Qué hacer con los niños traviesos

Qué hacer con los niños traviesos
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Los niños a partir de los dos años (e incluso un poquito antes) ya empiezan a querer mostrar a toda costa su independencia, han descubierto que son seres independientes de sus padres y que pueden decidir si hacer o no algo, momento en el que empieza la fase de negación.

Además, los niños son muy enérgicos y quieren explorar su entorno, quieren tocarlo todo y descubrirlo todo… esto es una buena señal aunque a los adultos nos parezcan incansables.

 

A los niños más movidos, con más energía o más inquietos los suelen etiquetar de “traviesos” o de “malos” pero no son malos ni tampoco son traviesos, ¡hay que tener mucho cuidado con etiquetar a los niños! Es mejor pensar y decirles otras palabras más positivas como “curioso”, “tenaz”, “explorador”.

 

Que un niño quiera descubrir todo lo que le rodea se debe a la vitalidad que tiene  gracias a que está sano y a quiere aprender constantemente, todo cosas buenas. Los adultos antes de sentirse molestos por el comportamiento de un niño “travieso” o que más bien quiere descubrir todo lo que le rodea, deberán esforzarse en comprender sus comportamientos, saber por qué actúa de ese modo y comprender que su curiosidad y sus ganas de aprender no acaban nunca ¡y esto hay que potenciarlo siempre!

 

Pero cabe destacar que los niños que son más movidos que otros también necesitarán tener unas normas y unos límites más claros puesto que en ocasiones este afán por explorar puede ponerles en riesgo, algo que hay que evitar a toda costa. Por este motivo los padres deberán saber qué hacer y cómo actuar con estos niños con tanta energía. Algunos ejemplos de actuación serían los siguientes.

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La llegada de la estación estival trae consigo cambios de hábitos alimenticios, actividades nuevas, calor, sol… pero también enfermedades como gastroenteritis, deshidratación, otitis, quemaduras solares, etc. En esta época la prevención y el control paterno son fundamentales para no tener que pasarse todo el verano de hospital en hospital con los niños y las maletas. Vigila las rutinas de tus hijos y presta atención a lo que comen, beben, a las horas de exposición al sol…
 

 

- No reñir al niño constantemente. Si al niño se le riñe por cualquier acción que haga sólo dejará de escuchar las palabras que se le dicen. Además un niño debe aprender con la guía y el cariño no prohibiendo que haga cualquier cosa. ¡Es absurdo! Un pequeño debe aprender explorando.

 

- Mantener un clima positivo en el hogar. Para ello hay que permitirle al niño hacer ciertas acciones (siempre bajo supervisión) como por ejemplo beber agua de su vaso, usar la cuchara para comer, ponerse los zapatos… hay que permitirle estas pequeñas cosas aunque se tarde un poco más en realizar las tareas, es muy importante aumentar el nivel de independencia de los pequeños.

 

- Vigilar desde la distancia. Para que los niños aprendan que pueden hacer cosas deben intentarlo, cuando lo logran ¡es un triunfo para ellos! Aunque únicamente sea subir las escaleras. Es importante que los padres les permitan hacer estas cosas pero siempre vigilantes para evitar que se puedan hacer cualquier daño.

 

- Mantener reglas claras en casa es prioritario ya que los niños con tanta energía necesitan límites bien establecidos. Además también son importantes las rutinas y mantenerlas siempre que sea posible.

 

- No castigar a los niños sólo por querer explorar. Los castigos no educan, ni tampoco los gritos ni los malos modos. Hay que dedicar un tiempo constructivo para entender por qué el niño se comporta de este modo y así poder orientarle y guiarle hacia el camino más acertado.

 

Por último es muy importante no etiquetar nunca a un niño enviándoles mensajes “eres” porque esto es etiquetar.

 

Cuando a un niño se le etiqueta con palabras como “malo”, “inquieto”, “travieso”, se le están atribuyendo características negativas que seguramente no posea por el simple hecho de ser un niño. Pero etiquetar puede acarrear problemas más serios puesto que el pequeño se piensa que es así realmente y así se comportará. Por este motivo resulta tan importante utilizar palabras que refuercen en positivo y olvidarse por completo de este tipo de etiquetas.

 

Mª José Roldán


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Fecha de actualización: 23-12-2014

Redacción: Irene García

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