×
  • Buscar
Publicidad

¿Cómo entretener a niños de 2 años?

¿Cómo entretener a niños de 2 años?

Sin lugar a dudas, entretener a un niño de dos años no es tarea fácil. A esta edad se encuentran descubriendo el mundo, por lo que todo aquello que sea nuevo o novedoso llama increíblemente su atención.

Publicidad

La etapa de los dos a los tres años es una fase de búsqueda de la autonomía. La psicomotricidad de los niños da un salto de gigante y su socialización también: necesitan el contacto con otros niños.

 

Además, es una etapa de autoafirmación: 'yo' y 'mío' se convierten en dos de sus palabras favoritas.

 

Por lo general, los padres, abuelos y tíos los llenan de regalos que con el tiempo van quedando guardados porque el niño pierde interés en ellos. Sin embargo, con simples actividades pueden pasar toda una tarde divirtiéndose.

 

El niño de 2 años observa lo que le rodea y va comparando, clasificando y analizando. Así establece progresivamente relaciones y categorías (alto-bajo, grande-pequeño, muchos-pocos).

 

Las rutinas y la repetición de actividades y secuencias son fundamentales en esta etapa, ya que le permiten ir descubriendo conceptos como antes y después, diferenciar los momentos del día y sentirse seguros, algo indispensable para que vaya ganando autonomía.

No te puedes perder ...

Y tambien:

 

Quiere ser independiente, pero se frustra con frecuencia porque no llega a dominar muchas habilidades que ya empieza a saborear. Las rabietas alcanzan alrededor de los dos años su máximo apogeo.

 

Los niños aprenden jugando. El juego permite al niño tomar sus propias decisiones –planificar, construir, etc. Además de desarrollar su creatividad, jugar le permite experimentar la sensación de dominio. En el juego practican nuevas habilidades, descubren las propiedades de los objetos cotidianos, se relacionan con los demás.

 

A partir de los dos años, los niños pasan del juego en paralelo a compartir juegos con otros niños. Necesitan oportunidades para relacionarse con otros niños, aunque aún no querrán  compartir sus juguetes ni pueden obedecer las reglas de un juego todavía.

 

Por lo anterior te das cuenta de que con simples actividades pueden pasar toda una tarde divirtiéndose.

 

- Enseñar a repartir: una buena actividad es buscar uvas o cualquier elemento pequeño que se pueda repartir. Entrégale al niño un puñado y enséñale que “uno es para mí y el otro para ti”. Además de entretenerse, aprenderá a compartir.

 

- Imitar: cantar una canción donde el niño deba ir repitiendo e imitando las acciones nombradas. Por ejemplo, “mamá dice que todos debemos tocarnos el pelo”, y el niño deberá repetir la canción y tocarse el pelo.

 

- Escondidas "frío o caliente": se le puede ocultar un juguete en  algún lugar de la casa, y será el niño quien deba buscarlo. Para ayudarlo se le va diciendo “frío o caliente” si el niño está cerca o lejos de encontrarlo.

 

- Ordenar materiales de forma lógica y clasificar objetos les encanta y les viene muy bien en esta etapa.

 

- Aprender canciones o poemas infantiles; escuchar música y bailar.

 

- Trabajar su motricidad fina, hacer collares con macarrones o cuentas grandes mejora su motricidad fina. Siempre bajo tu control porque también le gusta explorar su cuerpo y las cuentas pueden terminar en su nariz o boca.

 

- Estimular su sentido del equilibrio, desplazarse por la casa imitando movimientos: caminar de puntillas, con los talones, moviendo los brazos como alas, saltando, etc.

 

- Ayúdale a desarrollar su capacidad de observación, buscar objetos de un determinado color es un buen juego para los viajes o las esperas largas.

 

- Enséñale a amar los libros, a diario, léele cuentos. Conviene que fijes una hora del día para que se convierta en un agradable ritual.

 

- Jugar con otros niños, llevarlo al parque, motivarlo para que juegue con otros niños, que respete sus juguetes y comparta los suyos son tareas sencillas que le permiten crecer.

 


Fecha de actualización: 19-07-2018

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.