Cómo enseñar a tu hijo a jugar al ajedrez

Cómo enseñar a tu hijo a jugar al ajedrez
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El ajedrez es un juego con múltiples beneficios cognitivos y cerebrales para todas las personas. En los niños, especialmente, es una efectiva manera de desarrollar su pensamiento lógico y estratega. Vamos a ver cómo puedes enseñar a tu hijo este maravilloso juego.

El juego es una de las mejores herramientas de enseñanza para los niños. De acuerdo a diversos estudios, el juego de ajedrez ejercita ambos hemisferios cerebrales, fomentando la innovación y que incentiva el pensamiento creativo. Además, es uno de los pocos  juegos que nos da la posibilidad de aprender matemáticas y desarrollar nuestra capacidad lógica jugando. Otro estudio mostró que el rendimiento en matemáticas aumentaba en los niños de forma proporcional con el número de horas dedicadas al ajedrez.

 

Además, es una buena manera para los niños de desarrollar su empatía. Implica la necesidad de considerar al otro, cuáles pueden ser sus movimientos, su respuesta a un movimiento propio o incluso sus expresiones y actitudes para intentar adelantarnos.

 

Que es un juego altamente beneficioso, por tanto, está claro. Ahora queda lo difícil ¿cómo consigo que mi hijo se siente a concentrarse y jugar siguiendo una serie de reglas?

 

Aunque no hay un límite establecido, se suele coincidir en que un buen momento para introducir a los niños al ajedrez es el periodo de los 7 años. Esto no quiere decir que hasta entonces no puedas hacer nada. Puedes dejar que tu hijo se familiarice y acomode con el juego, con sus diferentes fichas y su tablero. Déjale explorar y jugar con ellas sin ningún tipo de regla.

 

Cómo enseñarles las reglas

 

- Enséñale el objetivo: que la meta es proteger a tu rey y acabar con el contrario. Muéstrale el tablero y su disposición, y dale y pregúntale ideas sobre cómo se podría proteger al rey y llegar al otro. La idea es que tu hijo se interese y piense con estrategia.

 

- Juega con los peones. Durante varios juegos, céntrate en jugar sólo con los peones, en cómo se mueven y capturan a los peones oponentes.

 

- Añade los caballos. Puede que necesitéis practicar el movimiento del caballo por sí solo antes de añadirlo a la combinación con peones. Una vez conseguido, juega varias partidas sólo con peones y caballos. Las que hagan falta hasta que veas que tu hijo se ha familiarizado con ambos.

 

- Sigue esta técnica y añade los alfiles y posteriormente las torres.

 

- Síguelas con el Rey. Enséñale qué es un “jaque” y “jaque mate” y practica las situaciones en las que podría decir cada cosa.

 

- Termina con la ficha más poderosa: la Reina. Enséñale que puede moverla en cualquier dirección y tan lejos como quiera.

 

Si ves que le cuesta jugar con todas las fichas, simplifica el juego con sólo algunas de las fichas. No importa si ves que no le apasiona, tú sigue insistiendo, hablándole en “modo ajedrez” (hacerle cosquillas hasta declarar un “jaque mate”, moverte en L como el caballo…) y poco a poco lo disfrutará más. Si ves que le va gustando, puedes incluso buscar grupos de niños que jueguen al ajedrez, para que se lo pase aún mejor y socialice. 


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