no pierda el curso mientras va aprendiendo el autóctono.

 

10- Haced con él el equipaje. Aunque las mudanzas siempre son un buen momento para deshacerse de todo aquello que ya no se usa, aseguraos de que entre los objetos desechados no se encuentran sus juguetes o libros favoritos.

 

11- Preparad una fiesta de despedida, así tendrá la oportunidad de decir adiós a todos sus amigos en un ambiente festivo y alegre. Eso sí, no permitas que se convierta en un festival de lágrimas: organiza juegos, hablad de lo pronto que volveréis, haz que se intercambien direcciones de correo o teléfonos para que sigan en contacto…

 

12- Si tu niño aún es muy pequeño, cuéntale cuentos sobre familias que se mudan.

 

13- Preparad un álbum con fotografías y recortes de personas y lugares queridos. Así podrán mirarlos en los momentos de nostalgia y perderán el miedo al olvido.

 

Después de la mudanza…

 

A pesar de todos los preparativos, el traslado puede afectar profundamente a tu hijo. Los más pequeños pueden volverse llorones y pegajosos, hacerse pipí de nuevo...; los que estén en edad escolar se negarán a ir al colegio. No te enfades con él, tienes que tratar de entenderlo y tener mucha paciencia. Algunos incluso pueden tener problemas para dormir o perder el apetito. Pero tranquilo, la crisis pasará y el comportamiento del niño volverá a normalizarse. Para acelerar el proceso, puedes seguir estas recomendaciones:

 

- Una vez estéis instalados, es importante que volváis a vuestras rutinas tanto en alimentación, hora de dormir, del baño, etc. para que el niño se sienta seguro y como en casa.

 

- Si es posible, llegad en fin de semana para que el niño tenga un par de días para aclimatarse antes de tener que empezar el colegio, su gran prueba de fuego. Y, cuando llegue el gran día, acompáñalo.

 

- Lo primero que deberíais poner en orden es su habitación. Dejadle que os ayude a decidir dónde colocar cada mueble y a ordenar sus juguetes y demás pertenencias.

 

- En cuanto estéis un poco organizados, preparad un día de excursión: ir a ver los monumentos de la ciudad, los parques, los lugares de ocio, conoced algún restaurante agradable…

 

- Ayúdale a hacer amigos: invitad a sus compañeros del colegio a casa, conocer a vuestros vecinos… Es una buena idea preparar una fiesta de bienvenida.

 

- Los niños, generalmente, se acoplan muy rápido. Pero, si tras un periodo prudencial después del cambio, tu niño sigue triste y preocupado y no se adapta, puedes buscar ayuda profesional.


Fuente:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.

Redacción: Irene García

1 Comentarios

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  1. Anónimo

    "Hola tengo un niño de 5 separada me quedé sin trabajo el mes de nov y ya he encontrad otro pero a 450 demi ciudad natal.me tengo q incorporar ya y mi dilema es si me llevo al niño o si aguanto a q termine el curso.si se queda con mis padres,porque el padre no quiere no sé si será bueno me echará de menos.aunque está un poco enmadrado.el tema es q cuando empiece en el cole nuevo tiene otro idioma y ed obligatorio.estoy hecha un lio pero es una suerte tener tan pronto trabajo .gracias y escucho vuestro comentario".

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