• Buscar
Publicidad

¿Cómo hacer que mi hijo coma verduras?

¿Cómo hacer que mi hijo coma verduras?

Que tu hijo coma frutas y verduras es muy importante para que logre un buen desarrollo y se mantenga saludable, pero a veces pueden ser algo melindrosos con estos alimentos, por eso, es importante que conozcas unos cuantos tipos para lograr que coma verduras a diario.

Publicidad

Indice

 

¿Cuándo comenzar a darle verduras a mi hijo?

Tener una alimentación sana involucra varias cosas, entre ellas que la dieta se base en comer de manera equilibrada y variada, conteniendo todos los tipos de alimentos que aportan nutrientes al cuerpo para su buen desarrollo a corto y largo plazo.

Uno de los problemas más comunes actualmente es tener una mala alimentación, por lo que se pueden escuchar de casos de obesidad infantil o enfermedades cardiovasculares con mayor frecuencia que antes.

Articulo relacionado: Qué hacer con un niño tirano

Las verduras son uno de los alimentos que más rechazan los niños, esto se puede deber a por diversos motivos, pero es necesario introducirlas en su alimentación a la edad adecuada.

Durante el primer semestre de vida el bebé sólo depende de la leche materna, ya que contiene todas las sustancias para satisfacer las necesidades nutritivas que el bebé tiene en estos primeros meses.

Cuando el bebé está listo para la alimentación complementaria su sistema digestivo es capaz de digerir nuevos alimentos, además de que su cuerpo requiere nutrientes de nuevas fuentes para seguir en su constante desarrollo.

Este es el momento adecuado para que tu bebé tenga su primer encuentro con las verduras, ya que su cuerpo lo pide y está listo para digerirlas, pero debes saber cómo incluirlas en su dieta.

El sistema digestivo del bebé está listo para probar nuevas cosas, pero su boquita todavía no funciona como la de un adulto, por lo que debes empezar por hacerle papilla de verdura para que pueda tragarla sin mayor problema.

 

¿Cómo hacer que mi hijo coma verduras?

Hay bebés que rechazan las papillas de verdura, ya que este tipo de alimento suele tener un sabor más amargo y fuerte, algo que un adulto puede disfrutar y que para un bebé es muy fuerte.

Si lo anterior ocurre debes tener en mente que existen varias verduras diferentes que pueden formar parte de la alimentación de tu hijo, en caso de que haya rechazado alguna, siempre hay otra que puedes probar.

Después llega el momento en que tu hijo puede comenzar a comer trocitos de comida, ya que ahora puede moler con sus dientes y tragar con más facilidad que antes, entonces puedes darle a probar las verduras que ya comía en papilla, pero en esta nueva presentación.

En caso de que el niño vuelva a rechazar algún alimento en trocitos puedes volver a intentar un cambio de verdura, para saber cuáles son las que el niño puede comer sin problema.

Cuando el niño tiene entre 2 y 4 años es cuando puedes incluir más alimentos a su dieta, ahí puedes intentar que pruebe varios de manera gradual para que con el tiempo se acostumbre a todas.

Es importante que no obligues al niño a comer algo que no quiere, así que si ves que esto pasa puedes intentar otro método como comerlas tú al mismo tiempo que tu hijo, incluso prepararlas con otra presentación para la siguiente comida.

Cuando el niño sea más consciente sobre lo que come puedes invitarlo al supermercado a que escoja las verduras que quiera comer, así él va a sentir su participación en este proceso y es difícil que rechace algo que él mismo escogió.

Otra manera de hacer que el niño coma sus verduras es preparar el platillo de manera divertida o llamativa para tu hijo, haciendo, por ejemplo, figuras de sus caricaturas pero con la comida.

Agregar verdura picada a otro tipo de alimento que el niño esté acostumbrado a comer (macarrones, lasaña, croquetas, fajitas…) suele servir para que vaya probando su sabor, además de que no lo prueba de manera exclusiva, sino como una combinación de sabores.


Fecha de actualización: 07-12-2020

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×