Hábitos saludables para niños

Hábitos saludables para niños
comparte

Las Navidades llegan a su fin, y tanto niños como adultos hemos cometido algunos excesos con la comida. Durante este período del año se rompen levemente las rutinas y poco a poco hay que volver a recuperarlas, así como poner en práctica ciertos hábitos que nos permitan mantener una buena salud

Incorporar y llevar a cabo prácticas saludables en nuestra vida no debe ser una costumbre puntual que se produzca en determinados momentos del año, sino que debe ser una tarea constante. Por esta razón, es fundamental que padres y madres fomentemos en nuestros hijos e hijas distintos hábitos que les permitan desarrollarse saludablemente.

 

Para ello, podemos poner en marcha diferentes pautas que despierten el interés de nuestros hijos por la adopción de conductas saludables como parte de su desarrollo personal. De igual forma, es muy importante modificar aquellos comportamientos que respondan a costumbres insanas o peligrosas para su cuerpo, como pueda ser el consumo de demasiados dulces o comer entre horas, y sustituirlas por otras más favorables como la práctica de ejercicio físico, por ejemplo.

 

Consejos para llevar una alimentación sana y equilibrada

 

Como es posible que estas dos conductas señaladas anteriormente se hayan mantenido durante las Navidades, desde Cruz Roja os ofrecemos una serie de sencillos consejos con el fin de corregir estas pautas y sostener una alimentación saludable.

 

Para empezar, es fundamental organizar los horarios, con el objetivo de que nuestros hijos tengan cierta rutina, y asocien determinadas horas al momento de la comida. Además, debemos contemplar la importancia de beber líquidos, evitando las bebidas edulcorantes y con cafeína. Lo ideal sería que bebiésemos dos litros de agua. Otro de los alimentos aconsejables para la dieta de los niños, sobre todo durante la comida y la cena, es el pan, preferiblemente el integral.

 

Una cuestión más a tener en cuenta es evitar el picoteo y el abuso de aperitivos. A los niños y niñas les encantan las chucherias pero debemos tratar de que las consuman lo mínimo posible, y sustituir estos alimentos por otros más sanos. Por ejemplo, introducir algo de fibra o pequeñas cantidades de frutos secos al final de una comida, especialmente durante la mañana, puede ser muy beneficioso. Los alimentos muy salados, los dulces, quesos grasos y cremas de untar, también debemos evitarlos.

 

La elección del menú puede ser una ardua tarea. A veces, puede que nos cueste inventar o no repetir los platos de comida. Lo importante es que esta sea variada para evitar la rutina y conseguir que nuestros hijos coman sin rechistar.

 

Otro aspecto importante es no mezclar la carne y el pescado en una misma comida. Lo mejor es seleccionar uno de los dos alimentos, ya que dan lugar a una mala digestión. La fermentación de sus componentes provoca sustancias tóxicas, que al ser absorbidas perjudican a todo el organismo. Esta es una de las causas más importantes de enfermedades. Igualmente, ocasionan un sin número de trastornos digestivos, que intentamos sean aliviados con bicarbonto, medicamentos antiácidos y otros fármacos. Con esta mezcla de alimentos, dañamos el estómago y el intestino y luego intentamos aliviar el dolor y el daño.

 

Para cocinar los productos alimenticios es más aconsejable utilizar el vapor, la plancha o los estofados. Este tipo de platos contienen menos grasas, a diferencia de los fritos y los embutidos. También en el momento de cocinar debemos limitar la cantidad de sal porque favorece la hipertensión y la retención de líquidos.

 

Por otro lado, a veces los niños y niñas suelen comer demasiado deprisa sin masticar y saborear suficientemente la comida. El que nuestros hijos e hijas mastiquen bien antes de tragar es una cuestión que debemos vigilar; lo aconsejable es que se haga unas diez veces, es decir, comer despacio para digerir mucho mejor los alimentos y disfrutar aún más de su sabor.

 

Además de estos consejos que tienen que ver con la organización de la comida y la selección de los alimentos, podemos tener en cuenta otras pautas tales como no utilizar la comida como una forma de resolver problemas que nada tienen que ver con ella, como el aburrimiento, tensiones, etc. Este tipo de situaciones pueden resolverse con otras medidas, tales como el juego o la comunicación verbal, entre otros. En definitiva, planificando otro tipo de actividades y conductas que encaucen y resuelvan esos conflictos o problemas.

Recetas saludables para niños con sobrepeso

Recetas saludables para niños con sobrepeso

Hasta hace unos años los niños “gorditos” eran considerados saludables, sin embargo, la perspectiva ha cambiado y recientes estudios demuestran que el sobrepeso está intrínsecamente ligado a enfermedades crónicas y trastornos de salud como la obesidad, problemas que no dejan de aumentar entre la población infantil.

 

Todas estas recomendaciones pueden y deben combinarse con la práctica de ejercicio físico. A través del deporte niños y niñas pueden adquirir cierta disciplina, aprender a trabajar en equipo, desarrollar habilidades sociales y sentimientos de compañerismo y solidaridad. Y cómo no, además se divierten. Pero esto no es todo, ya que el ejercicio físico les sirve para mantener una vida sana y equilibrada.

 

Educar en salud

 

La educación en materia de salud es fundamental para los niños y niñas, ya que favorece su desarrollo personal y les aporta las habilidades necesarias para adoptar actitudes responsables. La alimentación es una parte muy importante de nuestra vida y uno de los aspectos que debemos tratar en este tipo de educación. Por ello, queremos indicar otros aspectos a tener en cuenta relacionados con la alimentación, con nuestra autoestima y otros factores sociales que pueden afectar a niños, niñas y personas adultas:

 

1.     Nos alimentamos según nuestras necesidades y no de acuerdo a un peso ideal esperado.

 

2.     Debemos comer alimentos en cantidad y variedad adecuada.

 

3.     No poner toda nuestra valía en el aspecto físico.

 

4.     Admitir que cometemos errores y que tenemos defectos.

 

5.     Reflexionar sobre nuestra vida y nuestros deseos, sin estar pendientes de lo que los demás esperan de nosotros.

 

6.     Saber compartir nuestros sentimientos y preocupaciones para aprender a encontrar alternativas.

 

7.     Realizar deporte para disfrutar, y no como un sacrificio para mantener nuestra figura más delgada.

 

8.     Participar en actividades sociales que nos permitan relacionarnos y tener proyectos  propios.

 

9.     Aprender a querernos, a gustarnos y cuidarnos.

 

El trabajo de Cruz Roja Juventud en materia de salud

 

Cruz Roja Juventud centra su actividad en el colectivo infantil y juvenil. Y como sección comprometida con el fomento de la paz y la no violencia, desarrolla diversas líneas de acción encaminadas a la adquisición de habilidades sociales, la autoestima, la resolución no violenta de conflictos y la importancia de la salud, entre otros.

 

En materia de salud, uno de los aspectos más importantes que intenta conseguir es que los niños y jóvenes cuenten con una información completa acerca de los recursos sociales existentes dirigidos a ocio y tiempo libre, cultura, sanidad, etc., y a partir de ahí, adopten conductas y comportamientos responsables para el cuidado de su salud.

 

La organización intenta desempeñar un papel basado en la participación y educación dirigida a niños, jóvenes y adolescentes, con el que promover y educar sobre hábitos saludables en alimentación y nutrición, cuidado del medio ambiente, prevención de drogas y enfermedades, entre otras.


Pilar Lainez

Psicóloga de Cruz Roja

www.cruzrojamadrid.org

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×